El plantel del CRAI comenzó a transitar una de las experiencias más esperadas por el club: la gira deportiva por Sudáfrica, un viaje que combina rugby, convivencia y momentos únicos para una delegación que supera las cien personas.

Una delegación de 129 personas, está en la tierra de los bicampeones del mundo tras un viaje de 48 horas. Entrenamientos, playa y safari en las primeras jornadas. Este sábado se viene el primer partido ante George.

El plantel del CRAI comenzó a transitar una de las experiencias más esperadas por el club: la gira deportiva por Sudáfrica, un viaje que combina rugby, convivencia y momentos únicos para una delegación que supera las cien personas.
La partida fue el lunes a las 8.30 desde las instalaciones del club, cuando dos colectivos trasladaron a la delegación hacia el aeropuerto de Ezeiza.

Desde allí comenzó un extenso recorrido aéreo que incluyó escalas en San Pablo y Etiopía, antes de llegar a Johannesburgo y finalmente a George, donde tres colectivos esperaban al grupo para trasladarlo hasta el hotel.
En total, el viaje hasta el primer destino demandó alrededor de 48 horas. Cansador, sí. Pero con mucha ilusión por lo que estaba comenzando.
La delegación está compuesta por 129 personas, entre ellas 113 jugadores y 16 integrantes del staff, que incluye entrenadores, médicos, kinesiólogos y miembros de la comisión de gira y directivos del club.
Tras la larga travesía, el miércoles el grupo llegó al hotel justo a tiempo para el almuerzo.
Luego de un descanso necesario para recuperar energías, por la tarde realizaron un entrenamiento liviano pensado principalmente para “sacarse el viaje de encima”.

La actividad se trasladó a la playa, donde hicieron un trabajo físico tranquilo acompañado por una tocata de rugby. El buen clima acompañó la jornada y varios aprovecharon también para meterse al mar.
El jueves la rutina ya tomó un tono más deportivo. La mañana comenzó con una sesión de video, luego trabajo en el gimnasio y finalmente entrenamiento en cancha.
Después del almuerzo, el plantel tuvo la tarde libre y muchos aprovecharon la cercanía del mar: la playa está literalmente frente al hotel.
El viernes ofreció una experiencia distinta. Por la mañana la delegación realizó un safari, una de las actividades más esperadas de la gira y que dejó imágenes y recuerdos imborrables para todos.

Por la tarde volvió el tiempo de descanso en la playa y el cierre del día tuvo sabor a rugby internacional: el grupo se reunió para ver el partido de la SA Cup entre Pumas y los Eagles.
Este sábado llega el primer gran momento deportivo de la gira, con el primer partido del equipo en suelo sudafricano.

Tras ese compromiso, el domingo la delegación emprenderá viaje hacia Ciudad del Cabo, donde continuará la experiencia.
Más allá de los resultados, la gira ya empezó a cumplir uno de sus principales objetivos: fortalecer el grupo, sumar vivencias y representar al club en una de las cunas del rugby mundial.