Vecinos de barrio Colastiné Norte, en el distrito de la Costa de la ciudad de Santa Fe, volvieron a manifestar su preocupación por el estado del espacio público. En distintos sectores del barrio se observan montículos de ramas y hojas acumuladas en las calles y frentes de viviendas. A esto se suma el deterioro de las calzadas de arena —algunas con geoceldas—, con ondulaciones pronunciadas, sectores anegados y tramos que, tras las lluvias, se vuelven muy difíciles de transitar.
Colastiné Norte: montículos de ramas y calles deterioradas reavivan reclamos de los vecinos
En distintos sectores del barrio se observan restos de poda acumulados y calzadas con fuertes ondulaciones, agua estancada y tramos casi intransitables. No es la primera vez que la situación genera quejas de los residentes. Desde la vecinal piden respuestas.


Durante una recorrida por la zona se pudieron ver grandes pilas de restos de poda depositadas en esquinas y a la vera de las calles. En algunos casos ocupan parte de las cunetas o se mezclan con otros residuos y yuyos, lo que complica el escurrimiento del agua de lluvia y favorece la formación de anegamientos.

“Hace más de 15 días que tengo toda esta basura de poda acá, en la esquina de mi casa. Pasó la lluvia, pero el camión que tiene que cargarla, no”, dijo Claudia, vecina del Callejón de los Canillitas.

El problema se agrava por el estado de muchas arterias internas. Las calles de suelo natural presentan profundos serruchos y huellas marcadas por el tránsito vehicular. En varios sectores también se registran acumulaciones de agua que permanecen incluso días después de las precipitaciones, lo que obliga a los vecinos a circular con extrema precaución o buscar caminos alternativos para entrar o salir del barrio.

“Yo tengo que dar toda una vuelta, porque mirá cómo quedó la calle”, contó Luis, señalando la calle Corondas en su intersección con el Callejón de los Canillitas, donde el agua ocupaba toda la calzada.

Un problema que se repite
Quienes viven en la zona señalan que la combinación de restos de poda acumulados y calles deterioradas genera un escenario que se repite cada vez que se registran lluvias intensas. Además de dificultar la circulación, la presencia de agua estancada y residuos verdes en la vía pública también despierta preocupación por posibles problemas sanitarios.

La situación no es nueva. En distintas oportunidades, vecinos del barrio ya habían advertido sobre la acumulación de ramas y la aparición de microbasurales cuando la recolección de restos de poda se demora. También reclamaron por el mantenimiento de las calles de arena, una problemática recurrente en los barrios del corredor costero.

“Mirá, yo ya no sé si podar mis plantas o esperar a que me informen si van a pasar a retirar los restos, porque si los saco quedan ahí afuera y es un problema”, señaló Mario, un vecino jubilado de la zona.
Reclamo de la vecinal
En publicaciones anteriores, El Litoral ya había dado cuenta de reclamos similares en Colastiné Norte, donde residentes denunciaban la presencia de montículos de ramas y basura acumulada en la vía pública, así como dificultades para circular por calles anegadas o deterioradas tras las lluvias.

Claudia Bournissent, presidenta de la vecinal, explicó que desde 2024 los servicios están tercerizados y que, tras una nueva licitación, la empresa Alamco comenzó a operar en agosto de 2025.
Sin embargo, la dirigente barrial sostiene que, a menos de un año, “no se está cumpliendo con lo pautado y no hay control por parte del Municipio”. Según indicó, los camiones deben recorrer unas 580 cuadras por mes para cubrir la zona, lo que representa cerca de 6.960 cuadras al año.

“Estos días, por el feriado, no los hemos visto pasar y desconocemos si prestaron servicios”, agregó.
Ante la falta de respuestas, la vecinal presentó en enero un reclamo formal luego de agotar instancias informales como llamados al 0800, reuniones y gestiones con distintas áreas municipales.

“Ahora, con las lluvias, quedaron en evidencia los canales tapados de basura y yuyos. No hubo mantenimiento de la parte hídrica, entonces es obvio que se iban a tapar”, sostuvo Bournissent. “Hay calles sin zanjeo y no tienen la caída para el escurrimiento, pero durante el período de sequía no hicieron nada”, insistió.

Un barrio en crecimiento
Colastiné Norte es uno de los barrios más tradicionales del corredor costero de la ciudad de Santa Fe. Su origen se remonta a mediados del siglo XX, cuando comenzaron a lotearse antiguas tierras ribereñas utilizadas para actividades rurales y de recreo. Con el tiempo, el sector creció primero como zona de casas de fin de semana y luego como barrio de residencia permanente.

La consolidación llegó con la construcción de las defensas contra inundaciones en la década del ’90. Hoy forma parte del distrito de la Costa y se caracteriza por su cercanía al río y su entorno natural, aunque el desarrollo urbano convive con calles de suelo natural y servicios que se fueron incorporando de manera gradual.

En los últimos años el barrio registró un crecimiento sostenido de su población. Sin embargo, esa expansión convive con demandas persistentes vinculadas al mantenimiento de calles, la limpieza urbana y el funcionamiento de cunetas, canales y desagües pluviales.
El año pasado la Municipalidad inauguró en la zona una Estación Verde donde los vecinos pueden llevar restos de poda y residuos verdes para su procesamiento. Allí el material es chipeado y luego incorporado a procesos de compostaje. El espacio funciona en Los Eucaliptus y el terraplén de defensa, todos los días entre las 7 y las 19.

Mientras tanto, los vecinos esperan que se realicen tareas de recolección de restos verdes y trabajos de nivelado y mantenimiento en las calles para mejorar la transitabilidad y evitar que la situación se repita cada vez que llueve.








