Unión no supo aprovechar una circunstancia muy favorable como fue la de jugar más de un tiempo con un jugador más, fue repetitivo para atacar, se encontró con un rival mejor parado y más inteligente, que en base a eficacia se quedó con un partido que parecía mejor direccionado para Unión. Pero no lo supo jugar. Tuvo mucho la pelota pero careció de ideas y de profundidad.
Había pasado bastante poco, salvo dos atajadas estupendas de Mansilla a Gutiérrez que cerraban el arco de Unión, cuando Ruben Botta se pasó de agresivo, le aplicó un golpe en el pecho y un cabezazo a Mauro Pittón, el árbitro lo vio o fue informado por el asistente y enseguida le mostró la roja. Se habían jugado 35 minutos del primer tiempo y Unión se quedaba con uno más en el marco de un partido extremadamente parejo.
De todos modos, hubo una pequeña diferencia a favor de Defensa, que fue más agresivo y por eso debió aparecer en escena Mansilla, individualmente lo mejor de Unión, para asegurar el cero en el arco propio. No se puede decir lo mismo de Fiermarín, el arquero de Defensa, porque prácticamente no debió intervenir, ya que a Unión le faltó claridad y profundidad.
Defensa apostó mucho a tirarle pelotazos a las espaldas de Del Blanco, que no tuvo un primer tiempo sólido desde el punto de vista de la marca, aunque se proyectó cuántas veces quiso y trató de armar una sociedad por ese costado juntándose con Cuello. Frente a esto, Soso armó una línea de tres defensores con dos marcadores volantes que retrocedieron para que no aparezcan espacios que pudieran ser aprovechados por afuera.
Profini y Mauro Pittón empujaron, Solari trabajó y creó poco y nada por afuera en tanto que los de arriba no pudieron inquietar a un trabajo defensivo que no supo de fallas por parte de un Defensa y Justicia que trató de salir jugando desde atrás y allí fue Unión para presionarlo y tratar de capitalizar alguna imprecisión, cosa que no se dio porque la productividad ofensiva de la visita fue casi nula, más allá de algunos centros que llovieron sobre el área de Fiermarín.
El gran interrogante, al cabo de esos primeros 45 minutos, fue saber de qué manera se podía ingeniar Unión para aprovechar el hombre de más que tendría desde el mismo comienzo del complemento, teniendo en cuenta que los minutos finales del primero, por parte de Defensa, fueron de retroceso evidente para aguantar, irse al descanso, barajar y dar de nuevo.
Soso fortificó el sector derecho de la defensa con el ingreso de López, para evitar problemas con la subida de Del Blanco, pero no lo consiguió en el comienzo del complemento, porque todo lo que había atajado Mansilla en el primer tiempo, lo debió imitar en los primeros momentos del segundo, con un Unión que se hacía dueño del partido y hacía valer el hombre de más.
Si el partido estaba 0 a 0, era por las atajadas de Mansilla en el primer tiempo y por las de Fiermarín en el segundo que sirvieron para cerrar el arco. El “martillar” de Unión era constante, el trámite del partido se inclinaba hacia el arco local pero sin que Unión encuentre la jugada clara y precisa que lo lleve al gol.
Por eso, Madelón metió a Misael Aguirre y a Grella en lugar de los dos volantes laterales (Solari y Cuello), tratando de encontrar esa “chispa” que el equipo estaba necesitando. Sin embargo, Defensa aprovechó un tiro libre para meter una pelota profunda que capitalizó Souto ingresando por el segundo palo para tocar la pelota, aprovechándose de una defensa que “durmió”, habilitó y sufrió el golpe del gol del rival cuando Unión tenía una posición dominante desde el inicio de la segunda parte y no lograba aprovechar el jugador de más.
Madelón volvió a mover el banco y puso a Alvarez por Vargas y a Palavecino por Mauro Pittón. Con el marcador a su favor, Defensa incrementó su actitud defensiva y contragolpeadora ante un Unión insistente, que tiraba muchos centros y sufría en la contra, cuando Gutiérrez aprovechó un mano a mano en el que Gutiérrez le ganó con el cuerpo a Grella, enfrentó a Mansilla y esta vez no falló, convirtiendo el 2 a 0 que parecía impensado teniendo en cuenta la manera en la que se estaba dando el trámite.
Unión tuvo la chance del descuento, pero Estigarribia estaba en posición adelantada cuando empujó la pelota al fondo del arco. Eran todas favorables a un Defensa bien cerrado atrás, eficaz arriba para aprovechar las pocas situaciones que contaba y un plus emocional que lo llevó a afrontar con personalidad todo un tiempo con uno menos, circunstancia que Unión no pudo ni supo aprovechar.