El “9” que estuvo en la pensión y vuelve a Colón como goleador
A los 29 años ya domó varias camisetas y pasó por Croacia, Uruguay y Ecuador. Viene de clavar 11 goles en 32 partidos en Patronato. Mide 1.91 y va a todas.
Alan Bonansea vuelve a Colón, el club donde dio sus primeros pasos como juvenil.
“Yo me inicié en Colón, a los 13 años, viviendo en la pensión del club”, le reconoce Alan Leonel Bonansea al colega Rodrigo Rosetti, que lo relató en su último paso de un año y medio con la camiseta de Patronato. Esta torre de 1.91 es el nuevo “9” de Colón: se acaba de despedir en redes sociales de Patronato, está resolviendo su mudanza y el lunes estará en el predio deportivo 4 de junio para ponerse a disposición de Ezequiel Medrán.
A los 29 años, Bonansea ya ni se acuerda quien lo dejó libre o no lo aceptó en el Mundo Colón cuando apenas tenia 13 “pirulos”. Lo que sí está claro que puso mucho de sí para que se diera su segunda etapa: pasó por la pensión y ahora vuelve como goleador para buscar el sueño del ascenso a Primera División.
El año pasado, en charla con “Hora Patringa” (programa partidario de Patronato), Alan reconstruyó su historia: nació en Villa Gobernador Gálvez, al sur de la provincia de Santa Fe. Sus inicios futbolísticos están ligados al club Almafuerte en cancha de 7, con el correr de los años pasó a cancha de 11. “La formación como futbolista la inició de chico en Colón de Santa Fe, Arsenal de Sarandí y emprendió el desafío en inferiores en el Club Atlético Lanús”, asegura su entorno.
Luego comenzó su derrotero por clubes del ascenso argentino. Independiente de Chañar Ladeado, Central Norte de Salta, Almagro donde debutó en primera división de B Nacional e hizo sus primeros goles “y donde cambió la historia”, dijo el goleador.
Posteriormente, Mitre de Santiago del Estero, Atlético de Rafaela, Rosario Central (en primera división), Croacia Nogometni Klub Lokomotiva, Chacarita Juniors, Mushuc Runa Sporting Club de la Serie A de Ecuador y Estudiantes de Río Cuarto (Córdoba) fueron desafíos de personalidad para el ahora “9” de Colón.
Durante esos años, y tras pasar de un club a otro sin asentarse, y sin la posibilidad de estar varias temporadas en un mismo equipo, hicieron que se le cruzara la idea de dejar el fútbol y dedicarse a otra cosa.
El goleador ya se prepara para ponerse a disposición de Ezequiel Medrán.
“La cabeza me empezó a jugar de más grande, teniendo 24 años. De chico siempre me gustó estar lejos de casa, lo veía como algo lindo, pero siendo mayor es otra cosa y me jugó en contra. Mi personalidad empezó a influir más en varias cuestiones, hubo situaciones que me dejaron casi fuera del fútbol. Hubo momentos donde dudé en seguir jugando y si me dedicaba a estudiar o trabajar, de lo que sea”, relató el santafesino que ya es sabalero.
“Me gusta ir a diferentes lugares, conocer gente nueva, me acomodo a eso y no es que me cueste mucho. Pero uno teniendo más edad intenta tomar otras precauciones. Todo se pone en la balanza, siempre”, explicaba en charla con “Hora Patringa”.
Por ese entonces triunfaron las ganas y la necesidad de seguir intentando. “Dediqué mi vida a esto, le puse mucho esfuerzo y por eso decidí seguir sin importar las malas experiencias o situaciones que atravesé. Por eso también creo que en cada grito de gol hay una especie de revancha”, señaló.
Cuando inició 2025 en Patronato, habló de un cambio posicional clave: “Me siento muy bien en este rol. Gabi (Gómez, DT) me pidió estar más de 9, al contrario de la temporada pasada. El torneo pasado había que laburar un poco más por la situación en la que estábamos. Hoy estoy un poco más suelto, encontrando la pelota porque estar esperando que me tiren un centro es algo que no me gusta. Me siento mejor saliendo a jugar y en conexión con la pelota todo el tiempo”, explicaba Bonansea.
El delantero se despidió de Patronato tras una temporada con 11 goles.
El delantero reconoció que hubo que hacer un cambio completo de chip con respecto a la temporada pasada. “Había que hacer mejor las cosas para que el equipo funcione. Hicimos una buena pretemporada, el profe nos mató con los ejercicios y eso, por lo menos, hace que esté un poco más atlético”. Los resultados se vieron: 11 goles en 32 partidos con la camiseta de Patronato en 2025.
En esa charla, explicaba porqué siguió en el “Negro” de la provincia de Entre Ríos toda la temporada pasada: “Lo que motivó volver a elegir Patronato y quedarme fue la ciudad, que me encantó, y lo grande que es el club. Un club que me abrió las puertas cuando estaba en una situación complicada porque no la pasé bien en Córdoba (Estudiantes de Río Cuarto). Siempre dije que si me quedaba en Argentina era para estar en Patronato, hubo otras posibilidades pero la idea siempre fue de quedarme en Paraná”, sentenció.
“Hacer un gol para mi es lo más lindo. Es sagrado, un momento único y más cuando se comparte con los muchachos y más sabiendo todo lo que me ha costado estar donde estoy. En algún momento de mi festejo se me sale la cadena, algo que ya es normal para mí. A veces los compañeros me dicen que hay que mejorar un poco y les digo qué en ese momento me sale así”, avisa el nuevo “9” de Colón.
“Siempre voy a estar para brindarme al cien por cien. Hay veces que las cosas no salen, pero mi personalidad es así de entregar todo por más que por ahí se me sale la cabeza. Lo que más me gusta es que era un 9 grandote, con movilidad, con gol”, dice Alan.
De esos inicios del ahora delantero de Colón, el que lo conoce y mucho a Alan Bonansea es Julio Figueredo, que lo tuvo en Arroyo Seco y habló de sus características cuando desembarcaba hace años en Rosario Central: "Una alegría para nosotros, los que amamos el fútbol y trabajamos persiguiendo un ideal. Alan Bonansea firmó contrato con la Primera División de Rosario Central. Es un chico formado en las divisiones inferiores de Talleres, es categoría 1996. Siempre le decíamos a los chicos cuando los entrenábamos que teníamos dos campeonatos: uno que nos fuera bien en el torneo local y que después le íbamos a dar la posibilidad: si ellos así nos lo hacían saber por sus condiciones, de colocarlos en instituciones más grandes que la nuestra”.
“Su primer club fue Colón de Santa Fe donde lo dejaron libre, pasó a Arsenal de Sarandí, donde nunca llegó a firmar, porque apareció un representante y lo compró para cedérselo a Lanús. De allí pasó a préstamo por varios clubes como Almagro donde casi logra el ascenso, va a Santiago del Estero y después recala en Atlético de Rafaela antes de llegar a Rosario Central, pero siempre a préstamo”, recordaba uno de sus primeros formadores.
“Nuestra satisfacción es verlo en Primera División pero es porque hicimos un trabajo en él y sus compañeros con un gran equipo, donde coordinador y entrenadores buscaban el mismo objetivo. Parece que Alan nunca fue chiquito, siempre se destacó por sobre los demás por su físico y recuerdo una graciosa anécdota en un torneo donde siempre participábamos en Arteaga, cuando se llevó colgado, literalmente, de la cintura a un rival desde la mitad de la cancha y terminó haciendo el gol. Lo curioso es que el árbitro lo dejó seguir porque no paraba. Fue algo inolvidable. Sin dudas, muy contetos que ese esfuerzo nuestro haya valido la pena", decía por ese entonces uno de sus entrenadores en los inicios.
Hoy, varios años después de esos duros inicios, Alan Bonansea es el “9” de Colón. El que estuvo en la pensión sabalera con apenas 13 años y vuelve a los 29 como “refuerzo goleador”.