Era el mes de mayo del año pasado y Andrés Fassi, presidente de Talleres, declaraba en Córdoba: “Hay jugadores que ya cumplieron un ciclo; hay que hacer una renovación del plantel”. Los dardos apuntaban a Cristian Tarragona y Sebastián Palacios, ambos separados cuando quedaban dos encuentros por Copa Libertadores y toda la segunda mitad del año.
El Tate tiene un “9” para ir a la Luna: “Tarra-gol” llegó a 13 gritos y juega bien
Hacía tiempo que la gente no se identificaba con un goleador: doblete a Agropecuario en la Copa Argentina y el gol más fácil de su carrera contra Riestra. Jugó 32 partidos con la camiseta de su club y llegó a 13 gritos. Refuerzo top.

“Luego de no ser convocados para el partido ante Libertad de Paraguay, se les notificó que no serán tenidos en cuenta para los encuentros frente a Alianza Lima y Sao Paulo. O sea, Sebastián Palacios y Cristian Tarragona, no jugarán más en el "Matador", explicaba la prensa cordobesa. “Ambos futbolistas, no fueron convocados para este encuentro de Libertadores y disputaron su último partido ante Instituto”, agregaban.
Es más, el delantero que siempre quiere tener Leo Madelón en sus equipos (le rindió mucho en Gimnasia y repite ahora en Unión), terminó entrenando en soledad y separado del plantel: corría en el predio Amadeo Nucetelli.
A pesar de esa falta de continuidad y ritmo, el DT de Unión fue contundente con el pedido, con un equipo al que agarraba a un punto del descenso: “Lo quiero sí o sí a Tarragona”, fue el pedido de Leo.

Por ese entonces, los números de Tarra en Talleres, el haber quedado parado, su edad y la crisis del fútbol tatengue generaban el murmullo. Cuando firmó el esperado contrato (muchas veces el Tate lo buscó) se dio una postal poco habitual en el fútbol profesional: lo fue a firmar con su familia y todos vestidos con los colores de Unión.
“Hola Tatengues, les habla Cristian Tarragona. Muy contento de estar acá y de vestir al fin la camiseta más linda del mundo. Les mando un beso a todos, chau chau”, decía el jugador-hincha en el video que el club subió a sus redes sociales.

De a poco, se puso bien físicamente: cinco goles el año pasado y ocho por ahora en este 2026. Son 13 gritos en 32 partidos, pero además con un plus: hace goles, juega bien a la pelota y lo hace jugar al equipo de Madelón.
Generoso como pocos (cedió el penal y lo asistió a Solari en una de las tantas jugadas de contra que el Tate regaló), la gente se identifica con este número “9” como hace tiempo no lo hacía en López y Planes. Pudo ser Álvez, el uruguayo, perseguido por las lesiones. Lo de Soldano-Triverio vale como referencia pero funcionaban en modo dupla. Quizás el “Cuqui” Silvera o, por lo sentimental de ser hinchas de este club, el “Loco” José Luis Marzo.
Unión es, junto a River, el equipo que más ataca y uno de los que más goles acumula en la temporada del fútbol argentino. En ese rubro, el abanderado se llama Cristian Tarragona: ya tiene 13 goles, juega bien, parece un pibe por lo que corre y es capaz de llegar a la Luna con las ganas que le genera vestir la camiseta del club del que es hincha desde la cuna.









