La historia de Adolfo Prytulak es la de un deportista que nunca se alejó del agua, aunque el tiempo y las circunstancias lo hayan llevado por distintos caminos.
Adolfo Prytulak, del río a la élite: una historia de pasión, esfuerzo y sueños internacionales
El palista santafesino vuelve a competir en el más alto nivel del canotaje tras retomar la actividad hace tres años. Con una trayectoria marcada por desafíos históricos como la regata más larga del mundo, hoy se prepara para representar a la provincia en competencias internacionales de primer nivel.

Su vínculo con el canotaje nació en Santa Fe, en la Asociación Santafesina de Canotaje (ASP), donde dio sus primeros palazos y comenzó a construir una relación profunda con el río, ese mismo que hoy lo encuentra nuevamente en la élite.
Durante sus primeros años, Prytulak compitió a nivel regional, consolidando experiencia y resistencia en una disciplina tan exigente como apasionante.

Sin embargo, su espíritu competitivo lo llevó a asumir desafíos mayores. En 2001 y 2003 formó parte de una de las pruebas más emblemáticas del mundo del canotaje: la regata más larga del planeta, disputada en la provincia de Río Negro.
Aquella travesía, de aproximadamente 740 kilómetros distribuidos en siete días de competencia, marcó un antes y un después en su carrera. A bordo de un K2 —embarcación doble—, Prytulak no solo puso a prueba su capacidad física, sino también su fortaleza mental y su determinación para superar cada etapa en condiciones extremas.
El regreso con nuevos objetivos
Tras un tiempo alejado de la competencia de alto rendimiento, hace tres años decidió volver, pero con una mirada distinta y siempre agradeciendo a la Asociación Santafesina de Canotaje: profesionalizar su preparación y apostar nuevamente al máximo nivel.
Fue entonces cuando se sumó al Club Náutico Azopardo, institución a la que representa actualmente y desde donde impulsó esta nueva etapa deportiva.

El regreso no fue casual ni improvisado. Con entrenamiento sostenido, compromiso y disciplina, Prytulak fue recuperando ritmo competitivo hasta alcanzar nuevamente un lugar entre los mejores. Hoy forma parte de un grupo de palistas máster que representan a Santa Fe en competencias nacionales e internacionales.
En ese marco, el calendario 2026 aparece cargado de desafíos. Uno de los principales objetivos será el Campeonato Mundial de Velocidad que se disputará en Canadá del 24 al 27 de junio.
Allí, una delegación de seis palistas máster santafesinos buscará dejar su huella. Entre ellos se encuentran Nicolás Buik, el propio Prytulak y, desde Rosario, Favio Caramuto, entre otros representantes de la región.
La preparación para esta cita internacional exige no solo entrenamiento físico, sino también planificación, logística y un fuerte compromiso personal. Para Prytulak, representar a Santa Fe en un escenario mundial es tanto un orgullo como una responsabilidad.
Clasificación y nuevos horizontes
Pero los logros no se detienen allí. El pasado viernes 3 de abril, Prytulak alcanzó otro objetivo clave: la clasificación en K1 —modalidad individual— para el Campeonato Mundial de Maratón. En esta oportunidad, compartió la clasificación con Esteban Del Barco, consolidando así la presencia santafesina en una competencia de alto nivel.
El Mundial de Maratón se desarrollará en la ciudad de Gualeguaychú del 21 al 25 de octubre, y promete reunir a los mejores exponentes de la disciplina a nivel global.
La clasificación en K1 no solo ratifica el buen momento deportivo de Prytulak, sino también su capacidad para competir en distintas modalidades, desde la velocidad hasta las pruebas de resistencia extrema.
Con la experiencia acumulada a lo largo de los años y la energía renovada de esta nueva etapa, Prytulak se posiciona como un referente del canotaje regional. Su historia es testimonio de perseverancia, de amor por el deporte y de la convicción de que siempre es posible volver a empezar.
Hoy, con la mirada puesta en Canadá y Gualeguaychú, el palista santafesino continúa remando hacia nuevos desafíos, llevando consigo no solo su historia personal, sino también el orgullo de toda una provincia que lo acompaña en cada competencia.









