Las obras en ejecución en barrio Fomento 9 de Julio contemplan la renovación de las viejas cañerías por nuevos conductos con la metodología sin zanjas –craking- una tecnología que permite reemplazar las antiguas cañerías con menor intervención sobre la vía pública.
Aguas Santafesinas avanza con la renovación de redes en Fomento 9 de Julio
Los trabajos contemplan el recambio de más de 1.300 metros de conductos y 220 conexiones domiciliarias mediante una metodología que reduce la intervención sobre la vía pública.

El sector que se intervendrá con esta metodología comprende los pasajes Rodríguez, Lassaga, Ingenieros, Mármol y Aldao.
Para minimizar molestias se priorizó trabajar con la tecnología sin zanjas sobre pasajes angostos del barrio, sobre una extensión de más de 1.300 metros.

Además, junto a la renovación de las 220 conexiones domiciliarias involucradas en esta instancia, está incluida la instalación del medidor del servicio.
Durante el desarrollo de las tareas podrán registrarse interrupciones transitorias del suministro de agua potable en el sector, las cuales serán informadas con antelación.
La primera cuadra sobre la que se desarrollarán los trabajos a partir del próximo lunes 28 sobre pasaje Rodríguez al 4300 donde habrá una transitoria suspensión del suministro de agua potable a los frentistas entre las 08:00 y las 18:00.
La obra está a cargo de Automat Argentina S.A. y demandan una inversión provincial de $ 625.104.150 millones, beneficiando en forma directa a más de 1.000 vecinos, con un plazo de ejecución de cuatro meses.
En otra etapa se continuará con la renovación de la red por veredas con el método tradicional.
Obras que transforman
Las obras detalladas se suman a las ya concretadas en el macrocentro a lo largo del año pasado y comienzos del presente.

Esa primera etapa permitió la renovación con la metodología sin zanjas en un amplio sector del macrocentro de la ciudad, donde se articuló con el municipio el cronograma de avance y ordenamiento del tránsito al desarrollarse en sectores con gran actividad urbana.
En esa etapa se renovaron más de 12 kilómetros de cañerías de hierro centenarias que ocasionaban pérdidas y exigían intervenciones sobre la vía pública para su reparación.
Las antiguas cañerías fueron reemplazadas por un nuevo conducto continuo de alta durabilidad permitió mejorar la distribución de agua potable, evitar pérdidas y reparaciones.
En dicho sector se renovaron más de 2.000 conexiones domiciliarias que impactaron favorablemente en una población estimada de más de 30.000 vecinos que mejoraron el acceso al servicio.
Esta metodología redundó en una mejora significativa de las presiones del servicio, mejor rendimiento hidráulico de la red de distribución, reducción de pérdidas visibles y no visibles, menor necesidad de intervenciones en la vía pública y confiabilización de la operación integral del sistema.









