Pocas horas duró uno de los elementos que instaló el municipio de la ciudad de Santa Fe para evitar vehículos de gran porte en el remozado puente del Parque Garay.

Los arreglos fueron inaugurados este jueves por la mañana. A las pocas horas, una camioneta atropelló uno de los parantes que impide el paso de vehículos con altura máxima de 2,1 metros.

Pocas horas duró uno de los elementos que instaló el municipio de la ciudad de Santa Fe para evitar vehículos de gran porte en el remozado puente del Parque Garay.
Las obras se realizaron sobre calle Salvador Caputto, el cual estaba afectado por un socavón. A partir de las 7 de este jueves quedó habilitado el tránsito únicamente para el tránsito liviano, en tanto no estará permitido el ingreso y/o el paso directo de vehículos pesados como camiones, utilitarios de carga o maquinaria.

Sin embargo, una camioneta VW Amarok con una escalera en su caja golpeó uno de los parantes dispuestos por el gobierno local para evitar el tránsito pesado. La barra cayó al piso, quedó a un costado y no impedía el paso.
“Si las condiciones lo permiten, mañana (viernes) se reparará”, indicaron a El Litoral fuentes municipales consultadas a raíz de este inconveniente.

Para el control de las restricciones vehiculares mencionadas, el municipio incorporó dos delimitadores de altura, de 2,10 metros, que cumplen la doble función de evitar materialmente el paso de vehículos altos habitualmente asociados a categorías no permitidas, y reforzar la condición de “tránsito liviano”, protegiendo la estructura y reduciendo el riesgo de incumplimientos. Este control se complementa con señalización reglamentaria y preventiva.
El nuevo esquema de circulación sobre el puente del parque Garay implica también el reordenamiento del tránsito interno mediante corredores habilitados para vehículos livianos dentro del parque con el fin de concentrar el movimiento en un recorrido claro, evitando atajos y maniobras conflictivas;

Mediante cierres claramente demarcados que tienen como objetivo evitar el paso directo de vehículos pesados por determinados tramos internos, forzar el direccionamiento del flujo hacia los corredores previstos, y reducir cruces y puntos de conflicto, especialmente en un entorno que cuenta con alta presencia peatonal y recreativa.
El tránsito sobre dicho puente se encontraba interrumpido desde la primera quincena de octubre, cuando los daños se extendieron a ambas manos. Más allá que los daños no eran estructurales, su reparación demandó la recomposición de la losa para garantizar las condiciones de estabilidad de la calzada.