El remo no es solo una postal clásica de la Laguna Setúbal; es, según los especialistas, una de las actividades físicas más integrales que existen. Así lo ratifica Carolina Leonhardt, atleta del Club de Regatas Santa Fe y flamante subcampeona en el Mundial de Remo Indoor organizado en Suiza (competencia que realizó de manera virtual desde nuestra ciudad).
Carolina Leonhardt: "El remo es el deporte más completo y el menos agresivo para el cuerpo"
La santafesina, recientemente consagrada subcampeona mundial de remo indoor, destaca los beneficios de una disciplina que combina potencia muscular con nulo impacto articular. Tras su paso por la danza clásica y el jiu-jitsu, encontró en el agua su lugar en el alto rendimiento.

En una charla para el espacio Viví Mejor de CyD Litoral, Leonhardt repasó su atípico camino hacia el podio internacional. "Vengo de la danza clásica y los ritmos latinos. Llegué al remo por el baile: daba clases en el club, pasaba cerca de la sala de botes y un día me invitaron a probar. Me quedé para siempre", recordó sobre sus inicios.
El aliado ideal contra las lesiones
A diferencia de otras disciplinas de alta intensidad, el remo ofrece una ventaja competitiva para la salud: la ausencia de impacto. "Es el deporte más completo y el menos agresivo. Te comprimís y empujás sin necesidad de saltar ni de cargar peso sobre los hombros o la espalda. No lesionás rodillas ni tobillos, pero trabajás absolutamente todos los músculos del cuerpo", explicó la deportista.
Esta característica lo vuelve apto para personas de todas las edades. Según Carolina, el único límite para los más chicos es la contextura física (el largo de piernas para alcanzar los pedales), pero fuera de eso, es una actividad que "desestresa y desenchufa".

Del gimnasio al agua: la modalidad indoor
El logro mundial de Leonhardt se dio en el remo indoor, una modalidad que utiliza máquinas de remo (ergómetros) conectadas a un sistema global. "En Europa, por el invierno y el hielo, se usa muchísimo. Aquí en Sudamérica está creciendo", señaló.
En la competencia mundial, Carolina participó en la modalidad de un minuto al máximo, logrando una marca de 321 metros, quedando a solo dos metros de la ganadora, una representante de Rusia. "Fue demostrar que si tenés un objetivo y te dedicás, lo alcanzás. Yo arranqué sin saber nada y terminé ganando un nacional en la categoría Senior y ahora este podio mundial", reflexionó.

El deporte como terapia
Más allá de la competencia de alto rendimiento, la atleta destacó el valor emocional de subirse a un bote: "Mucha gente sale a correr, pero ahí tenés que estar mirando si cruzás una calle. En el remo dejás el celular en la costa, te vas al medio del río y solo escuchás el viento y el ruidito del agua. Es lo más desestresante que hay".

Para quienes no se animan a lanzarse al río por miedo a las condiciones climáticas o al equilibrio, Leonhardt recomienda empezar por el remo indoor en el gimnasio.
"Allí aprendés la mecánica del cuerpo, cómo mover piernas y brazos, y una vez que perdés el miedo, el paso al agua es mucho más natural", concluyó la subcampeona, quien hoy divide su tiempo entre los entrenamientos y la dirección de su propio gimnasio, Shibuya, donde busca contagiar la pasión por los remos a nuevos santafesinos.










