(Enviado Especial a Santiago del Estero)

El entrenador habló luego del partido y coincidió con los jugadores en que era “un partido de 0 a 0”. Ninguno habló de la parte física, del hecho de haber jugado tan seguido y de haber tenido 48 horas menos de descanso que los santiagueños.

(Enviado Especial a Santiago del Estero)
Había que ver el rostro de Madelón y de los jugadores para entender que la derrota generó mucho fastidio. Había que verlo a Del Blanco, cuando salió, revolear las botellitas de agua y tirarlas contra el piso en una plena manifestación de bronca por un partido, el suyo, en el que estuvo muy lejos de su verdadero nivel.
Unión jugó en Santiago del Estero el peor partido de los cuatro que afrontó hasta ahora. Y en el fondo, todos los jugadores y el propio entrenador habrán llegado a esa misma conclusión cuando se realice la autocrítica más en frío, aunque Madelón lo reconoció claramente cuando dijo que “no quiero defender las cosas que no se defienden: el de hoy no fue el Unión que quiero ver”.

El técnico abrió la charla post partido diciendo que “fue un partido cerrado, de 0 a 0, buscábamos otra cosa y queríamos ganar el partido. Corrimos, no tuvimos problemas mayores, no pasamos sofocones y quizás, en los cambios, los de ellos entraron mejor que los nuestros. Pero repito que era un partido que iba derecho al empate”.
Cuando se lo consultó por la diferencia de nivel en relación al partido del lunes, señaló que “este fue otro partido, hubo otro rival y también otro escenario. Tendremos una linda revancha el viernes ante un grande que es duro como San Lorenzo”.
En cuanto a la falta de generación de juego, sobre todo por el lado de los volantes laterales (Del Blanco jugó su partido más flojo), dijo que “a los cambios por las bandas los iba a hacer antes. No estuvieron en su máximo nivel, tanto Mateo como Julián (por Del Blanco y Palacios). Los ví cansados. ¿Qué vi mal?, que estuvimos muy imprecisos con la pelota y en la parte final de nuestros ataques, se la dábamos al rival. No hicimos las cosas bien los últimos 30 metros de la cancha”.
Respecto de la jugada del gol, dijo que “fue un tiro libre desde un costado, casi desde adelante del banco de suplentes de ellos. Cuando se lesionó Fascendini estábamos 0 a 0 y enseguida vino el gol de Central Córdoba. Estaba muy parejo el partido y lo que quería era que Misael Aguirre y Grella entren bien como lo hicieron ante Gimnasia. Ellos fueron prácticos, hicieron un gol de cabeza y se quedaron con el partido”.

Agregó también que “la carga sicológica de los jugadores siempre pesa. Venimos jugando con el mismo equipo, puede haber pesado la parte física pero no hago hincapié en el cansancio. Para mí era un partido que iba al 0 a 0. No nos tiene que pasar más lo que nos pasó esta noche. El jugador que marcó el gol tenía su marca. En cada gol hay mérito y error. Nosotros también hicimos goles de pelota detenida. Era un partido de mucho cuidado y no podíamos hacer foules en la puerta del área. Este vino desde lejos y no lo supimos resolver. No quiero defender cosas que no se defienden: el de hoy no fue el Unión que quiero ver”, concluyó el entrenador rojiblanco.
De los jugadores, el único que se paró a hablar fue el capitán, Mauro Pittón, quien jugó un muy buen primer tiempo y luego fue bajando su rendimiento e influencia en el partido. “Era un partido cerrado, sin chances de gol. Creo que se nos escapó un punto y todo parecía que se terminaba 0 a 0. Esa es la bronca que me llevo”, señaló el volante tatengue.
“No estuvimos claros ni finos de tres cuartos de cancha para adelante. No aprovechamos las pocas situaciones que tuvimos para romper líneas y complicar”, agregó. Sobre la parte física, no buscó como excusa el hecho de haber tenido 48 horas menos de recuperación que el rival: “No nos sentimos pesados físicamente ni nada por el estilo. Ellos movieron bien la pelota y posiblemente nos costaba la presión alta y terminábamos muy atrás. Pero eso no es excusa. Desde que terminó el partido del lunes nos preparamos para venir acá y desafiar las condiciones climáticas de una ciudad en la que siempre hace calor, aunque hoy no estuvo pesado. Para mí, no es excusa el hecho de haber tenido menos descanso que Central Córdoba”.
Dejó en claro que “no vinimos a empatar sino a ganar. Fue un partido muy friccionado y perderlo a poco del final da mucha bronca. El esfuerzo estuvo pero nos faltó claridad. Central Córdoba es un buen equipo al que no se le estaban dando los resultados. Ellos no nos dominaron nunca, fue un partido de media cancha y nos ganaron en una pelota quieta”.

Concluyó señalando que “tenemos que apuntar a la regularidad, hacernos fuertes de local y recuperar lo que tuvimos el año pasado, cuando fuimos muy sólidos de visitante. Hay que estar ahí, a tiro de los primeros lugares para entrar dentro de los ocho y llegar lo mejor posible a esa etapa de definición. Esto recién empieza, sabemos que debemos mejorar y que el objetivo es volver a ser el equipo del año pasado”.
El plantel regresó en dos micros a Santa Fe y comenzará a preparar un duro partido ante San Lorenzo, el viernes que viene en la avenida. Será el primero de los dos partidos seguidos de local (el otro será Aldosivi), como para recuperar el terreno perdido. Luego de la goleada ante los mendocinos, se esperaba algo más de Unión. El equipo fue una sombra del que ganó con autoridad, claridad y holgura en la avenida. En cuatro días, la imagen se desdibujó casi por completo.