A casi siete años de uno de los crímenes más complejos y conmocionantes de la historia reciente de Santa Fe, finalmente la causa que investigó la muerte de Diego Martín Román llegará al juicio oral y público.

La causa llegará a juicio el próximo 27 de marzo, tras un extenso derrotero judicial. La fiscalía sostiene que el chico de 12 años fue atacado por diez perros en julio de 2019.

A casi siete años de uno de los crímenes más complejos y conmocionantes de la historia reciente de Santa Fe, finalmente la causa que investigó la muerte de Diego Martín Román llegará al juicio oral y público.
El chico de 12 años, cuyo cuerpo fue hallado en un descampado de la ciudad de Recreo en julio de 2019, será el centro de un debate que buscará determinar la responsabilidad penal de Iván Mercado Reyes y su pareja, Norma Elena Vega, propietarios de los canes que habrían protagonizado el ataque letal.
El caso, que inicialmente estuvo rodeado de versiones cruzadas y horrorosas hipótesis sobre mutilaciones humanas, dio un vuelco definitivo cuando las pericias forenses y veterinarias confirmaron que las heridas que presentaba el niño eran compatibles con una "depredación de animales".
El bloque acusador está compuesto por el fiscal Andrés Marchi y las querellantes Lucrecia Fernández y Vanina Frutero -del Centro de Asistencia Judicial (CAJ)-, quienes representan al padre de la víctima. La teoría que sostendrán ante el juez Pablo Busaniche es que Diego sufrió el ataque de una jauría, compuesta por los diez perros que se encontraban bajo la custodia de los imputados.

El hallazgo del cuerpo se produjo la noche del 4 de julio de 2019, en un predio rural ubicado a unos 200 metros de la vivienda de los acusados. Desde aquel momento, el reclamo de justicia de la familia de Diego ha transitado un camino sinuoso, marcado por teorías contrapuestas, una reautopsia y un exhaustivo análisis de la conducta de los animales involucrados.
El debate oral comenzará formalmente el 27 de marzo, en una jornada extendida que se prevé de 13 a 19.30 horas. De acuerdo con el cronograma establecido por la Oficina de Gestión Judicial (OGJ), el proceso continuará durante los días 30 y 31 de marzo, y se extenderá a lo largo de la primera quincena de abril, específicamente los días 1, 6, 7, 8 y 9.
En esta última fecha se realizarán los alegatos de clausura, dejando para el 10 de abril la lectura del veredicto final.
La magnitud de la prueba que se ventilará en la sala de audiencias queda reflejada en la cantidad de personas citadas para declarar. Se estima que el tribunal escuchará a 91 testigos, entre los que se encuentran agentes policiales, médicos forenses, expertos en genética, veterinarios, vecinos de la zona y familiares de la víctima. Originalmente, se habían ofrecido más de 230 declaraciones.

Además de las testimoniales, se incorporará un voluminoso plexo probatorio que incluye informes de ADN, registros fílmicos de allanamientos y el relevamiento detallado de la conducta agresiva de los canes secuestrados.
La defensa de los acusados estará a cargo del abogado particular Néstor Pereyra.
La acusación que pesa sobre Mercado Reyes y Vega es la de coautores de "homicidio con dolo eventual".
Para la fiscalía, ambos conocían perfectamente la "potencialidad agresiva y lesiva" de sus perros, y omitieron deliberadamente las medidas de seguridad necesarias -como el cerramiento adecuado de su predio o el uso de bozales y cadenas-, aceptando la posibilidad de que los animales pudieran causar la muerte de una persona.
La jauría señalada estaba integrada por perros de diversas razas, incluyendo un Rottweiler llamado "Tronco", varios ejemplares de raza Boxer ("Jackson", "Dorotea" y "Malevo") y otros mestizos ("Beethoven", "Tacuara", "Mia", "Chocolate", "Uma" y "Negrito").

La acusación subraya que ya existían antecedentes de ataques previos a otros vecinos por parte de estos mismos canes, lo que refuerza la tesis de que los propietarios eran conscientes del peligro inminente que representaban.
Por el homicidio de Diego, el bloque acusador solicitará que se apliquen penas de diez años de prisión para Mercado Reyes y de ocho años para Vega. Subsidiariamente, plantearon la aplicación de una calificación alternativa: "homicidio culposo". Esta prevé penas menores.
La única querella en llegar a juicio es la constituida por el padre de Diego. La de su madre, que representada por el abogado Dionisio Ayala insiste en que Diego fue asesinado por una persona, fue apartada.