El nombre de Rajon Rondo volvió a ser tendencia en las últimas horas en redes sociales, pero esta vez no es más por algún pase espectacular o su típica bandeja con una finta de faja.

El ex base campeón en la NBA se sumó a la escena del Flag Football, ya compite en ligas especializadas y proyecta integrar el seleccionado de Estados Unidos en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles.

El nombre de Rajon Rondo volvió a ser tendencia en las últimas horas en redes sociales, pero esta vez no es más por algún pase espectacular o su típica bandeja con una finta de faja.
El dos veces campeón de la NBA (con Boston Celtics y Los Angeles Lakers) se encuentra en el centro de la escena tras conocerse su destacado rendimiento en el Flag Football, una disciplina que gana terreno de cara a su debut en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
El Flag Football es una variante del fútbol americano sin contacto físico pleno. En lugar de tacleadas, la jugada se detiene cuando el defensor arranca una de las cintas (“flags”) que el portador del balón lleva en la cintura.
Se juega en campos más reducidos, con menos jugadores y con un ritmo más dinámico. La precisión en los pases y la lectura de coberturas defensivas son determinantes. El margen de error es mínimo: cada decisión del quarterback impacta directamente en el resultado.
Por eso, el perfil estratégico suele imponerse sobre la potencia física.

Rondo nunca fue un anotador compulsivo. Su diferencial fue siempre la comprensión del juego. Manejó ritmos, leyó ventajas antes que nadie y convirtió el pase en arma letal.
Ese mismo ADN encuentra un terreno lógico en el Flag Football. El cambio de pelota no altera su esencia: distribuir, anticipar, manipular espacios. Donde otros ven transición, él ve continuidad competitiva.
La viralización llegó cuando distintas cuentas lo ubicaron como el quarterback N.º 1 del país en la disciplina. Desde USA Flag aclararon que no existe un ranking oficial unificado que lo consagre en esa posición. El título puede ser discutible. El rendimiento, no tanto.

El debut olímpico del Flag en 2028 abrió una ventana inédita. Y Estados Unidos no piensa regalar la medalla. Figuras activas de la NFL como Patrick Mahomes manifestaron interés en integrar el seleccionado. Incluso surgieron versiones que vinculan a Tom Brady con el proyecto.
La ventaja silenciosa de Rondo es el tiempo. Mientras las estrellas del fútbol americano evalúan, él ya compite bajo reglas específicas del Flag, con dinámicas distintas y tiempos de ejecución más cortos.
No es una aventura pasajera ni un capricho viral. Es una reinvención con calendario marcado en rojo. El base que levantó trofeos en la NBA ahora apunta a un oro olímpico sobre césped.
La obsesión por competir, esa que lo definió en el parquet, sigue intacta. Y eso, en cualquier deporte, no se enseña.

Flag Football en Argentina: del nicho a la vidriera olímpica
En Argentina, el Flag Football se organiza y difunde con fuerza a través de la AFFA (Asociación de Flag Football Argentina), mientras que FAARG sostiene el desarrollo del fútbol americano a nivel nacional con ligas y competencia en distintas categorías. El crecimiento se nota en más equipos, más fechas y más estructura.
El salto de visibilidad llegó con el calendario internacional: en agosto de 2024 se jugó el Mundial masculino IFAF en Lahti, Finlandia, un torneo que funcionó como termómetro global del deporte justo cuando el Flag empieza a mirarse con lupa por su debut olímpico en 2028.
Y el proceso no se frenó: en 2025 hubo tryouts y armado de selección, y Argentina tuvo agenda en el Continental de las Américas IFAF en Panamá. Todo eso alimenta el camino hacia el Mundial 2026 en Düsseldorf y, sobre todo, hacia un 2028 donde el Flag ya dejó de ser “curiosidad” para convertirse en objetivo.