En un contexto político atravesado por discursos de odio y retrocesos simbólicos hacia las diversidades sexuales, un grupo de investigadores de distintas universidades argentinas acaba de publicar una obra que busca hacer exactamente lo contrario: registrar, narrar y pensar cómo fue —y cómo es— la vida gay fuera de Buenos Aires. El trabajo compilado en un libro se llama A lo largo y a lo ancho y reúne estudios, crónicas, testimonios y análisis estadísticos sobre experiencias de sociabilidad homosexual en ciudades intermedias y pequeñas de todo el país.
Una investigación pone en el mapa la vida gay en Santa Fe y el interior argentino
En medio de un clima político hostil hacia las diversidades sexuales, el sociólogo Ernesto Meccia dirige A lo largo y a lo ancho, una investigación colectiva que reconstruye cómo fue y cómo es la vida gay en ciudades y pueblos del interior. El libro pone en discusión una vieja idea: que toda y la mejor experiencia de diversidad sexual ocurre en las grandes capitales.

Dirigido por Ernesto Meccia y coeditado por Ediciones UNL y Eudeba, el volumen aparece como una intervención académica y política en un momento particular de la Argentina. De hecho, el propio libro abre con una referencia explícita a los ataques del gobierno de Javier Milei contra las personas LGBTIQ+ y a la masiva Marcha Antifascista y Antirracista del 1° de febrero de 2025, realizada en más de 130 ciudades del país.
Pero el corazón de la publicación está en otro lado: en las historias pequeñas, íntimas y muchas veces invisibles de quienes construyeron vidas gays en territorios donde el anonimato nunca fue una posibilidad.

La obra reúne textos de investigadores e investigadoras de distintas universidades y disciplinas. Además de Meccia, participan José Ignacio Larreche, Agustín Liarte Tiloca, Paolo Paris, Jorge Luis Peralta, Ana Laura Reches Peressotti, Alejandro D. Rojas, Gustavo Ariel Cabana, Leandro Wolkovicz, Fabián Vera del Barco, Matías Sbodio, Maximiliano Marentes, Manuel Riveiro, Hernán Manzelli, Hugo H. Rabbia y Nicolás Zucco, entre otros autores que aportan miradas desde la sociología, la antropología, la historia, la ciencia política y los estudios culturales.
-Meccia, ¿cómo surge esta investigación?
-Desde hacía años soñaba con hacer un libro que aún no existía: un libro que tendiera una mano, que funcionara como un primer aporte para empezar a mirar un país que no solemos mirar, el país que habitan los gays del interior de Argentina. Porque no es cierto que la única vida gay interesante pueda vivirse en las grandes ciudades metropolitanas, como Buenos Aires o Rosario.
Además, siempre me resultó extraño que en la universidad vieran la luz cientos de textos sobre identidades disidentes y que pocos se preguntaran por el territorio o el entorno urbano en que esas identidades eran construidas, deconstruidas o, directamente, no podían construirse. Muchas veces, el medio urbano aparecía apenas como un telón de fondo, cuando creo que es un elemento esencial para pensar ese proceso.
Más adelante, el sociólogo conto que quería hacer un libro “que no disociara el tiempo de la vida gay del espacio en el que esa vida transcurre”. Por eso, “antes de empezar cada entrevista, les decía a los participantes: ‘Imaginate que sos un dron’. Y desde arriba, viendo a tu ciudad convertida en un plano, pudieras observarte a vos mismo circulando por ella desde que descubriste que eras gay”.
Con esa idea salió a buscar autores, “y no fue fácil”, confesó. Pero finalmente “logramos construir esta obra colectiva. Colectiva no sólo porque somos varios quienes escribimos, sino también porque muchísimas personas nos brindaron sus testimonios”.
En las calles de Santa Fe
El trabajo recorre escenarios tan diversos como Bahía Blanca, Córdoba, Olavarría, Comodoro Rivadavia, Resistencia, Goya, Tucumán, Jujuy y Santa Fe. Allí aparecen desde antiguos códigos de levante y sociabilidad clandestina hasta marchas del Orgullo, militancias políticas, bares, cines, carnavales, baños públicos y vínculos familiares atravesados por el deseo, el miedo y la pertenencia.
Uno de los capítulos más resonantes para el litoral reconstruye la sociabilidad homosexual en la ciudad de Santa Fe durante las décadas del 80 y 90. Allí, el investigador Alejandro D. Rojas documenta una “movida subterránea” de encuentros, amistades y sexualidades en plena época represiva. Otro texto, firmado por Leandro Wolkovicz, analiza cómo la Marcha del Orgullo santafesina pasó de ser una convocatoria marginal a convertirse en un movimiento político sostenido. Y en otro texto de Matías Sbodio accedemos a la trayectoria política precoz de un joven santafesino iniciada en la escuela secundaria.

Más que una simple compilación académica, el libro propone una discusión de fondo: ¿es realmente más conservador el interior del país que las grandes ciudades? ¿Qué formas adopta la visibilidad gay en comunidades donde “todo el mundo se conoce”? ¿Cómo cambió internet la vida sexual y afectiva en ciudades medianas? ¿Qué ocurre cuando la aceptación social convive todavía con mecanismos sutiles de vigilancia y discriminación?
Donde ocurren las cosas
“Me gustaría que la gente se imagine que es un dron y que, viendo su ciudad desde arriba, como si fuera un plano, me cuente cómo es la vida gay ahí”, escribe Meccia al explicar el espíritu del libro, en el extenso capítulo introductorio, que ya despertó debates, charlas y discusiones académicas.
Es que Meccia recupera recuerdos personales de pueblos bonaerenses, historias de rumores y chismes sobre hombres homosexuales y escenas de sociabilidad atravesadas por el control social. Allí plantea una hipótesis potente: durante décadas, buena parte de la sociología argentina imaginó que la experiencia gay “real” sucedía en Buenos Aires, mientras el interior aparecía como silencio, atraso o expulsión. El libro busca desmontar esa mirada.

“A lo largo y a lo ancho” se presenta así como la primera publicación universitaria argentina dedicada específicamente a estudiar la sociabilidad gay en el interior del país. Y también como un archivo afectivo y político: una cartografía de vidas que, muchas veces, quedaron fuera de los relatos oficiales sobre diversidad sexual en Argentina.








