Condenaron al motochorro que asaltó a un cadete el pasado 2 de abril por la noche, mientras el trabajador circulaba por el barrio Alberdi de la ciudad de Santa Fe.
Motochorro condenado por el violento asalto a un cadete
Le impusieron tres años de prisión efectiva y lo declararon reincidente. El robo ocurrió la noche del pasado 2 de abril en pleno barrio Alberdi. Los elementos sustraídos fueron recuperados.

Se trata de Franco Farabollini, de 28 años, quien decidió firmar un procedimiento de juicio abreviado, responsabilizándose por el “robo calificado por el empleo de arma de fuego cuya aptitud para el disparo no puede tenerse por acreditada”.

La resolución fue firmada por la jueza Celeste Minniti, quien impuso a Farabollini la pena de tres años de prisión de cumplimiento efectivo, y lo declaró reincidente. El fiscal José Ignacio Suasnabar y el defensor público Sebastián Amadeo arribaron al acuerdo judicial que fue resuelto este viernes.
El asalto
El hecho que originó la causa ocurrió el pasado 2 de abril, alrededor de las 23.30. Según consta en la investigación, Franco Farabollini circulaba por la capital provincial junto a Gonzalo Ariel B. a bordo de una motocicleta Guerrero de 110 centímetros cúbicos.
El vehículo presentaba características particulares, ya que se encontraba sin sus cachas plásticas y carecía de dominio colocado al momento del ilícito.
La dupla interceptó a su víctima en las inmediaciones de Pasaje Ferreyra al 1300. En ese lugar, y conforme a un plan delictivo previo, abordaron al cadete de una conocida aplicación, apuntándole con lo que presuntamente era un revólver.

Bajo esta amenaza, los delincuentes lograron apoderarse de un teléfono celular Motorola de color verde agua y una riñonera negra que contenía efectos personales del trabajador. El botín incluyó también un estuche de auriculares inalámbricos, un juego de llaves y una billetera que guardaba documentación y la suma de $21.250.
Además, los malvivientes se llevaron una mochila con el logo de la empresa "Pedidos Ya" y la propia motocicleta de la víctima, una Keller 110 cc de color negro. Tras el atraco, ambos sujetos se dieron a la fuga, dejando al cadete despojado de sus herramientas de trabajo.
Detención y condena
Tras la denuncia, la policía se abocó a la investigación. Una de las primeras pistas surgió de un domo del 911, a través del cual avistaron una motocicleta con características parecidas a la descrita por la víctima.

La pesquisa llevó a los agentes a una casa en la que hallaron la moto robada junto al resto de los elementos sustraídos al cadete. También secuestraron el birrodado utilizado por los motochorros, y los detuvieron.
La calificación legal definitiva fue la de coautor de “robo calificado por el empleo de arma de fuego cuya aptitud para el disparo no puede tenerse por acreditada”, y por esto fue condenado Farabollini.








