Un violento robo ocurrió en las últimas horas en una barbería ubicada sobre calle Berutti al 6400, en barrio Los Troncos, donde un delincuente ingresó simulando ser un cliente que iba a cortarse el cabello y, una vez dentro del comercio, extrajo un arma de fuego y redujo a uno de los trabajadores.
Violento robo en una barbería: "Después de 10 años tenemos que pensar si seguimos"
Un delincuente ingresó como un cliente a una barbería ubicada en Berutti al 6400, en barrio Los Troncos, pero una vez dentro sacó un arma de fuego, redujo a uno de los trabajadores y comenzó a apoderarse de herramientas, una computadora y mercadería. El propietario del comercio aseguró que es el segundo hecho sufrido en apenas un mes y reconoció que, después de diez años de trabajo, comenzaron a preguntarse si podrán continuar.

El episodio dejó como saldo el robo de herramientas de trabajo, elementos administrativos y mercadería que se encontraba a la venta. Pero, más allá de las pérdidas materiales, el hecho volvió a instalar entre los propietarios una preocupación mayor: la inseguridad y la posibilidad de que un negocio al que llevan dedicados una década ya no pueda continuar.
Fabián, uno de los responsables del local, relató la secuencia que se vivió puertas adentro. Según explicó, todo comenzó de una manera que no despertó sospechas.
"Lo que pasó ayer es que un masculino ingresó a cortarse el pelo en la barbería, normal. Cuando ingresó presentó un arma de fuego, una pistola, redujo a mi compañero, lo hizo tirar al piso y empezó a robar cosas", contó.

El asaltante se apoderó de distintos elementos indispensables para la actividad diaria. "Se llevó tanto herramientas de trabajo como herramientas administrativas que teníamos, la computadora. También cosas de dentro del local, porque vendemos zapatillas, viseras y demás cosas", señaló Fabián.
El delincuente también se llevó viseras y habría intentado completar el golpe con el robo de una motocicleta, aunque en ese caso no consiguió su objetivo.
Dos robos en un mes
Para los propietarios de la barbería, el asalto representó mucho más que el costo económico de reponer los elementos sustraídos. El comercio funciona desde hace una década y, según explicó Fabián, durante todo ese tiempo nunca habían atravesado una situación similar. Sin embargo, en el último mes sufrieron dos hechos delictivos.
"Yo tengo la barbería hace 10 años y en 10 años no nos pasó nunca, pero en el último mes nos pasó dos veces", lamentó.
El antecedente inmediato ocurrió aproximadamente un mes atrás, también en las inmediaciones del comercio. En aquella oportunidad, delincuentes le robaron la motocicleta al compañero de Fabián cuando se encontraba afuera de la barbería.
En ese caso, el vehículo pudo ser recuperado luego de la intervención policial. Pero el episodio de las últimas horas elevó el nivel de preocupación, especialmente por la forma en que actuó el asaltante y por la presencia de un arma de fuego dentro del local.
"Lo amenazante es estar con la pistola adentro de la barbería como si nada", expresó Fabián, todavía conmovido por lo sucedido.
El miedo y la continuidad del negocio
Las herramientas robadas tienen para los trabajadores un valor que trasciende lo estrictamente material. Son los elementos con los que desarrollan su oficio y sostienen su fuente de ingresos.
"Más allá de la pérdida material de herramientas, que claramente es importante para nosotros para poder hacer nuestro trabajo, también es un poco el replanteo después de 10 años: saber si seguimos o no seguimos", reflexionó la víctima.
La sucesión de robos obligó a los propietarios a pensar en nuevas medidas de seguridad y a preguntarse hasta qué punto pueden seguir trabajando sin exponerse a nuevos episodios de violencia.
"Ver si podemos ajustar lo de seguridad dentro del local, ver realmente si vamos a seguir, porque hoy te matan por un teléfono", sostuvo.

La conclusión a la que llega Fabián, luego de una década de esfuerzo, está atravesada por la incertidumbre. La barbería es el sustento económico de quienes trabajan allí y el resultado de años de inversión y dedicación.
"Si no le encontramos la vuelta, lamentablemente no podremos seguir con esto. Y es una pena porque hace 10 años que le invertimos tiempo al negocio y es lo que nos da de comer, a mí y a mi compañero por lo menos", concluyó.
Mientras tanto, el violento asalto ocurrido en Berutti al 6400 volvió a dejar al descubierto el temor de quienes, detrás de un pequeño comercio, intentan sostener su trabajo cotidiano y ven cómo, además de las pérdidas económicas, la inseguridad comienza a poner en discusión la posibilidad misma de seguir adelante.








