El intendente de Santa Fe, Juan Pablo Poletti, volvió a cuestionar la distribución de los subsidios nacionales al transporte público y denunció una situación de desigualdad entre el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y las ciudades del interior. El planteo se llevaba este miércoles a la Cámara de Diputados de la Nación, donde jefes comunales de distintas provincias exponían en horas del mediodía ante la Comisión de Asuntos Municipales después de que el Gobierno nacional dispusiera una actualización de las compensaciones para las empresas de colectivos metropolitanos.
Poletti denunció discriminación al interior tras el aumento de subsidios a los colectivos del AMBA
Intendentes de distintas provincias llevan este miércoles a la Cámara de Diputados de la Nación su reclamo por la distribución de las compensaciones al transporte. El mandatario santafesino cuestionó que se destinen nuevos fondos al Área Metropolitana de Buenos Aires mientras las ciudades del interior afrontan los costos del servicio. También recordó las gestiones realizadas sin resultados y advirtió sobre el congelamiento de los atributos sociales de la SUBE.

La reunión convocada para el mediodía tenía previsto entre sus participantes a representantes de Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y Tucumán. Poletti, al igual que otros intendentes, participaba por videoconferencia debido a la imposibilidad de viajar a Buenos Aires.

El reclamo se intensificó luego de que la administración de Javier Milei anunciara nuevos fondos para las líneas de jurisdicción nacional que conectan la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con el conurbano bonaerense. Según información difundida en torno a la medida, la actualización representa $38.840 millones adicionales para las empresas del AMBA.
Para el intendente santafesino, la diferencia de tratamiento evidencia la falta de un criterio federal en la asignación de recursos. “Se decidió aprovechar la comisión para que planteen, junto al Remediar, la protesta de todos los municipios del interior y la discriminación por la falta de federalismo ante un subsidio que va al AMBA y no al interior, cuando el impuesto al combustible se sigue cobrando en todas las ciudades del interior del país”, sostuvo, en diálogo con El Litoral.
“Al AMBA le siguen dando y le aumentan el subsidio”
Poletti cuestionó que, desde la eliminación del Fondo Compensador del Transporte para el interior, en 2024, las provincias y los municipios deban afrontar una mayor proporción de los costos de los colectivos, mientras la Nación mantiene y actualiza las compensaciones para el área metropolitana.
“Por un lado, se está haciendo un populismo selectivo por parte de un gobierno que dijo que no iba a ser populista -enfatizó el mandatario local-. Estoy de acuerdo en que hay que acabar con el populismo regalado, pero acá se seleccionó que el AMBA sí sea populista y que el resto del país vaya a lo que diga el mercado. Nos quitaron el subsidio sin un plan B y al AMBA le siguen dando y le aumentan el subsidio”, afirmó.
El intendente también apuntó contra el congelamiento de los aportes nacionales destinados a cubrir los atributos sociales de la tarjeta SUBE, que permiten a determinados grupos de usuarios acceder a descuentos en el boleto. Según explicó, esa decisión genera un desfasaje entre los recursos transferidos y los costos que deben afrontar las jurisdicciones.

“Desde junio congeló los atributos sociales a un techo máximo mientras el combustible y las paritarias siguen subiendo. Esto indefectiblemente rompe el sistema: o lo paga el municipio, o la provincia, o los usuarios”, advirtió Poletti.
En julio se advirtió sobre los efectos que podía tener el congelamiento de esas compensaciones en el sistema de colectivos de Santa Fe. La medida había sido instrumentada mediante la Resolución 40/2026, que estableció un nuevo esquema para los aportes nacionales vinculados con los beneficios sociales de la SUBE.
Los reclamos que Santa Fe llevó a Buenos Aires
Poletti recordó que, desde el inicio de su gestión, realizó distintas presentaciones ante funcionarios nacionales y legisladores para modificar el esquema de financiamiento del transporte. Una de las principales iniciativas consistió en proponer cambios en la distribución del impuesto a los combustibles para que una parte de esos recursos pudiera destinarse a sostener los colectivos del interior.
“Una fue al presentar el proyecto ideado desde los intendentes para modificar el impuesto al combustible y ver cómo podía llegar al interior sin que se le disminuya la recaudación al Gobierno Nacional. Eso tuvo ingreso por la Comisión de Asuntos Municipales donde nos escucharon y tuvimos la oportunidad de tener micrófono, pero luego no tuvo tratamiento esa ley”, relató.
El mandatario también recordó una reunión con casi 22 intendentes del interior en la Casa de Córdoba, en Buenos Aires, para plantear la desigualdad en el reparto de los fondos. A esas gestiones sumó una audiencia con el entonces subsecretario de Transporte, poco después de asumir en febrero de 2024.

Según contó, en ese encuentro le habían anticipado que se implementaría un esquema de subsidios directos a los usuarios mediante la tarjeta SUBE, en función de sus ingresos, para compensar la eliminación de los aportes que recibían las empresas. Sin embargo, aseguró que la propuesta nunca se concretó. “Fueron las tres ocasiones en las que en forma personal en estos tres años tuve una acción directa pidiendo y accionando, pero siempre quedó en nada”, resumió.
El antecedente también se remonta a mayo de 2024, cuando la Red Federal de Intendentes, integrada entonces por 23 mandatarios locales, preparaba una presentación ante el Congreso para reclamar cambios en la distribución del impuesto a los combustibles y cuestionar el tratamiento diferencial del AMBA.
El costo de sostener los recorridos barriales
Poletti remarcó que el valor del boleto (hoy en $2.090, con SUBE) no puede analizarse sin considerar las características de cada sistema de transporte. En el caso de Santa Fe, defendió la extensión de los recorridos hacia los barrios, una política que incrementa los kilómetros recorridos y, por lo tanto, los costos operativos.
“A veces se compara únicamente el precio del boleto y se dice ‘Santa Fe o Rosario están caros’, pero hay que analizar los servicios hacia adentro. Hay ciudades del país con un boleto de $1.500 que hacen recorridos únicamente por avenidas troncales; en cambio, nosotros hacemos un esfuerzo enorme para que en los barrios nadie tenga el colectivo a más de 400 o 500 metros”, explicó.

El intendente sostuvo que una distribución diferente de los recursos nacionales permitiría aliviar los costos del sistema y eventualmente revisar el precio del pasaje. “Si nos dieran parte del impuesto al combustible que aporta la provincia y los santafesinos, o si se removiera ese impuesto para abaratar el combustible del transporte, podríamos evaluar bajar el precio del boleto”, planteó.
También destacó la puesta en marcha de la línea 22, que amplió la conectividad entre sectores de la ciudad. “Fue un esfuerzo entre empresarios y municipio, aportando dinero municipal que antes no se ponía porque lo cubría Nación”, señaló. Y concluyó: “Hay un esfuerzo de todas las partes menos del Gobierno Nacional, que destina todo el esfuerzo a subsidiar únicamente al AMBA”.
Un documento común contra la desigualdad
En paralelo a las presentaciones ante los legisladores, los intendentes trabajaban en un documento conjunto para reclamar una distribución más equitativa de los recursos nacionales. Un borrador -al que accedió El Litoral- sostiene que el país atraviesa un escenario de creciente desigualdad territorial y cuestiona que los fondos para el transporte se concentren en el AMBA.
El texto aclara que el planteo no busca eliminar la asistencia a los usuarios metropolitanos, sino extender un criterio de acompañamiento al resto de las jurisdicciones. “No estamos en contra del subsidio a los compatriotas del AMBA. Es fundamental acompañar a los argentinos todos en estos momentos complejos. Pero estamos absolutamente enfrentados con la decisión de determinar que este acompañamiento solo se destina a una jurisdicción, cuando los recursos que se destinan para ello surgen del Impuesto a los Combustibles Líquidos que pagamos todos”, expresa el documento.

Los jefes comunales también sostienen que la falta de aportes nacionales obliga a las administraciones locales a destinar recursos propios para garantizar servicios esenciales, con consecuencias sobre sus presupuestos. “Nos asiste la razón y no vamos a dejar de exigir lo que nos corresponde”, afirma el borrador, que reclama la intervención del Congreso para que los representantes de las provincias definan si acompañan el planteo de sus comunidades.
El documento concluye con una advertencia sobre la continuidad de las gestiones: “Los Municipios estamos hartos, pero no vencidos. Jamás nos rendiremos, porque al mirar a nuestros costados tenemos a nuestros vecinos que esperan que seamos dignos representantes. Y lo seremos, que nadie tenga duda alguna de ello”.








