Un video registrado en el Parque Nacional Ansenuza, en el noreste de Córdoba, muestra a una hembra de aguará guazú mientras traslada a sus cachorros. Las imágenes permitieron confirmar el nacimiento y documentar una etapa poco conocida de la vida de este mamífero autóctono.
El video de cachorros de aguará guazú que sorprende desde un parque nacional de Córdoba
Las cámaras trampa registraron a Cucusa, una hembra de aguará guazú, mientras trasladaba a sus cuatro crías en el Parque Nacional Ansenuza. Las imágenes aportan información clave para proteger a esta especie vulnerable.

La protagonista es Cucusa, quien ya fue noticia por parir a sus crías en el mismo lugar protegido. El cambio en sus movimientos hizo sospechar que había tenido crías, por lo que decidió instalar cámaras trampa para observarla sin interferir en su entorno.
Al revisar las imágenes, uno de los investigadores que sigue al animal encontró la confirmación: Cucusa había tenido cuatro cachorros. Los dispositivos permitieron registrar los desplazamientos de la familia y aportar información sobre los hábitos de la especie durante la crianza.
Ahora, estas nuevas imágenes compartidas por Luis Martínez, un referente proteccionista de la fauna autóctona que a diario comparte contenido como éste en redes sociales, ponen de relieve la buena salud de los nuevos habitantes del parque nacional.

Un registro clave
Al momento de captar el nacimiento, se explicó que los adultos trasladan a sus crías entre distintos refugios cada dos o tres días. El seguimiento de esos movimientos permite conocer qué ambientes utilizan y cómo se comportan durante una etapa en la que los cachorros todavía dependen de sus padres.
La instalación de ocho cámaras trampa hizo posible obtener imágenes sin mantener una presencia constante en la zona. Esta metodología resulta importante para estudiar a los animales silvestres y reducir las interferencias humanas en su comportamiento.

El nacimiento de los cuatro ejemplares representa, además, una oportunidad para ampliar el conocimiento sobre la reproducción del aguará guazú. Cada registro ayuda a identificar los ambientes que necesita y las amenazas que puede enfrentar durante las primeras semanas de vida.
El monitoreo de Cucusa forma parte de los esfuerzos de conservación que se desarrollan en Ansenuza, un área protegida que alberga una importante diversidad de especies. El seguimiento mediante cámaras y dispositivos satelitales permite reunir información para orientar futuras medidas de protección.

Una especie protegida
El aguará guazú (Chrysocyon brachyurus) es el cánido de mayor tamaño de Sudamérica. Se caracteriza por sus patas largas, su pelaje rojizo y una crin oscura sobre la nuca y el lomo. Habita principalmente en pastizales, sabanas y humedales, donde encuentra alimento y refugio.
En Santa Fe, la especie fue declarada Monumento Natural Provincial mediante la Ley 12.182. También cuenta con esa protección en Córdoba, donde el Parque Nacional Ansenuza constituye un espacio relevante para su conservación.
Entre las amenazas que enfrenta se encuentran la pérdida y fragmentación de los ambientes naturales y los atropellamientos. Por eso, conocer sus desplazamientos y sus necesidades durante la reproducción resulta fundamental para diseñar estrategias que contribuyan a su supervivencia.

Liberaron otro ejemplar en Ansenuza
El 19 de octubre, la Administración de Parques Nacionales informó la liberación de un aguará guazú en el Parque Nacional Ansenuza, luego de un proceso de rehabilitación. El ejemplar había sido rescatado a principios de ese mes en Villa Santa Rosa, Córdoba, y recibió atención veterinaria en el Centro de Rescate Tatú Carreta.
Se trató de un macho de aproximadamente tres o cuatro años y unos 25 kilogramos. Los especialistas lo estabilizaron y realizaron estudios para evaluar su estado sanitario antes de determinar que estaba en condiciones de regresar a la vida silvestre.
Antes de la liberación, le colocaron un chip para facilitar su identificación y permitir el seguimiento de su trazabilidad si fuera necesario. La decisión sobre el lugar de su regreso fue acordada entre la Administración de Parques Nacionales y el Gobierno de Córdoba.
En el operativo participaron también la Policía Ambiental provincial y equipos técnicos y de guardaparques. El trabajo coordinado permitirá brindar asistencia al animal si llegara a necesitarla.
El parque fue creado en 2022 para conservar el Mar de Ansenuza y sus humedales. Además de resguardar la biodiversidad de la región, el área protegida desarrolla tareas de monitoreo del aguará guazú junto con organizaciones como Aves Argentinas, mediante cámaras trampa y collares de seguimiento satelital.








