Unión va a jugar un partido decisivo con Vélez, en el que sabe que el único resultado que lo deja en carrera es la victoria y que, aún ganando, necesita de otros para sostener esa aspiración de entrar en los play off. Puntualmente, es imprescindible, como primera medida, que Independiente y San Lorenzo resignen puntos. Pues si ambos ganan sus partidos (San Lorenzo local de Platense e Independiente local de Riestra), ya Unión no tendrá chances pues ambos serán inalcanzables y quedan dos lugares en los que se podría meter Unión (el séptimo y el octavo puesto), pues ya Newell’s (el sexto) tiene 22 y le sigue llevando cuatro.
Unión-Vélez: nombres pesados, una rivalidad en el ascenso y aquella final para ir a la Libertadores
Pelearon por el ascenso en el 43, jugaron una definición para acompañar a River a la Copa en el 79 y tienen, en común, apellidos fuertes como los de Pumpido, Alí, el Toto Lorenzo y Reynaldo Volken.


Vélez no es un rival más en la historia deportiva de Unión. Por empezar, figuras o jugadores muy representativos que vistieron la camiseta rojiblanca o fueron entrenadores, también tuvieron su paso por Vélez. Y en algunos casos, muy destacado. Por ejemplo, dos glorias de Unión como Nery Pumpido y Fernando Husef Alí, también jugaron en Vélez allá por la década del 80. Y técnicos como el Toto Lorenzo y Reynaldo Volken, también dirigieron a ambos clubes. En el caso de Unión, el Toto con aquella revolución del 75 y el “Gringo” Volken con las grandes campañas de 1978 y 1979, esta última que le dio el subcampeonato en aquella final del Nacional que Unión no perdió (ambos partidos salieron empatados y River fue campeón por el gol de visitante).

Cuando Nery Pumpido y Hugo Ismael López (uno de los mejores marcadores de punta del país en aquel momento), pasaron a Vélez, llegaron Noblea Lanao y Cataldo a Unión, además de una suma de dinero. Fue un pase resonante por la cantidad de jugadores que estuvieron en la negociación y se dio justamente el año del Mundial de 1982. En el caso de Nery, aquella convocatoria como tercer arquero de la selección, para ese torneo, se dio cuando todavía era el arquero de Unión. Después vino su tiempo en Vélez.
Hay otros nombres que no pasaron desapercibidos por ambos clubes. Uno de ellos es el del Pepe Castro, que inclusive formó parte de una delantera en la que todavía era un “terror de las áreas” Carlos Bianchi en su vuelta al fútbol argentino y donde aparecía el “Chavo” Comas, también a principios de la década del 80. “Pichón” Vitale, el “Pichi” Escudero, Juan Carlos Lapalma, Pablo Cavallero, el uruguayo Julio César Jiménez, Roberto Trotta, el “Perro” Killer y Mauro Pittón son otros nombres que merecen mencionarse y que son familiares para la historia rojiblanca y también para la de Vélez, pues Trotta, por ejemplo, fue campeón del mundo con el club de Liniers.
Hay un dato que no puede dejar de mencionarse por más que hayan pasado 83 años desde aquel momento. En 1943, Vélez fue campeón del torneo de Primera B y ascendió a Primera División, categoría que nunca abandonó. Ese año, el subcampeón fue Unión, que se había enrolado en los registros de Afa en 1940 y tres años más tarde, protagonizó una gran campaña y peleó con la entidad de Liniers hasta tres fechas antes del cierre del torneo.

En Primera División, la primera victoria de Unión se dio en 1975. Fue en Santa Fe y Unión ganó 1 a 0 con gol de un defensor: Horacio Daniel Rojas. Fue uno de los “sobrevivientes” del equipo que había logrado el ascenso a Primera en 1974, surgido de Atlético Gimnasia y Esgrima. El “Toto” trajo una gran cantidad de jugadores, pero varios se quedaron y anduvieron muy bien, entre ellos Leopoldo Luque, Silguero, “Batata” Merlo, Sacconi, Bravi y el mencionado Horacio Rojas. Ese día, Unión formó con Gatti; Jáuregui, Coll y Barro; Espósito, Sacconi y Marchetti; Bravi, Luque y Tojo. Precisamente, Rojas (defensor) entró en reemplazo de Jáuregui y le marcó el gol a Carlos Fenoy, a los 13 minutos del segundo tiempo.

Pero el hecho histórico más destacado de la historia entre Unión y Vélez se dio en 1979. Por empezar, ese año se enfrentaron en seis oportunidades: dos veces por el Metropolitano, dos por el Nacional y dos en la definición para ver quién acompañaba a River en la Libertadores de 1980. Resulta que River fue bicampeón ese año y como Vélez fue el subcampeón del Metro y Unión el subcampeón del Nacional, tuvieron que dirimir el acompañante de River en dos partidos, jugados el 27 y 30 de diciembre. El primero fue en cancha de Unión y terminó 0 a 0; el segundo fue en el Amalfitani y fue triunfo de Vélez por 3 a 0, con lo que River y Vélez fueron los representantes argentinos en la Libertadores del año siguiente.
“Llegamos ‘muertos’ a esa definición, no hay otra explicación que esa”, contaron los jugadores de Unión de aquel plantel, sobre todo frente a versiones sin ningún tipo de asidero, que indicaron que Unión no quería jugar la Libertadores, que no le convenía y que por eso resignaron esa plaza. Nada que ver. La realidad es que aquel equipo que dirigía Reynaldo Volken, era un plantel extremadamente corto, con un equipo que se recitaba de memoria y muy pocas alternativas de reemplazos. Pumpido; Hugo López, Mazzoni, Cárdenas y Regenhardt; Alberto, Telch, Pitarch y Ribeca; Paz y Alí era la base titular, a la que se sumaban algunos pocos, como un muy joven Eduardo Sánchez, Víctor Hugo Arroyo, Bertolé y el “Loco” Stelhick. Y se dio en el marco del cierre de un año muy intenso, con dos torneos extenuantes y muchos partidos entre semana (sobre todo en el Nacional) para llegar a su fin.
Unión, por ejemplo, jugó el 23 de diciembre la segunda final con River, en el Monumental, luego vino el festejo de la Navidad y tuvo que enfrentar a Vélez el 27 y posteriormente el 30. A todo esto, Vélez se dedicó, una vez eliminado del Nacional, a descansar y a preparar ese partido. Dependía de que River saliera campeón, cosa que finalmente logró. Y allí quedó fija aquella definición con Unión.








