La Municipalidad de Santa Fe avanza en la elaboración del presupuesto para 2027, con una agenda que pone el foco en el estado de las calles, los servicios urbanos y la prevención frente a posibles complicaciones climáticas. La intención es presentar el proyecto durante la primera quincena de noviembre, una vez que la Provincia defina las proyecciones de recursos.
Presupuesto 2027 en Santa Fe: más bacheo, calles sin tierra y prevención ante El Niño
El secretario de Hacienda, José Serruya, adelantó que el proyecto se presentaría en la primera quincena de noviembre. El plan apunta a mejorar las calles, reforzar la limpieza y anticiparse al fenómeno de El Niño.

Así lo anticipó el secretario de Hacienda y Finanzas municipal, José Serruya, quien explicó que el cálculo de ingresos todavía depende de datos clave de la administración provincial, en particular los vinculados con la coparticipación.
El funcionario señaló que el municipio ya trabaja con los lineamientos económicos generales difundidos por el Gobierno nacional, aunque necesita conocer las estimaciones provinciales para completar las cuentas del próximo año.

Los números que espera la Municipalidad
El calendario de elaboración del presupuesto está condicionado por la presentación del proyecto provincial, prevista para el 31 de octubre. Esa información permitirá ajustar las estimaciones sobre los fondos que recibe Santa Fe a través de distintos tributos coparticipables.
Entre esos recursos se encuentran los ingresos vinculados con Ingresos Brutos, Patentes e Impuesto Inmobiliario. Para el municipio, esas proyecciones son determinantes al momento de calcular cuánto dinero tendrá disponible para sostener los servicios y planificar nuevas intervenciones.
“Tenemos que esperar confirmar los números que pone Provincia porque ahí nos va a dar toda la coparticipación”, explicó Serruya. Con esa información, el equipo económico podrá precisar los ingresos y proyectar los gastos para 2027.
Como punto de partida, el funcionario mencionó dos parámetros macroeconómicos contemplados por Nación: una inflación del 18% y un crecimiento estimado del 5% para el próximo año. Se trata de referencias para comenzar a elaborar las cuentas, que deberán combinarse con los ingresos propios de la ciudad y las transferencias provinciales.
Calles, bacheo y limpieza: los ejes del plan
Más allá de las variables económicas, Serruya identificó tres líneas de trabajo que el intendente busca sostener: iluminación, limpieza y mantenimiento de la infraestructura vial. Según indicó, la iluminación ya alcanzó un nivel de avance importante, aunque el objetivo es mantener el sistema y continuar reforzándolo.
En materia de higiene urbana, la planificación apunta a reducir los microbasurales y mejorar las condiciones generales de los espacios públicos. La intención es sostener las tareas de limpieza y acompañarlas con intervenciones que permitan mejorar el entorno cotidiano de los vecinos.
El capítulo de las calles, en tanto, tendrá un peso especial en el presupuesto del año próximo. El municipio viene trabajando en la transformación de calles de tierra mediante la colocación de estabilizado pétreo, una intervención que busca mejorar la circulación y reducir las dificultades que aparecen ante las lluvias.
Serruya sostuvo que la meta para 2027 es completar el proceso para que no queden calles de tierra en la ciudad. El cumplimiento de ese objetivo dependerá de la planificación de las obras y de los recursos que finalmente se asignen.

Una planta asfáltica para reforzar el bacheo
El otro frente prioritario será la reparación de las calles pavimentadas. El funcionario reconoció que el bacheo es uno de los puntos que el municipio necesita mejorar y anticipó que se buscará darle mayor impulso durante 2027.
En ese esquema, la incorporación de una planta asfáltica aparece como una herramienta para fortalecer la capacidad de intervención. Según explicó Serruya, la compra que está llevando adelante el municipio permitirá apuntalar los trabajos de reparación y mejorar la respuesta ante el deterioro de la calzada.
La apuesta es combinar el avance sobre las calles de tierra con una mayor capacidad para mantener las arterias pavimentadas. De ese modo, el presupuesto buscará atender dos problemas diferentes: mejorar la transitabilidad en sectores que todavía no cuentan con pavimento y reparar los daños que afectan a calles ya consolidadas.
Aunque todavía no se conocen los montos que se destinarán a cada área, Serruya adelantó que el mantenimiento vial será uno de los puntos en los que se hará mayor hincapié.

El Niño, otra preocupación para el verano
La planificación municipal también contempla el posible impacto del fenómeno de El Niño, que mantiene en alerta a las autoridades por sus eventuales consecuencias sobre las lluvias y la situación hídrica.
Serruya indicó que el municipio prevé reforzar las tareas de preparación durante el último trimestre de 2026 y los primeros meses de 2027. Ese período será importante para anticiparse a posibles contingencias y organizar la respuesta ante escenarios que puedan afectar a distintos sectores de la ciudad.

La prevención se suma así a los objetivos vinculados con los servicios cotidianos y la infraestructura urbana. En un contexto en el que las condiciones climáticas pueden exigir intervenciones adicionales, la Municipalidad deberá contemplar tanto las obras previstas como los recursos necesarios para responder ante una emergencia.
Con los lineamientos generales definidos, el equipo económico espera completar las proyecciones de ingresos para avanzar con el proyecto. La presentación prevista para la primera quincena de noviembre permitirá conocer con mayor precisión cómo se traducirán esas prioridades en las cuentas municipales de 2027.









