El comunicado y la invitación del querido Diego Meloni es tan simple como emotiva: “Desde la Subcomisión de Cultura, Historia y Museo invitamos a ustedes a participar de los festejos por los 80 años del estadio de nuestra institución. El evento tendrá lugar este jueves 9 de julio, desde las 14, en el Gimnasio Roque Otrino”, expresa.
El Cementerio más vivo del mundo: ¡la casa de Colón cumple 80 años!
Vivió alegrías, se bancó tristezas, lo enterró a “O’Rei”, a la Selección Argentina y al poderoso Peñarol. Ahí jugaron Maradona y Messi. Soportó el Salado, se embarró con el “Indio” y su icónica historia paseó de Santa Fe al mundo.


Del viejo "Campito" al mítico Cementerio
“El Campito”, en el histórico puerto enclavado en el sudeste de Santa Fe, fue el principio de todo. Fueron cinco años hasta que en 1910 Colón se fue a la otra punta de la ciudad: calle Corrientes, donde se levantó su primera cancha. “Hasta el ‘22” cuentan los historiadores.
La segunda cancha: Zavalla, Moreno, Corrientes y San Juan, lugar que se pierde en 1938 por problemas económicos; llegó el remate y el Sabalero “hizo de local” en Ciudadela.
Los sitios “Archivo Sabalero”, “La Estrella de Santa Fe” y el valioso libro de los 90 años de Sidoni coinciden en una aparición casi religiosa para esos tiempos duros de Colón: Francisco Ghiano.
“En el verano de 1942, se disputó un torneo nocturno en la cancha de Unión y lo ganó Colón, con una destacada actuación de Antonio Saturnino Funes. Ghiano, que tenía una buena amistad con la gente de Rosario Central, ofreció a ese jugador. Y Central aceptó adquirirlo por la suma de 6.000 pesos.
Ese dinero fue destinado al relleno del terreno que Colón había adquirido el 2 de marzo de 1939, con la presidencia de Horacio Sosa y donde actualmente está enclavado el Brigadier López”, explicaba El Litoral en la producción especial de Enrique Cruz (“El Cementerio de los Elefantes, la casa que es orgullo sabalero”).
Con el antecedente de "Tapón" Funes, Colón vendió a Raúl Tenuta, Esteban Yebra, Rubén Marracino y Francisco De Santis. Con esas cinco transferencias, se empezó a construir el estadio.
Cuando se habla de club sufrido, con gente sacrificada hay que viajar hasta ese 31 de marzo de 1946, donde el destino avisaría (en claro modo “Los Simpsons”) lo que vendría volviendo al futuro: el Salado lo tapó con sus aguas en su totalidad. Por eso hubo que esperar hasta el 9 de julio, que en pocas horas apagará las velitas de los primeros 80 años.
Antes de su explosión mundial, el viejo Brigadier López empezó a hacerse conocido en AFA: desde el 9 de mayo de 1948 hasta el 7 de diciembre de 1952 logró un invicto de 71 partidos consecutivos sin derrotas en su cancha y ante su gente.

El mote y la incidencia histórica de El Litoral
“El mote de Cementerio de los Elefantes es de la década del '60 y tenemos el orgullo particular de decir que El Litoral tuvo mucho que ver. O casi todo. El inolvidable "Gallego" Angel José Gutiérrez fue el encargado de dispararlo y razones no le faltaron, además de originalidad y precisión.
Sobre todo cuando la "patriada" de Italo Giménez, presidente en ese momento, hizo que el 10 de mayo de 1964 se produjera una de las victorias más resonantes de la historia de Colón, un equipo que venía de jugar en la C, que el día anterior a enfrentar al Santos había caído en Buenos Aires ante Platense.
Ese domingo en Santa Fe recibió al campeón del mundo, que tenía al mejor jugador del planeta: el Rey Pelé”, describe El Litoral.
J. L. Pérez, Bareiro y E. Pérez; Larpín, Sánchez y Alberto Poncio; Luis López, Broggi, F. López, Cabaña y el "Chijí" Serenotti se ganaron su lugar para siempre en el corazón de la Subcomisión de Cultura, Historia y Museo.
Enfrente, los Globetrotters de la pelota de cuero: Gilmar; Modesto y Geraldino;, Lima, Zito y Joel; Peixinho, Almir Coutinho, Pelé y Pepe. Arrancó ganando el mejor equipo del mundo con un gol de Pelé, hasta que en el complemento con tantos de Fernando López y el "Ploto" Gómez, Colón lo dio vuelta para poner el 2-1 final.

Santos venía de un invicto de 43 partidos y los brasileños pidieron revancha en el Estadio Maracaná de Rio de Janeiro. Sin embargo la misma no se llevó a cabo, Colón no accedió por decisión de su presidente Ítalo Giménez, que argumentó que “con esa victoria era suficiente y no había necesidad de una revancha”.
"Hay una historia muy linda que yo puedo contar para los más jóvenes que ustedes muchas veces no saben", reconoce el mismo Pelé en un fragmento extraído del documental "El Sabalé", dirigido por Diego Soffici. "Santos siempre ha sido uno de los grandes equipos del mundo y esta fecha que jugamos contra Colón, Santos había ganado todos los partidos. Le ganó a Boca, River y Racing. Jugamos contra Colón, nosotros perdimos".
Ese 1964 sería dorado: el 7 de septiembre en la misa fosa al lado del foso, Colón enterraba a la Selección Argentina: 2-0 con goles de Ríos y Broggi. La gloria durmió tres años en el placard: el 26 de marzo de 1967 caía el tercer elefante que fue el histórico equipo de Peñarol de Montevideo con Roque Gastón Máspoli en el banquillo; los carboneros eran campeones de la Libertadores e Intercontinental al mismo tiempo.

La historia fue creciendo, el estadio también: en los ‘70 el cemento en la norte; en los ‘90, el lujo no fue vulgaridad: se levantó la tribuna sur, después la platea este que enterró a los tablones de madera. Palcos y bandejas en las dos cabeceras. La Copa América, el amistoso de la Selección Argentina con Maradona, cada Test Match de Los Pumas y los espectáculos musicales más ruidosos dieron su misa en La Catedral del Sur.
El viejo y querido Cementerio de los Elefantes cumple 80 años. Es mítico, icónico, incomparable. Es la casa de Colón. Es la casa del campeón ciudadano en la comarca de Garay. Es, simplemente, el Cementerio más vivo del mundo.








