La Municipalidad de Santa Fe y la Universidad Nacional del Litoral (UNL) formalizaron un acuerdo de cooperación para fortalecer la preparación de la ciudad ante los posibles efectos del fenómeno de El Niño. La iniciativa contempla capacitación, trabajo territorial y coordinación de recursos para responder a distintos escenarios.
Santa Fe suma a la UNL al operativo preventivo por El Niño: capacitan voluntarios y preparan refugios
La Municipalidad y la Universidad Nacional del Litoral firmaron un convenio por dos años para coordinar acciones ante posibles inundaciones. Ya hubo más de 200 inscriptos para el voluntariado universitario y se avanza en la preparación de espacios de asistencia.

La rectora de la UNL, Laura Tarabella; el decano de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas, Felipe Franco; y el intendente Juan Pablo Poletti destacaron la importancia de articular conocimientos científicos, organismos públicos y participación ciudadana antes de que se presenten situaciones críticas.
El convenio tendrá una duración de dos años, con posibilidad de renovación, y busca aprovechar la capacidad técnica y académica de la universidad para acompañar las tareas preventivas del municipio.
Más de 200 inscriptos y una convocatoria que busca ampliarse
Uno de los ejes del acuerdo es la formación de voluntarios. Según explicó Poletti, ya se realizó una capacitación de la Dirección de Gestión de Riesgo municipal para personas anotadas en la universidad, que registró más de 200 inscriptos.
Franco precisó que el voluntariado continúa creciendo y que las tareas se organizan junto con las áreas municipales de gestión de riesgo. La preparación incluye desde el trabajo en territorio y el acompañamiento a vecinos hasta actividades de contención y propuestas recreativas para quienes puedan necesitar asistencia.

La convocatoria también estará abierta a asociaciones e instituciones interesadas en colaborar. La inscripción se canaliza a través de la página web del municipio, con el objetivo de organizar a los participantes según sus conocimientos, experiencia y disponibilidad.
Tarabella destacó que la capacitación es central para actuar de manera coordinada y evitar la superposición de esfuerzos. La formación contempla distintas etapas del fenómeno, desde las acciones previas hasta la asistencia durante una eventual emergencia y el trabajo posterior.

La UNL y el municipio buscan llevar información confiable a los barrios
El acuerdo también contempla conversatorios y encuentros con vecinos para explicar qué es El Niño, cuáles podrían ser sus impactos en la región y qué medidas de prevención puede adoptar la ciudadanía.
Franco señaló que desde comienzos de año se trabaja de manera articulada con el Instituto Nacional del Agua (INA), el municipio y organismos provinciales para analizar pronósticos y coordinar tareas. Además, se realizaron actividades en vecinales y se avanza en la preparación de refugios en distintos puntos de la ciudad.
Poletti subrayó que la información científica resulta fundamental para transmitir tranquilidad y evitar que circulen versiones sin sustento. En ese sentido, pidió atender a los canales oficiales y recordó que la página municipal publica datos sobre la altura de los ríos y la evolución de los pronósticos.
El intendente sostuvo que las decisiones se revisan de manera permanente, en función de la información que aportan la UNL, el INA y los organismos provinciales. La variabilidad de los escenarios obliga a ajustar las medidas a medida que se conocen nuevos datos.

Qué se espera para fines de octubre y principios de noviembre
Poletti explicó que los pronósticos cambiaron en pocos días. La semana anterior se había evaluado la posibilidad de que el río alcanzara los cinco metros hacia el 27 de octubre, pero luego las estimaciones se modificaron y el nivel previsto pasó a ubicarse en torno a los 4,60 metros.
El intendente indicó que el seguimiento se realiza cada 48 horas y que hay reuniones diarias para evaluar la situación. También advirtió que la evolución dependerá de las lluvias en la ciudad y en las zonas ubicadas aguas arriba, así como de la capacidad de los valles de inundación para absorber el agua.

Según las estimaciones mencionadas por Poletti, el primer pico podría registrarse hacia fines de octubre o los primeros días de noviembre, aunque aclaró que todavía no es posible determinar su magnitud.
Preparan módulos para asistir a las familias
En paralelo, el municipio avanza con el Centro Integral de Asistencia y con la preparación de módulos habitacionales. Poletti informó que se trabaja en el cerco perimetral y que ya se realizó una compra de 80 módulos, cuya entrega se prevé de manera semanal para permitir su armado progresivo, según las necesidades.
Respecto de las familias de la zona de la Vuelta del Paraguayo, el intendente aseguró que por el momento no existe una situación crítica. La estrategia es evaluar cada caso según la altura del río y las condiciones de acceso.

El objetivo, explicó, es anticiparse y, si fuera necesario, trasladar a las familias antes de que el agua ingrese a sus viviendas. La planificación apunta a aprovechar el tiempo disponible para retirar muebles, organizar el traslado y preparar los módulos en condiciones seguras.
La articulación entre el municipio, la universidad y los organismos técnicos busca precisamente eso: llegar antes, con información confiable, equipos capacitados y una respuesta organizada frente a un escenario que puede cambiar día a día.









