La parroquia San Cayetano, ubicada en Padre Genesio 1644, ultima los preparativos para una de las manifestaciones de fe más multitudinarias de la ciudad de Santa Fe. Como cada 7 de agosto, miles de fieles llegarán para agradecer, pedir trabajo, salud o acompañamiento espiritual, en una celebración que este año estará atravesada por un fuerte mensaje solidario ante el incremento de las necesidades sociales.
San Cayetano se prepara para recibir a miles de peregrinos de Santa Fe
Los fieles se convocan este jueves a la parroquia San Cayetano de Santa Fe en una celebración marcada por el renovado clima de expectativa tras el anuncio de la visita del papa León XIV a la Argentina y por el difícil contexto económico que atraviesan muchas familias. Bajo el lema "Enséñanos a compartir el pan y a sembrar la paz", la comunidad invita a acompañar la festividad con donaciones de alimentos no perecederos para fortalecer la tarea solidaria que lleva adelante durante todo el año.

La festividad se desarrollará en un contexto especial para la Iglesia Católica argentina. A pocas horas de que el Vaticano confirmara la visita del papa León XIV al país, prevista para noviembre, el clima de expectativa entre los fieles se suma a una celebración que tradicionalmente reúne a creyentes de toda la región y que este año pone el acento en el compromiso comunitario frente a las dificultades económicas.

El párroco Diego Sosa explicó que la actividad comenzará este jueves por la noche a las 0 horas con una misa presidida por el arzobispo de Santa Fe, monseñor Sergio Fenoy. Luego, "a partir de las 7 de la mañana tenemos misas cada dos horas hasta las 9 de la noche inclusive y a las 16.30, la procesión que se une a la misa de las 17, en la que nos va a acompañar Monseñor Matías Vecino, el obispo auxiliar, que fue el anterior párroco de acá", detalló.
Una amistad que trasciende el pedido de trabajo
Aunque San Cayetano continúa siendo reconocido como el patrono del pan y del trabajo, Sosa sostiene que la relación de los fieles con el santo va mucho más allá de esa necesidad puntual. "La gente se ha hecho amiga de San Cayetano, es una devoción muy querida en Argentina. Uno ve que la gente viene porque se han hecho amigos", afirmó.
El sacerdote relató que muchas personas comenzaron a concurrir cuando eran jóvenes en busca de empleo y, décadas después, siguen regresando. "A veces uno medio en broma les dice: '¿Todavía le pedís trabajo a San Cayetano?'. Y responden: 'No, ya no, pero somos amigos'. El santo te acompaña en todo, te ayuda a vivir la fe en todas las situaciones", expresó.

Sin embargo, reconoció que la realidad económica vuelve a aparecer en las conversaciones con quienes llegan a la parroquia. "Lo que notamos todavía es eso: viene gente a agradecer, viene gente a pedir. Aparece la expresión esta de llegar a fin de mes", señaló.
La parroquia, un termómetro de la crisis
Como ocurre en muchas comunidades religiosas, Cáritas parroquial registra un aumento sostenido en los pedidos de asistencia.
Según los últimos datos del Observatorio de la Deuda Social de la UCA y de las mediciones oficiales del Indec, la pobreza continúa afectando a una parte importante de la población del Gran Santa Fe. Aunque los indicadores mostraron mejoras respecto de los picos registrados durante 2024, miles de hogares siguen teniendo dificultades para cubrir la alimentación básica y recurren con frecuencia a comedores, merenderos y organizaciones sociales y religiosas para complementar sus ingresos.
En ese escenario, la parroquia decidió que el lema de este año sea "Enséñanos a compartir el pan y a sembrar la paz", una consigna que busca transformar la celebración religiosa en un gesto concreto de ayuda.
"Ante la demanda que hay, invitamos a la comunidad a continuar y a aumentar este gesto solidario de compartir, sobre todo alimentos no perecederos, que es lo que más necesitamos, y también esto de sembrar la paz frente a esta cultura del enojo, de las divisiones", explicó Sosa.

La principal necesidad, remarcó, son los alimentos, aunque también reciben donaciones de ropa y otros elementos. "Principalmente alimentos no perecederos. Ropa traen mucha durante todo el año, pero aprovecho a pedir que sea ropa en buen estado, ropa para trabajar, ropa de abrigo, zapatillas. Cuando uno va a hacer caridad tiene que pensar en la necesidad del otro también, no solo en sacarse las cosas encima", sostuvo.
Además, recordó que las donaciones también servirán para la tradicional feria americana que la comunidad organiza cada año para sostener distintas acciones solidarias.
Operativo para una jornada multitudinaria
La parroquia trabaja junto con la Municipalidad de Santa Fe y la Policía en un operativo especial de tránsito y seguridad para ordenar la gran afluencia de personas que se espera durante toda la jornada.

"A la tarde realmente viene mucha gente y las misas se hacen afuera, por eso se corta la calle en la cuadra de la parroquia y los colectivos modifican su recorrido", indicó el sacerdote.
Como sucede cada año, se prevé una importante concurrencia de peregrinos provenientes de distintos barrios de la ciudad y localidades vecinas, que llegarán para renovar una tradición profundamente arraigada en la religiosidad popular argentina, donde la fe y la solidaridad vuelven a encontrarse alrededor del santo del pan y del trabajo.









