Lo escribí hace varios días: Unión gana y pierde igual. Siempre lo mismo, cuando le va bien y cuando le va mal. Pero, además, es el mensaje el que parece no llegar. En todo este primer tramo, “Unión jugó contra Unión”, con tres conceptos indiscutibles: 1) Buen arquero “atajador”, pero dudoso “salidor”; 2) Laterales que lastiman viajando pero que los lastiman mucho volviendo; 3) marcadores centrales que de arriba no marcan nunca a nadie.
La pasividad de la defensa es la misma de Madelón: ¿qué espera para cambiar?
Hace varios partidos que el equipo defiende mal, es un “colador” de arriba y regala goles que lo dejan al límite de la clasificación. Justo cuando el DT cambió para afuera el discurso, el equipo se le cayó a pedazos.

¿Qué herramientas tiene un entrenador para cambiar, mejorar y/o disimular la falencia de un equipo de fútbol?: A) cambiar nombres; B) cambiar la figura táctica; C) cambiar la estrategia. Para el error/horror que es la defensa, el entrenador del Tate nunca activó ninguna de esas opciones. La pasividad del DT en el banco es la misma que la de sus players para defender.
Si bien no es el “Chango” Cárdenas, el “Robot” Alberto o Carlos Santos Mazzoni, el mismo Valentín Fascendini se debe estar preguntando: ¿qué tengo que hacer para volver a jugar en la cueva un partido como titular?.
Aún en el 2-3, Unión sigue siendo uno de los equipos que más ataca, genera y hace goles en el fútbol argentino. Todos esos datos se van al tacho de basura por la manera en la que defiende: hace rato que se hace los goles solito. O porque no sale el arquero; o porque le ganan la espalda a laterales que no “sienten” el retroceso y/o la marca; o porque la cabecean como quieren, cuando quieren y donde quieren adentro del área chica.

Este diagnóstico, por ahora sin remedio, lo pone al equipo al límite de la clasificación. Queda Vélez allá y Talleres acá, todo muy apretado y rezando en viernes por los resultados de los que todavía no jugaron. En este club, que es Unión, a Madelón no lo van a cambiar nunca. El que tiene cambiar es Leo. Porque el DT, en el banco, tiene la misma pasividad que los supuestos defensores que casi nunca defienden.









