Hasta el 30 de agosto, los santafesinos pueden visitar la muestra "El Origen de la Substancia Importará la Importancia del Origen", de Mónica Heller, en el Centro Experimental del Color (Bv. Gálvez 1150, Ala Oeste de la Estación Belgrano).
"Busco siempre lo personal en el hacer; creo que de eso se trata hacer arte"
La artista presenta en el Centro Experimental del Color una adaptación de la videoinstalación con la que representó a la Argentina en la Bienal de Venecia. En diálogo con El Litoral, habló de sus personajes, del valor del error como herramienta creativa y la capacidad del arte para despertar preguntas.

La muestra reúne una selección de las obras que formaron parte de la videoinstalación de animación 3D que la artista presentó en el Pabellón Argentino de la 59ª Exposición Internacional de Arte de Venecia. Esta adaptación incorpora, además, nuevos videos realizados con posterioridad.
Según describen los organizadores, se trata de "un paisaje de iteraciones vibrantes en el que resuena tanto la recurrencia neurótica del formato digital .gif como el recurso a la repetición que distintas corrientes de vanguardia del siglo XX utilizaron para exponer la sensibilidad del público a una fuga emancipadora".

Fuera del estereotipo
Más allá de las conceptualizaciones y definiciones, uno de los aspectos que más sorprende son los personajes creados por Heller, que parecen habitar un estado de confusión permanente. Son extraños e incluso inquietantes.
Consultada por El Litoral sobre ese aspecto y acerca de los rasgos de la vida contemporánea que siente reflejados en ellos, Heller señaló que sus personajes "son extraños, y es una extrañeza buscada".
"No me interesa la normalidad en ellos; para mí, la normalidad es eso, una norma de aceptación de determinados estereotipos y comportamientos. Lo esperable, digamos”, indicó.

"Aunque las normas son acuerdos para la convivencia, esas normas también se encuentran siempre en disputa", subrayó. Por eso le interesa particularmente que sus personajes escapen del estereotipo, de lo esperable y del producto bien acabado.
"Al trabajar particularmente con muchos objetos de bibliotecas 3D, el desafío es siempre componer, recrear, deformar y transformar el material para que aparezca un sentido personal o particular en las formas y en su movimiento”, explicó.
El error como forma y método
Muchas de las obras de Heller nacen de herramientas digitales y de lenguajes propios de Internet, pero al mismo tiempo conservan un carácter artesanal y casi infantil.

Consultada sobre ese aspecto, explicó que su aprendizaje en animación fue autodidacta, basado en cientos de tutoriales y creaciones de artistas amateurs en YouTube, además de películas de animación de diferentes estilos y propuestas.
"Pero siempre me atrae esa frescura e irreverencia que aparece cuando la propuesta escapa a los estándares de la industria. Esa actitud es lo que me mueve a hacer mis obras, así como la curiosidad por aprender y experimentar con los modos de hacer", afirmó.
"Creo firmemente que, manipulando los softwares y trabajando con lo que supuestamente no está bien hecho -digamos, usando el ‘error’ como forma y método-, se puede particularizar el hacer en pos de priorizar la expresión antes que la pulcritud”, agregó.
En ese sentido, explicó que su forma de trabajo, si bien recolecta productos y subproductos de Internet, nunca automatiza el ensamblaje ni la animación. "Busco siempre lo personal en el hacer; creo que de eso se trata hacer arte", sostuvo.
Movilizar la curiosidad
En los videos creados por Heller no suele haber una historia lineal ni una explicación cerrada. Por eso, El Litoral le preguntó si le interesa que el espectador encuentre un sentido o si prefiere que conviva con la incertidumbre.
"Me parece que encontrar un sentido y convivir con la incertidumbre construyendo una lectura propia es parte del mismo movimiento que aparece al tener contacto con una obra de arte", respondió.

"También pasa en el cine o en la literatura menos comercial o de autor. Hay obras más o menos misteriosas, más o menos cerradas", añadió.
"Algunas dan más pistas que otras, pero, sin lugar a dudas, una de las cosas más valiosas que puede aportar el arte en general es ponernos en contacto con nuestra propia sensibilidad", reflexionó.
"Cuestionar lo que se presenta ante nuestros sentidos sin necesidad de hallar respuestas o certezas absolutas, sino movilizar la curiosidad, la inquietud y la pregunta sensible del espectador, me parece una de las mejores cosas que nos puede regalar la experiencia con una obra”, definió.

Otro contexto, otra mirada
La obra fue pensada originalmente para la Bienal de Venecia y ahora se presenta en una versión adaptada para Santa Fe. Para ello, el equipo de coordinación del CEC convocó a Violeta Mansilla, quien desarrolló una propuesta curatorial que "dialoga con las características espaciales y técnicas del espacio".
Consultada sobre los desafíos y las oportunidades que implicó revisar el trabajo desde otro contexto, Heller aseguró que le encantó "volver a revisitar la muestra y, de alguna manera, actualizarla".
"Algo hermoso que tiene la animación es su gran ductilidad: las piezas pueden ser adaptadas y los personajes reversionados en diferentes instancias o vidas. El desafío de recrear una versión de la muestra es una oportunidad valiosa e interesante en relación con el entorno", afirmó.

La artista destacó, además, el nuevo video de las palomas llegando a la Estación Belgrano con productos traídos de Europa. "Ese movimiento importador pirata, además de ser un guiño a Santa Fe y a la sala del CEC que aloja la muestra, es una especie de ofrenda de gratitud a los santafesinos", expresó.
"Esta es una muestra que quería hacer en Argentina y que, por diversas cuestiones presupuestarias, no había podido realizar en su momento. A partir de la unión de recursos, deseos y voluntades, esta muestra pudo volver a mostrarse y, sin lugar a dudas, fue enriquecida por el entorno", destacó.
Devenires e influencias
Quienes habitan la ciudad saben que Santa Fe posee una fuerte tradición de experimentación en las artes visuales. Por eso, la pregunta para Heller era inevitable: al traer esta muestra al CEC, ¿sentís que existe algún diálogo posible entre tu obra y esa historia cultural de la ciudad?

La artista reconoció que la escena santafesina era prácticamente desconocida para ella. Sin embargo, afirmó que en esta primera visita pudo conocer parte de ella y dialogar con algunos espacios y artistas locales.
"Probablemente los diálogos continúen y se desarrollen de maneras inesperadas. Los artistas proponemos obras y luego ellas continúan en movimiento más allá de sus autores", dijo.
"Sería muy lindo que esta muestra, de alguna manera, se engarce con esa tradición experimental en las artes visuales de Santa Fe y provoque nuevos devenires e influencias en la escena artística", concluyó.








