“Colón y Atlético Tucumán, donde tuvo cuatro etapas, son las instituciones que marcaron su vida. El Pulga le baja la persiana a su carrera como futbolista con 190 goles y 87 asistencias en más de 500 partidos.Newell’s, Gimnasia La Plata, Central Córdoba de Santiago del Estero y Gimnasia de Jujuy también disfrutaron de su clase, que lo llevó a ser tentado por el Real Madrid y el Inter de Milán, o a ser citado por Diego Maradona a la selección argentina”, publica un reporte de Infobae.
Podría decirse que Luis Miguel Rodríguez fue uno de los últimos jugadores de culto del fútbol argentino, cincelado a la vieja escuela. Olfato de N° 9 y técnica de enlace, edificó una carrera con golazos como ladrillos. Los desencantos en los inicios de su historia en el fútbol, cuando viajó a probarse en Europa y terminó siendo abandonado por un empresario sin escrúpulos en Rumania junto a otros chicos, lo marcaron.
Luis Miguel "Pulga" Rodríguez.
Fue ahí que dejó la pelota de costado y trabajó como albañil, aunque su papá quería que exprimiera su pasión. “Es un trabajo normal. Pero no se gana como en el fútbol. Te tenés que levantar a las 7.30 o en verano antes para trabajar y ganarle un poco al calor. Si bien no estás de bermudita linda, estás con ropa de laburo y es un laburo digno, que sirve y a mí me sirvió muchísimo para valorar las cosas que consigo hoy por hoy. Las valoro el doble”, supo describir en una entrevista con Infobae.
Racing de Córdoba, en el Torneo Federal A, lo devolvió a su hábitat. Atlético Tucumán fue su segundo hogar. También Colón, que le dio su único título en la élite. Coqueteó más de una vez con Boca Juniors, pero su magia, asociada a una cadencia contracultural para el fútbol actual, fue transversal. Lo aplaudieron en todas las canchas, casi sin distinción de color de casaca.
Se termina el Pulga jugador, pero no el Pulga ligado al fútbol. Porque ya se recibió de entrenador y es la próxima aventura en la que se embarcará a partir del segundo semestre de 2026. “Va a trabajar cuando reciba una oferta que lo entusiasme a partir del segundo semestre del año. Ve muy bien el fútbol, tiene personalidad y arma muy buenos grupos”, prometen quienes lo conocen desde siempre.
Festejo de gol del Pulga Rodríguez. Foto: Manuel Fabatía.
Incluso, ya está trabajando en el armado de su cuerpo técnico. Habla mucho con Guillermo Cinquetti, histórico preparador físico de Miguel Ángel Russo, con quien está proyectado el futuro. Pero antes habrá al menos una (merecida) última función con los botines.
Será en el mes de junio, como lo anticipó El Litoral, en fecha a definir: jueves 5 o domingo 7 en el Cementerio de los Elefantes. Con los campeones de San Juan y cantando “Soy Sabalero”.