Toda historia tiene un comienzo y la de All Boys el 15 de marzo de 1913. El amor por el fútbol y las ganas de tener un equipo propio para competir con los demás, llevó a un grupo de jóvenes entusiastas a fundar este histórico club de la Capital Federal. “¿Por qué All Boys? “El nombre surgió como una interpretación de la circunstancia: éramos todos muchachos; sólo que no lo dijimos en nuestro idioma, siguiendo una tendencia de denominar a las instituciones con nombre inglés”, explicó tiempo después Vicente Cincotta, el primer presidente del club.
“Todos los chicos” (All Boys) en la casa del más grande (Colón)
El equipo de Ezequiel Medrán, que está invicto ante su gente en el Cementerio de los Elefantes, vuelve a jugar este domingo a las 18. El objetivo es claro: ganar para seguir arriba. Tres cambios respecto a Los Andes.


Los más chicos...el más grande
“Todos los chicos” o “Todos los varones” o “Todos los muchachos”, fue la explicación de hace más de 100 años en el Albo de Floresta. Ahora, esos "chicos" llegan a la casa del más grande.
El siguiente paso fue conseguir un campo de juego. Y esa pasión incipiente por All Boys se estableció en Floresta, más precisamente entre las calles Gaona, Segurola, Morón y Sanabria. Pero faltaba algo más: los colores. Esa identificación tan especial que tiene cada club en este caso se dio con el blanco, por la pureza y la lealtad. Luego se le agregó el negro porque las primeras camisetas eran con el cuello de ese color.

Los inicios del profesionalismo fueron difíciles. El Blanquinegro navegó en la segunda categoría del fútbol argentino durante mucho tiempo y en 1945 descendió a la Primera C, aunque volvió al año siguiente después de una campaña magnífica. Sin embargo, a principios de los ´50, una reestructuración provocó el descenso colectivo de siete equipos, entre los que se incluyó a All Boys, porque los estadios no estaban en condiciones reglamentarias.
Hubo que esperar bastante para llegar a la Primera División. En la temporada 1972 All Boys arrancó mal, pero con la llegada de José Paladino a la dirección técnica el equipo levantó su nivel y consiguió una impresionante racha de 11 victorias consecutivas, lo que le valió el título y su primer ascenso a la máxima categoría en la era profesional. Fue el 14 de octubre, día en el que All Boys le ganó 1-0 a Excursionistas con gol de Miguel Benítez en cancha de Huracán.
El club de Floresta permaneció en Primera durante ocho temporadas. Allí dejó grandes recuerdos, como cuando venció 3-1 a River en el mítico Monumental en 1973 o cuando por momentos protagonizó el torneo Metropolitano de 1974, donde terminó quinto. En esa época, incluso, se lo apodó “El cuco de los grandes” por haber logrado triunfos inolvidables ante Boca, River, Independiente, Racing y San Lorenzo. En 1980 y tras una paupérrima campaña, el Albo descendió y tardaría tres décadas en regresar a la élite del fútbol argentino.
En los ´90 All Boys se destacó por sacar grandes jugadores y armar buenos planteles que fueron protagonistas. En la temporada 1992/93 hubo un equipo que le devolvió la ilusión al club de Floresta y que se coronó campeón de la Primera B Metropolitana. Nombres como los de Blanco, Yannino, Pascutti, Timpani, Minervino o Urquiza dejaron al Albo en lo más alto de la tabla y consiguieron el ascenso a la B Nacional. Poco tiempo después, en la 1998/99, el Blanquinegro realizó un torneo fantástico, pero quedó a las puertas del ascenso a Primera.
Uno de los hechos más importantes de la historia se dio en la temporada 2007/08, cuando José Romero volvió al club como entrenador. Pepe formó un equipo sólido en defensa y letal en ataque que logró el título de la B Metro con números impresionantes: 25 partidos ganados, diez empatados y apenas cinco perdidos, con 69 goles a favor y sólo 29 en contra. Fue el equipo más goleador y menos goleado, además de que le sacó 15 puntos de diferencia al segundo, Deportivo Morón. De esta manera, Pepe Romero se convirtió en campeón como jugador y como DT del Albo. Tiempo después le harían una estatua a quien es el máximo ídolo de la institución.
Con la base de aquel equipo campeón y bajo la conducción de Romero, All Boys afrontó la B Nacional con un objetivo claro: llegar a Primera División. Ese sueño se hizo realidad el 23 de mayo de 2010 y nada menos que en el Gigante de Arroyito, la cancha de Rosario Central. El Blanquinegro clasificó de manera agónica a la Promoción y debió enfrentar al Canalla, uno de los clubes más grandes del interior. Tras el 1-1 en Floresta, el Albo pisó fuerte en Rosario, mostró carácter y dio el batacazo al imponerse 3-0 con goles de Vieytes, Campodónico y Vella para conseguir el ansiado ascenso a Primera y consumar lo que la historia recordará como el “Rosariazo”.

Colón invicto, All Boys a los tumbos
El presente de All Boys lo encuentra en la segunda divisional del fútbol argentino, con campañas que no son las mejores. El domingo ante Colón y pisando la cancha del más grande del ascenso, llegará con siete partidos sin ganar: cuatro empates y tres derrotas. Con apenas 11 puntos, está entre los cuatro peores de la zona: marcó 5 goles en once fechas. Cosechó el 33 por ciento de los puntos que jugó.
Su entrenador, Aníbal Biggeri, ensayó un 4-4-2: Carrizo, Grana, Alejo Rodríguez, Zafarana, Tabares, Purita, Turraca, Melo, Blanco o Palacio, Apa y Medina.
Del otro lado, Medrán sale a cuidar la fortaleza (está invicto en el Cementerio de los Elefantes) con un esquema de muchos jugadores “ofensivos”. Con tres cambios respecto a Lomas, el Sabalero saltará con: Matías Budiño; Mauro Peinipil, Pier Barrios, Federico Rasmussen y Leandro Allende; Julián Marcioni, Federico Lértora, Ignacio Antonio e Ignacio Lago; Darío Sarmiento y Alan Bonansea.
Hay que recordar que la AFA confirmó que el árbitro principal del encuentro será Maximiliano Macheroni, acompañado por Matías Bianchi y Cristian Herrera como asistentes, mientras que Mateo Bocaccia oficiará de cuarto árbitro este domingo a las 18 en el Cementerio de los Elefantes.
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