"Quiero esa familia que me acompañe, que esté conmigo, que me ame, para que pueda ser yo misma".
"Acá los espero con los brazos abiertos": el video de Bere, la adolescente que busca una familia y conmovió a miles de personas
Con 16 años, decidió hacer público el sueño que la acompaña desde la infancia: encontrar una familia. Tras pedir ser escuchada por la Justicia, protagonizó un video que se volvió viral y dio origen a una nueva convocatoria pública del Ruaga. Su historia vuelve a poner en primer plano el desafío de la adopción de adolescentes y la importancia de escuchar la voz de quienes esperan una oportunidad para crecer en un hogar. Cómo inscribirse.

La frase dura apenas unos segundos. Sale de la boca de una adolescente de 16 años hablando frente a una cámara. Pero alcanza para resumir una espera que ya lleva más de una década.
Bere vive desde hace alrededor de diez años en una institución del centro de la provincia de Santa Fe junto a otros niños, niñas y adolescentes. Cursa tercer año de la secundaria, le gusta bailar, patinar, pasar tiempo con sus hermanos y sueña con estudiar Veterinaria. Sin embargo, el proyecto que más desea todavía no pudo concretarse. Es algo que para otra gente parece sencillo o natural: tener una familia.
Por decisión propia, pidió ser escuchada por la jueza que interviene en su situación. Le escribió una carta y manifestó su voluntad de grabar un video para contar quién es y qué espera del futuro. Así nació una nueva convocatoria pública impulsada por el Juzgado de Familia de San Cristóbal, con la colaboración del Registro Único de Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos (Ruaga) de Santa Fe, una herramienta que en los últimos meses comenzó a cambiar la historia de adolescentes que durante mucho tiempo quedaron fuera del radar de la adopción.
La historia de Bere empezó a circular en las redes sociales durante las últimas horas. Y, como ocurrió meses atrás con Nata, otro adolescente santafesino que finalmente encontró una familia después de que su video se hiciera viral, volvió a instalar una pregunta incómoda: ¿qué ocurre con quienes llegan a la adolescencia esperando ser adoptados?
Una presentación sencilla, pero cargada de futuro
Antes de hablar de la familia que sueña encontrar, Bere decide presentarse.
"En mis tiempos libres me gusta estar con mis hermanos y mi sobrina. Me gusta bailar y patinar. Son deportes que ya no practico pero que fueron muy importantes para mí", cuenta, y deja así entreabierta la posibilidad de retomar sus pasiones cuando todo se ordene.
No habla solamente de gustos. También habla de vínculos. Porque, aun viviendo en una institución, conserva la relación con sus hermanos y desea mantenerla si logra ser adoptada.
Después aparece otro sueño.

"En el futuro tengo ganas de estudiar veterinaria. Me encantan los animales", dice con naturalidad. Recién entonces llega al motivo principal del video. "Quiero esa familia que me acompañe, que esté conmigo, que me ame, para que pueda ser yo misma", se planta mirando fijo a la cámara. Y concluye con una invitación tan simple como movilizadora. "Tener una familia es un sueño que tengo desde siempre y me emociona. Y sé que este video me va a llevar a las personas correctas. Así que si vos, mamá y papá, están buscando formar una familia y buscan una hija, acá los espero con los brazos abiertos".
No pide una familia perfecta. Pide una oportunidad.
"Ella pidió ser escuchada"
Detrás de la difusión pública hubo una decisión de la propia adolescente. La directora del Ruaga, Adriana Bonelli, explicó que fue Bere quien impulsó el proceso. "Es un video que salió ordenado por el Juzgado de San Cristóbal por iniciativa de la adolescente. Ella pidió ser oída por la jueza y le envió una carta donde manifiesta su voluntad de realizar este video para dar a conocer que ella quiere ser adoptada, quiere una oportunidad, confía en que hay gente que la puede escuchar y agradece la escucha de este video", explicó durante una conferencia de prensa ofrecida este miércoles por la mañana en el Ministerio de Justicia y Seguridad de Santa Fe.

Bonelli precisó que Bere "está institucionalizada hace alrededor de diez años", cursa el tercer año de la secundaria y "manifiesta su deseo de conseguir un hogar".
Para la funcionaria, este tipo de convocatorias representa un cambio importante en la manera de abordar las adopciones de adolescentes. "Siempre que esté el consentimiento expreso del niño, niña o adolescente y por orden judicial vamos a acompañar, porque es una forma de visualizar sus intereses y, sobre todo, de escuchar a los niños, niñas y adolescentes", afirmó.
Cuando se le preguntó si estas campañas también buscan sensibilizar a quienes desean adoptar, respondió: "Sí, también. Pero lo primordial es escuchar a esos niños, niñas y adolescentes que manifiestan lo que ellos desean".
La adopción que desafía los prejuicios
Cada año son muchas las personas que se inscriben para adoptar en Santa Fe. Sin embargo, la mayoría mantiene un mismo deseo: recibir a un bebé o a un niño pequeño.
Ese dato explica por qué las convocatorias públicas se transformaron en una herramienta clave para adolescentes como Bere. "En el registro hoy tenemos aproximadamente 181 inscriptos. Su franja etaria va hasta los 8 o 10 años como mucho", indicó Bonelli. Aun así, asegura que algo comenzó a cambiar. "Sí, está cambiando la lógica", sostuvo.
Según explicó, el trabajo que viene realizando el organismo junto con el Ministerio de Justicia y Seguridad apunta justamente a ampliar esa disponibilidad adoptiva para que más familias consideren la posibilidad de recibir a adolescentes o grupos de hermanos.

Los resultados empiezan a verse. "A principio de año teníamos 142 niños en convocatoria pública. Hoy tenemos 126", destacó la funcionaria. La reducción no significa que todos hayan sido adoptados, pero sí que varios procesos avanzaron favorablemente.
Además, las nuevas inscripciones mensuales al registro acortaron considerablemente los tiempos administrativos. "Las inscripciones mensuales están funcionando y están acortando los tiempos visiblemente. Arrancamos en mayo y ya tenemos aspirantes evaluados de la inscripción de mayo. Cuando antes demorábamos casi un año entre la documentación y todo, el tiempo se ha cortado", explicó.
Las primeras respuestas
La repercusión del video fue inmediata.
Aunque recién comenzaba a difundirse, ya había despertado interés en distintas personas. "Desde ayer al mediodía hasta hoy hubo siete consultas. No estamos hablando de propuestas porque esto lleva un proceso, sino de consultas para averiguar qué se necesita para poder adoptar y preguntando sobre su situación", señaló Bonelli.
Las consultas pueden provenir tanto de personas ya inscriptas como de quienes nunca iniciaron un trámite de adopción. Todos deberán atravesar entrevistas, evaluaciones interdisciplinarias y la correspondiente valoración judicial. "Se confeccionan los informes, se envían a los juzgados y el juez va a ser quien determine cuál es la mejor persona o familia para esa niña", explicó la directora del Ruaga.
El antecedente de Nata
El caso de Bere inevitablemente remite a otro nombre que hace pocos meses conmovió a Santa Fe. Nata también era un adolescente institucionalizado. También decidió ponerle voz a un deseo largamente postergado. Y también apeló a un video para contar que esperaba una familia.
La repercusión fue enorme. Hubo consultas de todo el país e incluso del exterior. Después llegaron las entrevistas, las evaluaciones y el proceso judicial que terminó con la conformación de una nueva familia.
Bonelli recordó ese antecedente durante la conferencia de prensa. "En el caso de un video viral que fue en diciembre hubo consultas de todo el país y hasta del exterior", indicó, aunque aclaró que siempre se priorizan las postulaciones de Santa Fe y, solo si es necesario, se solicita colaboración a otras jurisdicciones.

La historia de Nata no resolvió el problema de fondo, pero sí mostró que las convocatorias públicas pueden abrir una puerta para adolescentes que durante años permanecieron invisibilizados dentro del sistema de adopción. Hoy esa puerta vuelve a abrirse para Bere.
Mientras miles de personas comparten su video, ella sigue con la rutina de cualquier chica de 16 años: va a la escuela, piensa en estudiar Veterinaria, disfruta de los momentos con sus hermanos y conserva intacta una ilusión.
No pide una vida perfecta.
Pide algo mucho más sencillo y, al mismo tiempo, mucho más difícil de conseguir. Una familia que la quiera, la acompañe y le permita, como ella misma dice, "ser yo misma".
Cómo se inscriben
Cualquier persona, pareja o familia (estén o no inscriptas en el registro de adopción) puede postularse enviando sus datos de contacto al Registro Único de Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos (RUAGA) de la Provincia de Santa Fe. Correo electrónico: [email protected] Asunto obligatorio: CP: 32/23. Oficinas presenciales: Calle 9 de Julio 1411 (Ciudad de Santa Fe), de lunes a viernes de 8 a 13 hs. Teléfono: 0342 4506746.








