Se fue de Unión porque Tagliamonte le estaba ganando el puesto. Belgrano lo llevó, tuvo un primer torneo en el que el equipo no logró ni siquiera entrar en los play off pero Artime confiaba en el Ruso Zielinski y en el plantel que había armado. Thiago Cardozo encontró allí el lugar que en Unión no iba a tener, como titular, y su rendimiento fue creciendo y afirmándose. Tanto, que Belgrano intentó hacer uso de la opción en enero pero no lo concretó. Ahora, siendo el arquero del equipo campeón y con muy buenas actuaciones, la dirigencia cordobesa tiene en sus planes pagar los 1,2 millones de dólares que fueron fijados para hacer uso de su opción, aunque claramente señalan que harán ingresar la deuda que Unión tiene, por la compra de Colazo, en esa negociación con Unión y por Cardozo.
Cardozo se acordó de Llinas en medio de la algarabía del título
“En su momento me pidieron el análisis de varios arqueros, entre los que estaba Thiago. Le ví buenas condiciones, sobre todo porque no es sencillo defender el arco de Peñarol”, dijo uno de los entrenadores de arqueros de Unión.

Apenas terminada la final, Cardozo habló de lo que vivió en este año que ha sido el mejor de su carrera, sin dudas, pero también de su pasado en Unión y recordó la figura de Rodrigo Llinas, uno de los entrenadores de arquero que tiene la institución rojiblanca, alguien con pasado en la defensa del arco de Unión y que también ha demostrado su capacidad a la hora de preparar a los arqueros que pasaron por sus manos en la institución, que no fueron pocos.

Cardozo dijo luego de la consagración con River, que “en Córdoba escribimos la historia y dejamos una marca para toda la vida. No se dan cuenta lo que significa este título para Belgrano. La gente lloraba en la calle, fue una locura. Siempre imaginé que podía pasar por esto, pero no tan lindo como lo que he vivido. Salí muy cascoteado de Uruguay y me tocó vivir cosas duras. Pero lo tomo, a esto, como parte del camino. Luego llegó el momento de ir a Unión y estoy muy agradecido de ese club. Por eso, en este momento quiero recordar a Rodrigo Llinas, que fue alguien muy importante para mí. No todo es dinero, también hay que pensar en la familia”, señaló Cardozo, quien sin embargo aclaró que “Peñarol siempre va a ser mi casa”.
Tiene sueños de selección y dijo que “la selección es el gran objetivo que tengo”, posiblemente queriendo emular lo que le ocurrió a Santiago Mele, el ex arquero de Unión que se ha convertido en uno de los mejores del fútbol uruguayo. “Hace tres años juego en el fútbol argentino y siento que se habla poco de mí”, refrendó.
Belgrano tiene intenciones de comprarlo, máxime pensando en jerarquizar el plantel de cara a la participación en la Copa Libertadores de América del año que viene. A los más de 3 millones de dólares que se asegura el club por el ingreso al torneo continental, hay que agregaron los 330 mil dólares por partido ganado, más lo que se puede recaudar en concepto de publicidad y marketing. Según los cálculos que se hacían en Córdoba, las posibilidades económicas a la hora de dimensionar los ingresos, podrían trepar a los 5 millones de dólares. Y a eso se debe sumar, por ejemplo, el incremento en la cantidad de socios (Belgrano se acerca a los 70.000 y en la fase final de este torneo Apertura, se incrementó en 3.000).
Esa relación especial con Llinas
“Me alegra que se haya acordado de mí. En su momento, me pidieron hacer el análisis de algunos arqueros entre los que estaba él. Yo le ví potencial y jerarquía cuando atajaba en Peñarol. Desde que vino, construimos una relación que apuntó a la persona en primera medida. Y bueno, a mi me tocó trabajar con grandes arqueros y el contexto de Unión los ayuda a los chicos. Pasó con Nereo Fernández, Moyano, Campisi, Tagliamonte, Mele, ahora lo de Matías Mansilla y todos los que pasaron”, fueron las palabras de Rodrigo Llinas, uno de los entrenadores de arqueros de Unión desde hace un largo tiempo, reconfortado con el reconocimiento que recibió de Thiago Cardozo.

“El estaba pasando momentos personales difíciles cuando Unión lo trajo yo le ví potencial. Tuvimos muchos momentos de diálogo y luego, cuando llegó Leo con Cristian Dottori, también se sumaron en ese apoyo para un arquero con muy buenas condiciones desde todo punto de vista, humano y profesional”, continuó.
“No es mi intención colgarme del éxito de Thiago, ustedes saben que soy de perfil bajo y estas son cosas que trato de esquivar, pero ante la consulta que me hacen, lo que puedo decir es que con Thiago logramos construir una relación muy especial, abordándolo desde el vínculo personal, en primera instancia, con su correlato en el rendimiento deportivo”.









