En un mercado donde lo más importante fue que no se fue ninguno de los que se podía ir (Vargas, Fascendini, Del Blanco) y sin grandes nombres, pero con el acierto de Matías Mansilla, en Unión sobresalen la figura de dos jugadores que cuando arrancó la temporada parecían recambio y no titulares.
La salida de Mauricio Martínez y la no llegada de un jugador en ese puesto de manera inmediata le abrió las puertas de la titularidad a Rafael Profini y el chico no la desaprovechó para nada. Fue creciendo, es criterioso, tiene buena pegada, llega al gol o a situaciones de gol; todo un mérito para un “5” o un doble “5”. Frente a Aldosivi fue de lo mejor junto a Tarragona.
Y el otro caso, con la misma receta del silencio, es el de Juan Pablo Ludueña: se metió en el once por la lesión de Fascendini y jugó dos partidos interesantes, demostrando que puede ser titular más allá de la decisión que tome Leo cuando el ex Boca pueda volver.
Finalmente, lo de Misael Aguirre (ingresó por el intrascendente Fragapane) que esta vez jugó en tiempo completo, rotando por los dos costados con Brian Cuello pero sacando un centro a la carrera que, carambola y caño mediante, terminó en gol de Tarragona para ganarle 1 a 0 a Aldosivi y dejar en casa tres puntos determinantes. Ahora, Unión se metió entre los ocho de su zona.