Unión, en cuatro días, pasó de hacer bien todo a fallar en todo
Central Córdoba fue otro rival que los mendocinos, es cierto, pero Unión también fue otro equipo que el que había goleado en Santa Fe. Poco volumen de juego, ausencia de llegadas peligrosas y una falla en una pelota quieta lo llevaron a una derrota que lo obliga a rehacerse.
Toda la preocupación de Leo Madelón enmarcada en este registro gráfico, durante el desarrollo del partido del viernes en Santiago del Estero.
Jugó mal Unión en Santiago del Estero. Y perdió bien por más que el trámite del partido fue extremadamente parejo. Y aquí es donde debería imperar aquella máxima del fútbol que dice que “si un partido no se puede ganar, tampoco hay que perderlo”. Pero llegó una jugada sobre un costado, un foul, un centro al lugar que se sabía perfectamente que iba a venir (a la altura del segundo palo) y el cabezazo de Michael Santos para darle la victoria y la ráfaga de aire que Lucas Pusineri necesitaba luego de un mal comienzo de su equipo.
Unión sintió todo. Sintió la falta de fútbol y de claridad en el mediocampo (flojísimo partido de los dos volantes laterales). Sintió también el desgaste del partido de cuatro días antes frente a Gimnasia de Mendoza (en ese aspecto, Central Córdoba le sacó 48 horas de “ventaja”), un detalle no menor teniendo en cuenta que este equipo de Madelón se destaca por la intensidad. Y sintió también la falta de ideas y profundidad a la hora de atacar (lo hizo muy poco y sin agresividad).
Fue un paso atrás y fue el peor partido del equipo, inclusive por encima de aquel del inicio ante Platense en el 15 de Abril, cuando fue despedido con un silencio total por parte de la multitud; y también de la derrota ante Lanús, porque en ese partido el equipo jugó bien con la pelota durante 30 minutos y tuvo mucho amor propio para ir en búsqueda del empate aún jugando con uno menos.
Además, fue un partido que planteó algunas dudas. Por ejemplo: ¿lo favorece a Del Blanco esa posición como volante, sin arrancar desde más atrás como lo viene haciendo desde que se ganó el lugar en el equipo titular? Por allí pasará, seguramente, el análisis de Madelón. Del Blanco hizo buena parte de su carrera en inferiores jugando del medio para arriba, pero, en este caso, se encontró con un muy buen lateral (el de los santiagueños) que le ganó en todas y lo anuló.
Del Blanco se fastidió cuando Madelón lo sacó. Lo había corrido a la zona derecha del ataque para encontrar alguna variante, no sólo para él sino también para Palacios, que no había gravitado jugando en su posición habitual. Salvo el arranque del segundo tiempo, Unión nunca se adueñó del partido ni tampoco comprometió a una defensa santiagueña que no tuvo problemas en todo el partido.
¿Debe volver Del Blanco a la posición de lateral por izquierda?, puede ser una “solución” si es que el jugador se siente más cómodo por allí, pero debería resignar a un Bruno Pittón que pretende volver a ser importante en el equipo luego de la lesión que lo marginó por nueve meses. Y además, Unión no está encontrando un volante por izquierda que se haga sentir. No lo consigue con Fragapane (el que más jugó), tampoco con Palavecino, ha probado con Grella y puede ser Palacios una alternativa, aunque en este caso deberá buscarse a alguien que aporte fútbol por el otro costado.
Un notable desnivel de un partido a otro
El desnivel entre un partido y otro fue notable. Unión, con Gimnasia de Mendoza, jugó bien, creó muchas situaciones y goleó. Es cierto que se encontró con un rival extremadamente débil. Pero es el mismo equipo que le había ganado a Central Córdoba de visitante y que le “hizo partido” a San Lorenzo de local. Unión lo pasó por arriba. Pero cuatro días después no tuvo ninguna virtud, no hizo nada bien y en un partido que iba derechito y sin obstáculos al 0 a 0 y que, a lo sumo, era de “gol gana”, lo perdió.
Es difícil que Madelón mueva el esquema. Está claro que a él le gusta que, al margen del 4-4-2 tradicional, haya una postura en lo estratégico bien definida: equipo bien corto, líneas bien juntitas, protagonismo, decisión y ambición en la búsqueda del arco de enfrente. Nada de eso se vio en Santiago del Estero.
Marcelo Estigarribia intenta penetrar en la última línea de Central Córdoba pero la jugada no prosperará.
El viernes volverá Ludueña al equipo porque Fascendini se desgarró. El rendimiento del juvenil de Unión permite configurar un cuadro favorable para Madelón, porque Ludueña siempre ha cumplido desde aquel tiempo en el que le tocó reemplazar nada menos que a Pardo, antes de que Maizon Rodríguez le gane la titularidad. De allí para adelante, más allá de algunas decisiones puntuales en cuanto a nombres y posiciones (¿volverá Del Blanco a la posición de lateral por izquierda?), hay una actitud que el técnico pretende recuperar. Enfrente habrá un grande que, además, es un equipo duro y exigente.