Hay algunos artistas que no pueden entenderse si no se adjunta a sus obras el concepto del viaje. Un ejemplo es Cesáreo Bernaldo de Quirós, quien recorrió la provincia de Entre Ríos durante años antes de pintar su famosa serie sobre el gaucho argentino, a la cual nos hemos referido varias veces en esta sección.
Una muestra que revisa el vínculo histórico entre artistas argentinos y españoles
"Itinerarios artísticos entre la Argentina y España" reúne en la ciudad de Buenos Aires más de 60 obras y documentos que permiten reconstruir medio siglo de viajes, influencias y cruces culturales entre ambos países.

Pero antes de eso, Quirós había hecho otro viaje, para el cual tuvo que cruzar el Atlántico. Había estado en España, donde mantuvo vínculos con Ignacio Zuloaga y Joaquín Sorolla. Y esa experiencia dejó huellas que su obra nunca borró del todo.
Ese es, precisamente, uno de los hilos que teje la exposición "Itinerarios artísticos entre la Argentina y España (1880-1930)", inaugurada el 16 de abril en el Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires. donde puede visitarse hasta el 2 de agosto.

Un diálogo de medio siglo
La exposición cubre 50 años de intercambios entre artistas argentinos y españoles. No se trata de una historia de influencias que van en una sola dirección, sino de algo mucho más complejo. Una red de viajes, encuentros, aprendizajes y mercados que atravesó el océano en ambos sentidos.
El punto de partida son los artistas argentinos que, en lugar de elegir París o Roma (los destinos habituales de la Generación del 80), optaron por la península ibérica. Puntos geográficos tales como Madrid, Granada, Sevilla, Toledo, Vigo, Barcelona o Mallorca, todos ellos de gran belleza.
Fueron estancias formativas en las que pintores como Quirós, Jorge Bermúdez o Francisco Vidal trabajaron junto a maestros de la talla de Eduardo Chicharro y Agüera, Ignacio Zuloaga y Hermenegildo Anglada Camarasa.

"Los viajes permitieron a los argentinos conocer un centro de aprendizaje valorado por su larga tradición artística y cultural", señalan las curadoras Florencia Galesio, Patricia Corsani y Paola Melgarejo, investigadoras que organizaron la muestra en el marco de un proyecto de intercambio con la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Granada.
El gusto de la burguesía porteña
La exposición también reconstruye el modo en que Buenos Aires se convirtió, entre 1880 y 1930, en un mercado de interés para el arte español. El motor de ese proceso fue, en buena medida, el marchant catalán José Artal, cuyas exhibiciones en la galería Witcomb orientaron el gusto de la burguesía local hacia el naturalismo y el preciosismo peninsular.
Obras de Joaquín Sorolla y Fernando Álvarez de Sotomayor circularon por esas salas. Ese auge comercial fue paralelo a la fundación del Museo Nacional de Bellas Artes en 1895.

Bajo la dirección del pintor Eduardo Schiaffino, la institución comenzó a incorporar obras españolas a través de adquisiciones y de legados de coleccionistas como Parmenio Piñero y Ángel Roverano.
La colección de arte español que atesora hoy el MNBA (considerada una de las más importantes fuera de Europa) es en parte resultado de esas decisiones tempranas.
Un hito del período fue la Exposición Internacional de Arte del Centenario, en 1910. Las propuestas de Zuloaga y Anglada Camarasa recibieron los máximos galardones y marcaron a la crítica y al público porteño. Muchas de las piezas enviadas pasaron directamente al acervo del Museo.

Los argentinos en España
La muestra no se detiene en ese primer movimiento. En la década de 1920, los artistas argentinos comenzaron a tener repercusión propia en el medio español. Nuevas generaciones, en las cuales aparecen Antonio Berni y Norah Borges, se renovaban en contacto con las vanguardias europeas.
El recorrido cierra con la participación argentina en la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929, donde el país montó un pabellón que proponía la unión de la herencia europea con la raíz americana. Una síntesis que resume el espíritu de todo el período que la muestra estudia.
Más de 60 obras
"Itinerarios artísticos entre la Argentina y España (1880-1930)" reúne más de sesenta obras -pinturas, esculturas, grabados y objetos- pertenecientes al patrimonio del MNBA, a otras instituciones nacionales y a colecciones privadas, además de un conjunto de documentos históricos.

Entre los artistas argentinos representados se encuentran Emilio Caraffa, Alfredo G. Gutiérrez, Severo R. Etchart, José Antonio Terry, Rodolfo Franco, Gregorio López Naguil, Tito Cittadini, Léonie Matthis y Francisco Bernareggi y otros.
Del lado español figuran Julio Romero de Torres, Darío de Regoyos y Valdés, Fernando Álvarez de Sotomayor, Mariano Fortuny y Ramón de Zubiaurre. Por primera vez, estas obras se ponen en relación desde la perspectiva del viaje como experiencia formadora, lo que ofrece una lectura inédita del acervo institucional.








