La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) actualizó sus proyecciones para la campaña agrícola 2025/26 con un dato sobresaliente: el maíz alcanzaría una producción récord de 67 millones de toneladas, impulsado por un incremento en el área sembrada y mejoras en los rindes.
Maíz en niveles históricos y soja firme: las nuevas estimaciones de la BCR
La Bolsa de Comercio de Rosario elevó la estimación de maíz a 67 Mt por más área y mejores rindes, mientras que la soja se sostiene en 48 Mt pese a una menor superficie sembrada.

En contraste, la soja mantendría su volumen en torno a los 48 millones de toneladas, a pesar de una reducción en la superficie cultivada.
El informe, basado en tecnología satelital aplicada a la región núcleo, evidencia cambios significativos en la estructura productiva, con un corrimiento hacia el cereal en detrimento de la oleaginosa.
Más superficie y mejores condiciones impulsan al maíz
Uno de los principales factores detrás del salto productivo del maíz es el aumento del área sembrada, que se ajustó en 420.000 hectáreas adicionales respecto a las estimaciones previas, alcanzando un total de 10,2 millones de hectáreas.
A este incremento se suman mejoras en los rindes, tanto en los planteos tempranos como tardíos. Las lluvias registradas en las últimas semanas fueron determinantes: la primera semana de abril dejó un promedio de 96 milímetros en la región núcleo, cuadruplicando los valores históricos para ese período.

Este escenario hídrico favorable permitió revertir condiciones de sequía que afectaban amplias zonas, especialmente en Buenos Aires, y consolidar expectativas positivas para el cierre de la campaña.
Con estos ajustes, el volumen proyectado no solo supera en un 34% al ciclo anterior, sino que también se ubica un 28% por encima del récord previo de 52,5 millones de toneladas.
Un cultivo que deja atrás los problemas sanitarios
A diferencia de campañas anteriores, el maíz transita su ciclo sin daños significativos por enfermedades como el spiroplasma, transmitido por la chicharrita, que había impactado fuertemente en ciclos previos.
El informe destaca el trabajo técnico y la inversión realizada por los productores, especialmente en el norte del país, con la incorporación de materiales más resistentes, monitoreo constante y mejores prácticas agronómicas.

En términos regionales, provincias como Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires muestran mejoras en los rindes, consolidando su rol clave en la producción nacional. Incluso se registran incrementos en el área sembrada en estas jurisdicciones, con Santa Fe sumando 190.000 hectáreas adicionales.
Menos soja, pero con rindes que sostienen la producción
En el caso de la soja, el panorama muestra una reducción en la superficie sembrada de 200.000 hectáreas, lo que lleva el total a 16,2 millones. Esta caída implica una baja interanual del 8,7%, mayor a la prevista anteriormente.
Sin embargo, los rindes proyectados compensan esta disminución. Con un promedio nacional estimado en 30,27 quintales por hectárea, la producción se mantiene en 48 millones de toneladas, apenas un 2,9% por debajo del ciclo previo.

La cosecha aún se encuentra en una etapa inicial, aunque ya se observan buenos resultados en lotes de primera y señales de recuperación en los de segunda, a la espera de que el avance de las tareas permita afinar las estimaciones.
Un cambio en la matriz productiva
Los datos reflejan una tendencia clara hacia una mayor participación del maíz dentro del esquema agrícola argentino. Factores como la resiliencia del cultivo, la mejora tecnológica y las condiciones climáticas más favorables explican este corrimiento.
En este contexto, la campaña 2025/26 se perfila como un punto de inflexión, con el maíz alcanzando niveles históricos y la soja manteniendo su peso estratégico, aunque con menor protagonismo en términos de superficie.
El desafío hacia adelante será sostener estos niveles productivos en un escenario climático siempre variable y consolidar la competitividad del sector en los mercados internacionales.







