Leonardo Di Lorenzo, encargado del scouting de AFA, y Fabián Lovato, integrante del Departamento de Selecciones Juveniles, están visitando este fin de semana el CIFFU, donde recorren las instalaciones y observan partidos de las distintas categorías del tradicional certamen infantil.
La mirada de AFA también está puesta en el Barisone

El Torneo Internacional de Fútbol Infantil “Diego Barisone” no solamente representa una fiesta deportiva para cientos de chicos de Santa Fe y la región. Por estos días, el predio CIFFU también se transforma en un lugar de observación para quienes tienen la responsabilidad de detectar nuevos talentos y seguir de cerca el crecimiento de los futbolistas en formación.

Durante este fin de semana, el certamen cuenta con la presencia de Leonardo Di Lorenzo, encargado del área de scouting de la Asociación del Fútbol Argentino, y Fabián Lovato, integrante del Departamento de Selecciones Juveniles de AFA. Ambos recorren las diferentes canchas del complejo, presencian encuentros y toman contacto con la realidad del fútbol infantil.

La presencia de representantes del fútbol nacional le aporta un valor especial a una competencia que año tras año reúne a una importante cantidad de instituciones, categorías y jugadores. El Barisone se convirtió en una cita esperada dentro del calendario del fútbol formativo y, además de brindarles a los chicos la posibilidad de competir, compartir y disfrutar, permite que sus actuaciones puedan ser observadas por especialistas.
Una oportunidad que trasciende los resultados
En el fútbol infantil, el resultado ocupa un lugar secundario frente al aprendizaje, la formación y los valores que se transmiten dentro y fuera de la cancha. Sin embargo, la posibilidad de que integrantes de los seleccionados juveniles recorran el torneo representa un estímulo adicional para los pequeños futbolistas, sus entrenadores y las familias que acompañan.

Di Lorenzo y Lovato aprovechan su estadía para observar diferentes categorías y partidos, siguiendo especialmente aquellos aspectos que pueden resultar importantes dentro de un proceso de selección y desarrollo. La tarea de scouting permite ampliar el seguimiento de jugadores y conocer nuevos nombres que, con el tiempo y el trabajo adecuado, pueden tener la posibilidad de continuar avanzando en su formación.
Así, el “Diego Barisone” vuelve a demostrar que es mucho más que un torneo. Es encuentro, competencia, amistad y aprendizaje, pero también una gran vidriera para el fútbol infantil. Que representantes de AFA estén presentes en el CIFFU jerarquiza la competencia y confirma la importancia que tiene el desarrollo de las divisiones formativas.

Para los organizadores, clubes y familias, la visita constituye además un reconocimiento al esfuerzo que se realiza para sostener un torneo de estas características. Y para los chicos, seguramente quedará como una experiencia inolvidable: jugar un partido del Barisone sabiendo que, entre quienes están mirando desde afuera de la cancha, también puede haber alguien siguiendo de cerca sus primeros pasos en el fútbol.
La pelota sigue rodando, los chicos disfrutan y el Barisone continúa dejando historias. Esta vez, con la mirada de AFA presente en el CIFFU.








