Ante las insistentes denuncias de los vecinos del barrio Pro Adelanto Barranquitas por baja presión de agua, roturas en la vía pública y la aparición de socavones, la empresa Aguas Santafesinas (ASSA) desplegó un operativo especial de verificación en el terreno para diagnosticar la red distributiva. La intervención responde a una problemática compleja que abarca a más de una docena de manzanas, donde la antigüedad de la infraestructura y la falta de planos precisos dificultaban la localización de los desperfectos técnicos.
Aguas Santafesinas incorpora tecnología de precisión para detectar fugas subterráneas
La empresa sumó un equipo de detección acústica por más de 80 millones de pesos para identificar pérdidas no visibles y solucionar la baja presión. Además, ratificó el plan de renovación de redes en la ciudad.

El vocero de la compañía estatal, Germán Nessier, detalló el cuadro de situación encontrado en la zona y las complejas maniobras operativas iniciadas para estabilizar el suministro: "Hay inconvenientes y fallas de la prestación del servicio, lo cual demandó la puesta en marcha de muchas acciones de verificación en el terreno de las condiciones de la red, de las conexiones domiciliarias y de posibles pérdidas visibles o no visibles. La red de hierro fundido tiene muchos años y allí se detectaron inconvenientes en válvulas y ramales que debieron ser reemplazados. Además, en el marco de estos trabajos se encontró que había una duplicación de cañerías de alimentación de una obra inconclusa aparentemente de la época final de DIPOS, por lo que coexistían dos redes, una de hierro y otra de PVC".

Para avanzar en la detección de posibles filtraciones que no afloran a la superficie pero socavan el terreno, la empresa debió articular tareas de inspección junto a las áreas técnicas del municipio local. "Estamos trabajando con el municipio para inspeccionar posibles pérdidas que estuviesen yéndose a través de los desagües pluviales. Se hizo video-inspección y se logró confirmar la traza de los propios pluviales", confirmó el portavoz de la firma prestadora.
Con el objetivo de agilizar el diagnóstico de estas anomalías imperceptibles a simple vista, la gestión actual incorporó un equipamiento tecnológico de última generación mediante un importante desembolso económico. "Este año se adquirió un nuevo equipo con mayores prestaciones que demandó una inversión de más de 80 millones de pesos y forma parte del plan de mejoras de eficiencia operacional definido por la presidenta del directorio, Renata Ghilotti. El sistema utiliza captores que emiten señales acústicas, filtra los sonidos ambiente y permite precisar con georreferenciamiento el punto exacto de la anomalía. Con un geófono complementario se termina de corroborar la fuga para hacer la apertura y efectuar la reparación", profundizó Nessier.

Esta incorporación técnica se enmarca dentro de una estrategia provincial más amplia orientada al recambio progresivo de las cañerías centenarias que abastecen a la capital santafesina. "Dentro del plan de renovación de redes se vino desarrollando una primera etapa muy exitosa en el macrocentro entre el año pasado y comienzos de este, que involucró más de 12 kilómetros de cañerías renovadas mediante el método sin zanja denominado cracking, reinsertando cañería de polietileno de alta densidad con una inversión de más de 5.000 millones de pesos", repasó el vocero institucional.
Finalmente, ASSA confirmó la continuidad de este cronograma de obras estructurales en otros sectores de la ciudad catalogados como prioritarios. "Ahora se va a iniciar un segundo tramo dentro de un sector ya estudiado que es el barrio Fomento 9 de Julio, empezando la semana que viene. Implica el reemplazo de más de 1.300 metros de cañería y 220 conexiones domiciliarias con una inversión superior a los 660 millones de pesos, para luego continuar en una segunda instancia con el tendido de cañerías nuevas por vereda mediante el método tradicional", concluyó Nessier.










