Día de la Mujer en la Ciencia: dos voces del Conicet Santa Fe que eligen investigar con propósito
Cada 11 de febrero, esta efeméride internacional invita a reflexionar sobre las brechas de género en el ámbito académico. Dos investigadoras del organismo local analizan el camino recorrido desde una facultad sin baños para mujeres hasta un presente con paridad, pero con techos de cristal que todavía persisten en las trayectorias de las profesionales.
Elangeni Gilbert y Laureana Soria, ambas integran el Grupo de Polímeros en el INTEC. Foto: El Litoral
Este 11 de febrero se conmemora el Día Internacional de la Mujer en la Ciencia, una fecha que celebra los aportes de las profesionales del área. La jornada busca sensibilizar sobre la necesidad de que la igualdad de género avance a la par del conocimiento para abordar los desafíos globales. Es un recordatorio de que el talento no tiene género, aunque las estructuras digan lo contrario.
A nivel mundial, las mujeres representan menos de un tercio del total de investigadores. Sin embargo, en Argentina la situación muestra matices distintos: ellas mantienen una presencia mayoritaria en espacios académicos. Por ejemplo, en el CONICET, desde el año 2007, las mujeres superan en número a los varones en la Carrera del Investigador Científico, marcando un hito en la región.
Elangeni Gilbert, investigadora del CONICET Santa Fe, recordó cómo eran esos inicios en la Facultad de Ingeniería Química (FIQ): "Cuando yo empecé no había baños para mujeres en todos los pisos; había en el primero y en el último. Crecí en un lugar que no estaba pensado para las mujeres, pero pensaba que tenía que ser así, que estaba bien. Con el tiempo una se da cuenta que eso se puede expandir".
Sala ubicada en el Edificio Documentación, Predio CONICET "Dr. Alberto Cassano". Foto: El Litoral
La búsqueda de referentes en la historia invisible
La invisibilidad de las pioneras marcó a generaciones de científicas. Gilbert menciona casos como el de Alice Ball o Rosalind Franklin, cuyos logros fueron inicialmente atribuidos a hombres. "Tenés que escarbar la información para encontrar sus nombres. Yo siempre se los comento a mis alumnos porque ella dedicó su vida a esto y lo mínimo es reconocerla", destaca la investigadora.
Para Laureana Soria, becaria doctoral, la ausencia de espejos femeninos fue una constante. "Es difícil en nuestra área si nos preguntás quiénes son nuestras referentes. Las dos elegimos ingeniería, donde hoy hay un 60% de participación de mujeres, pero en mi caso yo tenía un abuelo ingeniero químico; no teníamos referencias de mujeres", reflexionó.
La historia local también aporta nombres que inspiran en la capital provincial. Se destaca a Eleonor "Pola" Harboure, fallecida en 2022, quien fue la primera mujer del área matemática en ser Investigadora Superior en Conicet Santa Fe. Su legado perdura en el programa de divulgación "extraPola", una iniciativa que busca acercar la ciencia a la comunidad con su impronta y nombre.
Las investigadoras del Instituto de Tecnología para el Desarrollo de la Industria Química (Intec) valoran que hoy existan políticas de género en las convocatorias. Foto: El Litoral
Maternidad y el peso de las cargas invisibles
La brecha de género hoy se manifiesta en las trayectorias. "Hay cargas sociales que tienen las mujeres durante su carrera que no se ven y son reales. De hecho, en el 2019 recién las becarias podían prorrogar sus becas por licencia de maternidad. Hoy la desigualdad se ve más en la trayectoria profesional y no tan directamente como antes", explica con firmeza la ingeniera Laureana Soria.
Para las investigadoras, el cambio de paradigma es notable pero incompleto. Soria señala que, si bien las condiciones actuales no tienen el nivel de violencia o desigualdad explícita del pasado, el "techo de cristal" persiste. "Hoy la mitad del Conicet son mujeres, pero en niveles superiores solo el 25%. Esas dificultades invisibles impactan directo en el crecimiento de cada científica".
En este contexto, el rol de los liderazgos femeninos es vital. Ambas integran el Grupo de Polímeros en el INTEC, un equipo compuesto mayoritariamente por mujeres. "Nuestra directora, Diana Estenoz, es la primera Investigadora Superior de la historia del instituto. Esos ejemplos son los que demuestran que, a pesar de las trabas, los espacios de decisión se están conquistando", destacan.
La Sala se constituye en un espacio para homenajear mujeres destacadas en el ámbito de la ciencia y la tecnología. En ella se encuentras retratos de varias de las científicas que marcaron huella. Foto: El Litoral
Techos de cristal y la conquista del poder
A pesar de los avances en el ingreso a las carreras, la cima de la pirámide científica sigue siendo esquiva. Soria analiza que, si bien hay paridad en la base, la brecha surge en los escalafones más altos. "Hay cargas sociales durante la carrera que no se ven, pero son reales y afectan la trayectoria".
Las investigadoras del Instituto de Tecnología para el Desarrollo de la Industria Química (Intec) valoran que hoy existan políticas de género en las convocatorias. Laureana enfatiza la importancia de ocupar lugares: "Hay que aprender a salirse del molde. No hay que romantizar que tenemos que hacer el doble de esfuerzo por ser mujeres, sino buscar nuestro lugar de poder donde sea".
Actualmente, el panorama santafesino muestra signos de cambio institucional inéditos. La Universidad Nacional del Litoral tiene por primera vez una rectora mujer y la FIQ es conducida por una decana. "Somos merecedoras de ejercer todas nuestras facultades más allá de cuál sea nuestro género. Las oportunidades están y hay que tratar de que no te las trunquen", concluye Soria.
Un espacio para habitar el reconocimiento
La charla transcurre en la Sala de las Mujeres de la Ciencia, un rincón del Conicet Santa Fe que funciona como un acto de justicia poética. Allí, las paredes no solo resguardan reuniones, sino que proyectan los nombres de quienes abrieron camino. Es el entorno natural para que Gilbert y Soria hablen de un futuro donde la ciencia sea, ante todo, un lugar de pertenencia compartida.
"Hacer algo de lo que uno está convencido es una sensación muy linda", coinciden las ingenieras del Intec. El escenario no es casual: la sala simboliza que hoy las mujeres no solo habitan los laboratorios, sino que también ganan terreno en los espacios de decisión. En este 11 de febrero, el propósito de estas científicas es claro: que el reconocimiento ya no sea algo que haya que "escarbar".