La presencia de un chajá de importantes dimensiones llamó la atención de vecinos y ocasionales visitantes del barrio Candioti norte en la ciudad de Santa Fe. Las imágenes se viralizaron rápidamente entre grupos de WhatsApp y perfiles de redes sociales.
Un chajá llamó la atención en pleno barrio Candioti
Sobre la especie subyace un mito que la tilda como "anunciadora" de lluvias. Lo cierto es que la crecida y los cambios en los ecosistemas pueden haber sido la causa de la aparición del ave en el casco urbano.

El ave fue vista en la zona de Sarmiento y Chacabuco, del tradicional barrio santafesino. Allí ante el incesante ir y venir de vehículos, la especie (Chauna torquata) fue captada por vecinos.
Con su inconfundible sonido no hizo otra cosa que destacarse ante el ruido de los motores y el bullicio habitual del lugar.
Apenas un mito
La presencia del chajá trajo a colación el recuerdo de un mito que subyace a la especie. Según cierta creencia, el ave anticipa la llegada de lluvia.
En el campo, especialmente en la región pampeana y el Litoral, se dice que cuando el chajá grita insistentemente, vuela en círculos a gran altura o se posa en lugares elevados, está anunciando que se aproxima una tormenta.
Esta especie de teoría se apoya en que las aves pueden percibir cambios en las condiciones ambientales, como variaciones de presión atmosférica, humedad, temperatura y viento. Es posible que modifiquen su actividad cuando se aproxima un cambio meteorológico.
Sin embargo, especialistas coinciden de que no hay evidencias científicas que sostengan tal anuncio. Todo lo cual, se puede inferir que la crecida del río pudo haber provocado el traslado del ave hacia el casco urbano.

Cómo es
El chajá es un ave de aspecto similar al pavo, con cuerpo robusto, pico pequeño y afilado, plumaje gris claro, collar en el cuello y patas largas de color rosado. Vive generalmente en parejas, aunque también puede formar grupos numerosos. Habita ambientes abiertos, como praderas y estepas.
Aunque puede nadar, suele caminar sobre la vegetación acuática. Tiene dos espolones de aproximadamente dos centímetros en la parte anterior de las alas, que utiliza excepcionalmente para defenderse. Cuando detecta un peligro, emite un grito de alarma para advertir a sus crías. Su nombre proviene del guaraní y significa «escapa».

Es un ave herbívora que se alimenta principalmente de brotes verdes y plantas blandas. Suele encontrarse cerca de lagunas y estanques, donde obtiene alimento en aguas poco profundas. Construye grandes nidos con juncos, en los que puede depositar hasta seis huevos.
Su distribución comprende el noreste argentino, la región pampeana y parte del este de la Patagonia. También habita Uruguay, Paraguay y sectores de Brasil y Bolivia. Aunque no está considerada una especie amenazada, algunas poblaciones registraron importantes disminuciones en determinadas regiones.









