(Enviado Especial a Buenos Aires)

El chileno Cristian Zavala tiene chances de sumarse al plantel rojiblanco. Es el segundo intento que se hace para concretar su llegada. Las dudas futbolísticas pasan por la gran diferencia que hubo entre el primer tiempo y el segundo. Y no es la primera vez.

(Enviado Especial a Buenos Aires)
El extremo Cristian Zavala, chileno, de 22 años, es el jugador del extranjero que apuntó El Litoral como el principal candidato a convertirse en uno de los refuerzos de Unión para la presente temporada. Todavía no está totalmente cerrado, pero hay un fuerte avance en la negociación y es posible que se produzca el acuerdo definitivo en las próximas horas para que se sume al plantel de Gustavo Munúa. El futbolista viene de ser, de acuerdo a la opinión de la prensa chilena, el mejor extremo por izquierda (a pesar de que es diestro) del fútbol chileno en la última temporada, jugando para Colo Colo, equipo con el que se consagró campeón de la Supercopa de Chile. Es un jugador agresivo en el mano a mano, explosivo y que en Colo Colo jugó mucho por el costado izquierdo, pero con claro perfil diestro. Este futbolista fue apuntado por Unión en el mercado de pases pasado, "pero Colo Colo nos ganó la pulseada", confiaron fuentes inobjetables a El Litoral. "No está cerrado todavía", señalaron esas mismas fuentes a El Litoral, pero hay fuertes indicios de que la negociación está muy avanzada y que se podría concretar a favor de su incorporación a Unión.
Otro de los temas de Unión fue la lesión de Jonathan Álvez. La presunción del futbolista en la cancha de All Boys, manifestada públicamente a El Litoral ("me desgarré todo", declaró), se cumplió. Los estudios realizados, arrojaron un desgarro en el posterior, por lo cuál estamos hablando de tres semanas al menos para que el jugador pueda volver a las canchas. ¿A qué se apuntaría?, a la revancha con Nacional, en Santa Fe, prevista para el 5 de julio. Si es así, se estaría perdiendo los partidos con River, Boca y Lanús, además del encuentro de ida con Nacional (que ya no podía jugar porque llegó a tres amarillas y tendrá que cumplir una fecha de suspensión). Este sería el escenario más favorable y el retorno a las canchas se daría en el partido de la séptima fecha ante Banfield, en la Liga Profesional, pero antes estaría el encuentro con Nacional en Santa Fe. Por lo pronto, habrá que ir monitoreando la evolución de la lesión del futbolista tatengue, que se convirtió en uno de los mejores del partido ante Barracas Central, no sólo porque marcó un gol sino porque su presencia en la cancha le dio más seguridad y fortaleza ofensiva al trabajo del equipo.
A propósito de esto último, cuesta entender lo que le pasa a Unión en algunos partidos. Con Tigre fue algo similar: un primer tiempo -y parte del segundo- en el que manejó el partido, acorraló al rival y se puso en ventaja con toda justicia; y un lapso de amnesia de cinco minutos que el rival aprovechó para darle vuelta el partido. En cancha de All Boys, Unión cambió radicalmente de aspecto de un tiempo al otro. Todo lo bueno que construyó en la parte inicial, cuando iba ganando el partido y estaba más cerca del 3 a 0 que el rival de descontar, se fue cayendo de una manera poco entendible. Tuvo que cambiar el esquema en el final, cuando se paró con cinco atrás por el necesario ingreso de Agüero, frente a un Barracas que, "a la carga barracas", se lo fue llevando por delante a medida que fueron pasando los minutos. ¿Por qué a Unión le pasan estas cosas?, parece que no sólo se trata de un problema futbolístico, sino que pasa por algo vinculado a la actitud y lo mental. Lo dijo claramente Jonathan Álvez luego del encuentro, cuando dijo que había que perder "el miedo a jugar". No se entiende que un equipo pase de tener seguridad y convicción para imponer su planteo a los momentos temerosos y dubitativos que contrastan claramente, dentro del mismo partido y a veces en cuestión de minutos nada más, dejando muchas incógnitas e incertidumbres.

Esto va más allá de los planteos. Unión es un equipo que a veces -como ante Barracas- sale a imponer lo suyo y otras veces -ante Colón- cuando le agrada un poco más la postura contragolpeadora. Munúa no quedó conforme con el equipo en el clásico y admitió no sólo la superioridad de Colón sino la injusticia del resultado. Ante Barracas, en un mismo partido se dieron dos situaciones diferentes. Unión pasó de dominador a dominado. La pregunta es: ¿por qué?. Si bien la victoria parcial por 2 a 0 invitaba a jugar de contra y era una posibilidad concreta hasta para definir el resultado a su favor, de a poco hasta se resignó también esa estrategia de ataque. Lo peor también es que le llegaron mucho y otra vez tuvo que responder Mele. Es cierto que los arqueros están para eso, pero es algo que se repite en Unión: que Mele se convierta en pieza clave y figura.
El Tribunal de Disciplina le dio dos fechas a Portillo y los jugadores con covid todavía no están para volver. En consecuencia, el panorama para Munúa es el mismo de antes del partido con Barracas Central, aunque con el agravante que enfrente tendrá a un River que llegará "enojado" el domingo a tratar de revertir la pobre imagen que dejó en los tres primeros partidos: 2 puntos sobre 9 y 0 gol en el arco rival. Bucca hizo un buen partido en el primer tiempo, pero se cayó en el segundo como todo el equipo. La impresión es que no hay un "5" de neto corte defensivo. La dupla Roldán-Bucca tiene muchas chances de jugar. Algunos creen que el de este miércoles era un partido para que ingrese Cañete en algún momento, a tener la pelota. Era una posibilidad, sobre todo teniendo en cuenta el poco manejo que tenía el equipo, la rapidez con la que se perdía el balón y el hecho de que los únicos que tenían confianza para tenerla y cuidarla, eran Luna Diale y Roldán. El tema es: ¿Por quién Cañete?. Y teniendo en cuenta las formas de Munúa, que le ha dado al equipo una fisonomía tanto en lo táctico como en lo estratégico y difícilmente cambie, daría la sensación de que en este momento de su retorno al equipo, Cañete está más para jugar de Luna Diale que para otra cosa (con Azconzábal llegó a jugar de volante de contención). Y Luna Diale, más allá de que su rendimiento también fue en declive como el del resto del equipo, era uno de los pocos que aseguraba algo de tenencia.

"A mí es la primera vez que me toca jugar en una cancha que no es de Primera y la verdad es que sentí la diferencia. Es más chica y el césped no estaba bien. La pelota picaba para cualquier parte en algunos sectores", dijo Enzo Roldán. Ante la consulta sobre cómo se sintió al lado de Bucca, dijo que "muy bien, nos entendimos bastante en el primer tiempo y en el segundo se nos complicó el partido cuando ellos empezaron a empujarnos contra nuestro arco. La idea era que yo jugara más retrasado, cosa de buscar la pelota cerca de los centrales para iniciar el juego".
En los primeros 30 minutos, Unión fue el dominador absoluto del partido. Sin embargo, la primera jugada de gol -clara por cierto- la tuvo Barracas Central. Fue un pelotazo largo a las espaldas de Calderón para el ingreso de Junior Arias, quien remató ante la salida de Mele, pero el arquero uruguayo achicó de manera fantástica y logró taparle el mano a mano. En el penal, Valenzuela le picó la pelota. Mele admitió que no lo sorprendió, pero tuvo que elegir un lugar para tirarse y fue hacia su derecha. El habilidoso jugador de Barracas -zurdo neto- se había puesto de manera tal que parecía que no iba a cruzar su disparo, sino que iba a "abrir el pie" para tirarla al lugar donde fue Mele, pero decidió picarla y así convirtió.
El plantel arribó a Santa Fe cerca de la medianoche y Gustavo Munúa decidió que quede concentrado en Casasol. A las 10 de este jueves se llevó a cabo el entrenamiento y allí quedaron liberados hasta este viernes. "El cuerpo técnico tiene especial cuidado por los descansos y la alimentación, teniendo en cuenta la seguidilla de partidos que arranca otra vez", comentó en la salida del estadio de All Boys uno de los integrantes de la secretaría técnica, Alejandro Limia, quien acompañó a Roberto Battión en este viaje a la capital federal. Ahora Unión deberá enfrentar a River, luego visitará a Boca el viernes y enseguida el viaje a Uruguay para jugar la ida con Nacional. En esa seguidilla, tendrá dos partidos muy complicados por la poca diferencia entre uno y otro: serán los choques ante Lanús y Nacional de Montevideo, ambos en Santa Fe. Con Lanús jugará el domingo 3 de julio a las 13 y con Nacional de Montevideo el martes 5 a las 19.15. Poquito más de 48 horas entre los dos partidos.
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