El COI excluyó a las atletas trans de la categoría femenina para los Juegos Olímpicos
El Comité Olímpico Internacional aprobó una nueva política para Los Ángeles 2028 que limita la categoría femenina a deportistas consideradas biológicamente mujeres según un test genético único. La medida también alcanza a ciertos casos de diferencias del desarrollo sexual.
El COI aplicará desde Juegos Olímpicos Los Ángeles 2028 un criterio unificado para la categoría femenina.
El Comité Olímpico Internacional dio este jueves un giro de alto impacto en su política de elegibilidad y resolvió que las mujeres trans no podrán competir en la categoría femenina de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. La decisión reemplaza el esquema anterior, que dejaba ese criterio en manos de cada federación internacional.
La nueva normativa establece que la participación en pruebas femeninas quedará reservada a atletas que superen una evaluación genética vinculada a la ausencia del gen SRY, asociado al desarrollo sexual masculino. Según el COI, ese control se realizará una sola vez en la vida deportiva de cada competidora.
El COI aplicará desde Juegos Olímpicos Los Ángeles 2028 un criterio unificado para la categoría femenina.
Un cambio de criterio para Los Ángeles 2028
La medida entrará en vigencia para los Juegos Olímpicos de 2028 y marca una ruptura con la línea adoptada en 2021, cuando el COI había optado por no imponer una regla universal sobre atletas trans y había delegado esa discusión a cada disciplina.
Ahora, en cambio, el organismo fijó un criterio general para todo el programa olímpico. La presidenta del COI, Kirsty Coventry, defendió la resolución con el argumento de proteger la equidad, la seguridad y la integridad de la competencia femenina.
Laurel Hubbard, deportista trans olímpica retirada tras fallar en los JJ. OO. 2020 de Tokio.
Cómo será el test genético
El nuevo requisito será una prueba para detectar la presencia del gen SRY y podrá realizarse mediante saliva, sangre o raspado bucal. El COI lo presentó como un procedimiento no invasivo y de aplicación única, que luego quedará asentado para futuras competencias olímpicas.
La implementación práctica recaerá en las federaciones internacionales y en los organismos deportivos nacionales, que deberán articular los controles antes de Los Ángeles 2028. Esa bajada operativa es uno de los puntos que seguirá bajo observación en los próximos meses.
También alcanza a algunos casos DSD
La reglamentación no solo afecta a las atletas trans. También introduce restricciones para parte de las deportistas con diferencias del desarrollo sexual, aunque contempla excepciones en situaciones como el síndrome de insensibilidad completa a los andrógenos, cuando no exista una ventaja competitiva asociada a la testosterona.
Ese punto vuelve a poner en escena debates que ya atravesaron al olimpismo en los últimos años, en especial tras controversias por la elegibilidad en boxeo y atletismo. El COI aclaró que la medida no tendrá carácter retroactivo, por lo que no alterará resultados de Juegos anteriores.
Un debate que excede al deporte
La decisión del COI se conoce además en un contexto político más amplio. Reuters y AP remarcaron que el nuevo criterio se alinea con el clima regulatorio impulsado en Estados Unidos por Donald Trump, que en 2025 firmó una orden ejecutiva para excluir a mujeres trans del deporte femenino y anticipó controles migratorios vinculados a ese criterio de cara a Los Ángeles 2028.
Al mismo tiempo, organizaciones de derechos LGBTQ+ y grupos de defensa de derechos humanos ya cuestionaron la medida y advirtieron que reabre prácticas de verificación sexual que habían sido abandonadas en el olimpismo por sus implicancias éticas y científicas.