Son del mismo terruño. Y amigos. Leo Madelón, al igual que Gustavo Quinteros, es oriundo de Cafferata, una pequeña población ubicada en el extremo sudoeste de la provincia, cerca de Venado Tuerto. De allí también es Jorge Priotti, aquel volante central que también vistió la camiseta de Unión a principios de este siglo. Pero volviendo a los dos entrenadores que se enfrentaron el viernes en Rosario, habían protagonizado el partido más impactante del torneo (el 4 a 4 para el infarto en cancha de Independiente) y ahora se volvieron a enfrentar por Copa Argentina.
"Madelón siempre arma equipos ofensivos y que juegan bien”
Gustavo Quinteros valorizó el triunfo de su equipo ante el Tate, en Rosario, eliminándolo de la Copa Argentina, porque “Unión es un rival muy peligroso”.

Dos goles de tiro libre en menos de 20 minutos y una expulsión (la de Maizon Rodríguez), inclinaron decididamente la balanza para el lado de Quinteros. Unión pudo modificar el estado de cosas en esa jugada mal definida por Colazo en el primer tiempo; o se pudo “poner en partido” cuando Tarragona quedó mano a mano con Rey en el segundo tiempo luego de una gran habilitación de Ludueña (uno de los jugadores para rescatar en Unión).
Hubo una gran valorización de parte de Quinteros hacia Madelón, después del partido. Y se supone que no es por el hecho de ser coterráneos y amigos. No es necesario llevar esa relación al terreno público. Pero el técnico de Independiente se deshizo en elogios cuando habló de su par de Unión.
“Nosotros pudimos abrir el partido con tiros libres muy bien ejecutados y después fue de ida y vuelta, había espacios para generar más goles y no pudimos. Ellos tuvieron varias situaciones en el primer tiempo, antes de los goles nuestros, que podrían haber cambiado el desarrollo del partido. Nos tocó convertir a nosotros y el partido se hizo más favorable cuando ellos se quedaron con un hombre menos", reconoció Quinteros.
Para Quinteros, "Unión fue un gran rival"
Y enseguida llegó el elogio para Unión y para Madelón: “El saldo es muy positivo porque le ganamos bien a un rival muy peligroso, que ya nos complicó muchísimo la otra vez que nos enfrentamos. Madelón siempre arma equipos que juegan bien, son ofensivos y atacan. Por eso me voy muy contento porque superamos y pasamos de fase ante un gran rival. Todo el grupo nos quedamos con sabor a poco porque pensábamos que podíamos llegar más lejos en el Apertura y no se pudo. Lucharemos para en el segundo semestre llegar lo más lejos posible en la Copa Argentina y el Clausura".

Para finalizar, Quinteros se enfocó en lo que pasó y lo que vendrá para Independiente: “Yo no leo ni escucho nada jamás, después veo de nuevo el partido y analizo las acciones, pero no escucho ni las buenas ni las malas críticas. Trabajo todo el tiempo pensando en ganar, formar un equipo competitivo y no tengo dudas de que en el segundo semestre lo vamos a ser. Tenemos que encontrar las características que faltan en el grupo, también es parte de la dirigencia que pueda lograrlo. Si es así no tengo dudas de que vamos a pelear la copa y el torneo más arriba".
La diferencia en los bancos de suplentes
Si bien Independiente es un grande, con un poderío económico que Unión no tiene, basta con repasar el banco de suplentes para entender la diferencia de jerarquía. Allí, Quinteros tenía a Lomónaco, Mancuello, Millán, Malcorra y Cabral, al margen de que Gutiérrez y Montiel, por ejemplo, fueron clave en la victoria y cumpliendo, además, muy buenos trabajos que justificaron plenamente su inclusión como titulares.
Allí es donde se hizo más notoria la falencia de este Unión. Madelón deslizó al pasar, luego del partido, que el equipo “sintió las ausencias de Cuello y Estigarribia”. Plantel muy corto, con escaso poder de recambio y modificaciones que el técnico intentó en el desarrollo de los partidos con poco éxito.

Hay una sensación de “ciclo cumplido” para varios jugadores. Y otros, caso Del Blanco, que tienen todos los boletos comprados para dejar de pertenecer a la institución pues seguramente habrá ofertas y, en su caso, existe también una cláusula de salida que puede ejecutarse (y que implica un pago de contado). También de esto habló el técnico, dejando en claro que hay varias cuestiones que se deben analizar: 1) planteo de objetivos; 2) revisión exhaustiva del plantel (contemplando incluso lo que se puede contar de los juveniles que están esperando su oportunidad); 3) recursos suficientes para salir al mercado en la búsqueda de jugadores que sigan mejorando lo que se viene haciendo hasta ahora.
El primer paso es definir si Madelón sigue o no. Acá la decisión no es solamente de la comisión directiva de Unión, sino también del propio entrenador. Y se respaldará en la respuesta que pueda encontrar en la dirigencia (por eso habló de los objetivos y las pretensiones que tenga el club, luego del partido) y, naturalmente, del éxito o no en la negociación que ya encaró Spahn con Bragarnik, el representante de Madelón, que en este momento se encuentra en España.









