Fue un domingo al mediodía y el recuerdo de ese último partido de Colón en el Feliciano Gambarte (porque el resto de los partidos que jugó en Mendoza ante Godoy Cruz fueron en el Malvinas Argentinas), resulta inolvidable para el hincha sabalero. Colón empató 0 a 0 el partido de ida de las semifinales del Reducido de 1995. Le había costado superar a All Boys en cuartos, pero la revancha con los mendocinos se resolvió por goleada y luego llegaron el golazo de Chupete Marini en cancha de San Martín de Tucumán en la primera final y el triunfo en Santa Fe para decretar el ansiado retorno a Primera.
Leo Díaz y aquel domingo al mediodía en el que Colón se convenció de que ascendía
Fue el partido de ida de las semifinales del 95, ante Godoy Cruz. Chabay entró al vestuario y le confió a los jugadores que ése era “el partido”. Luego vinieron tres victorias consecutivas y la vuelta a Primera.

Leo Díaz fue la figura de aquel encuentro y así se remonta a ese mediodía dominical: “lo que más recuerdo es la frase de Nelson, entrando al vestuario desbordado y diciéndonos con toda convicción: ‘Bueno, muchachos este resultado nos sirve para ascender”, dice el ex arquero sabalero, 31 años después.
“De esa campaña tengo los mejores recuerdos, habíamos terminado bastante bien el torneo y eliminamos a All Boys en el primer choque del Reducido, en un partido complicado. Godoy Cruz tenía muy buen equipo, pero, ese día, la defensa estuvo muy sólida”, recuerda el arquero sabalero, que luego se quedó a jugar y a ser protagonista de esos momentos inolvidables como fueron el subcampeonato, la clasificación para la primera copa internacional (que fue la Conmebol) y, más tarde, la Libertadores.
-¿Recordás que fuiste figura en ese partido?
-Casualmente, ese partido fue televisado y me dieron el premio al mejor del partido. Recuerdo que tuve dos tapadas difíciles y una de ellas, después de desviarla, pegó en el travesaño. Ellos nos atacaron muchísimo en el primer tiempo, pero logramos equilibrar en el segundo.
-¿Jugaron con mucha presión por los años que llevaba Colón en la B?
-¡Desde que empezó el torneo...! Colón venía de frustraciones de años anteriores, sobre todo por ese partido en Córdoba con Banfield. No habíamos arrancado bien, pero nos afianzamos. Nosotros tomamos muy bien esa presión, teníamos mucha experiencia en Gambier, el Loco González, Kuzemka, Mainardi… Ellos iban aconsejando a los más jóvenes. La cancha era difícil por esa presión. Pero Chabay logró una mística de grupo importante y todo sirvió para un torneo tan largo.
-Y hubo que aguantarse algunos momentos malos…
-Es que en el medio, siempre te encontrás con muchos vaivenes y resultados no positivos. Pero todo pasa por el convencimiento que tengas. Recuerdo que con Chicago perdimos un partido y se hablaba de que Chabay se iba, Estudiantes nos goleó y había que estar preparado. A mí me tocó entrar en un momento muy difícil. Reemplazar al Flaco Vivaldo no era nada fácil, se había ganado un lugar y un nombre. Fue luego del 5 a 1 con Estudiantes en La Plata y me tocó jugar con Douglas Haig y anduve bien, empatamos. Y luego empezamos a sacar puntos.

-¿Ves muchas diferencias entre aquel equipo y éste que va por lo mismo que ustedes consiguieron, Leo?
-Mirá, Colón tiene un buen equipo, es competitivo y el tema es que estén realmente convencidos. Nosotros teníamos todo: figuras y convencimiento. Sabíamos que a las turbulencias había que atravesarlas. Y ahí es donde se ve el equipo.
-¿Lo ves con chances de ascenso?
-¡Por supuesto…! Acá hay que sacar a relucir el entusiasmo y la experiencia de algunos muchachos. En el play off, Colón va a ser bravo, acordáte… Hay que prepararse para los play off, a nosotros nos pasó eso. En el mano a mano, Colón tiene más equipo que cualquiera. Y este partido es una prueba de fuego.
-¿Ves fútbol?, ¿te gusta cómo se juega?
-Por momentos me gusta y por momentos me aburre. No veo equipos que salgan a ser protagonistas. La mayoría espera, incluso a veces lo hacen los grandes como Independiente o San Lorenzo. A mí me gustan los equipos que proponen. No veo jugadores que desequilibren en el uno contra uno. Entiendo el toque, la tenencia, pero hay veces que cuando pasás el mediocampo, tenés que ser más directo.
-¿Te gustaría volver al fútbol?
-Me encanta el fútbol, lo miro, pero estoy abocado a mi trabajo, a mi profesión y veo muy lejano la posibilidad de estar adentro del fútbol otra vez. Me llaman de los clubes para darle charlas a los juveniles, transmitir mi experiencia y a veces es lindo hacerlo, pero nada más que eso.
Leo Díaz fue la gran figura de ese último partido de Colón en el Gambarte mendocino. Recuerdo que cuando se habían jugado poquitas fechas de ese torneo, charlando con Chabay en el Quincho de Chiquito, él decía: “Si nos toca ascender, tengo la defensa para jugar en Primera: Ibarra, Ameli, Kobistyj y Unali”. Y no era más que la defensa titular, con Leo Díaz en el arco a partir de aquel encuentro con Estudiantes en La Plata, que se bancó la campaña del ascenso, siendo el respaldo de un equipo de hombres, con figuras de la talla del Loco González, el inolvidable Pampa Gambier, Uliambre, Javier López, el Tuca Risso (entraba y la metía siempre) y el “Robot” Kuzemka, entre otros.









