Franco Colapinto: “Llevar un Fórmula 1 a la Argentina es un sueño que tengo desde que llegué a la categoría”
El piloto de Alpine destacó el sacrificio de los hinchas para viajar al exterior y se ilusionó con una activación local en abril. "Es algo que siempre quise hacer", afirmó, mientras se aguarda la confirmación oficial del equipo francés.
Franco Colapinto habló en Suzuka sobre la posibilidad de hacer una exhibición con Alpine en Buenos Aires. Foto: Reuters
Franco Colapinto llegó al Gran Premio de Japón con otro ánimo. Después de sumar su primer punto con Alpine en China, el piloto argentino participó de la conferencia oficial de la Fórmula 1en Suzuka y dejó una frase que rápidamente encendió la ilusión local: la posibilidad de hacer una exhibición en Buenos Aires con un auto del equipo francés “es un sueño”.
La expectativa no es menor. En las últimas semanas comenzaron a circular versiones sobre una activación de Alpine en la Argentina durante abril, aprovechando el parate inesperado del calendario por la cancelación de los Grandes Premios de Bahréin y Arabia Saudita. Aunque las gestiones existen, por ahora no hay anuncio oficial de la escudería.
“Sería genial”: la frase que ilusionó a la Argentina
Consultado en la rueda de prensa de la FIA, Colapinto no escondió su entusiasmo. Explicó que llevar un Fórmula 1 a la Argentina sería algo muy especial por la pasión del público local y por el esfuerzo que implica para los hinchas viajar a ver carreras en el exterior. También remarcó que sigue sintiendo el apoyo de la gente desde sus tiempos en Fórmula 3.
Al mismo tiempo, el piloto puso un freno a la euforia. Aclaró que no hay nada cerrado ni cercano a la confirmación y que, al menos por ahora, se trata de un deseo personal más que de una noticia concreta. La frase fue clara: le gustaría mucho que ocurra, pero hoy sigue siendo una ilusión.
El piloto argentino aclaró que no hay nada confirmado, aunque admitió que el evento sería “increíble”. Foto: Reuters
Una chance real, pero todavía en negociación
Más allá de la cautela de Colapinto, distintos reportes coinciden en que las conversaciones están avanzadas. Las versiones más firmes ubican el evento hacia fines de abril, con Palermo como zona probable para el recorrido y con el domingo 26 como fecha tentativa. Aun así, la aprobación final depende de Alpine y de la logística general del show.
En ese contexto, la palabra del propio piloto tuvo valor porque confirmó dos cosas a la vez: que la idea le entusiasma y que todavía no está resuelta. Esa combinación deja a la posible exhibición en un terreno intermedio, entre el deseo fuerte y una negociación que todavía necesita definiciones.
La opción de una activación en abril tomó fuerza tras la cancelación de dos Grandes Premios en Medio Oriente. Foto: Reuters
El buen presente de Alpine, otro eje de su mensaje
Colapinto también habló del momento deportivo del equipo. En Suzuka valoró el doble ingreso en zona de puntos de Alpine en China y reconoció que, aunque el resultado dejó sensaciones encontradas por cómo se desarrolló la carrera, el fin de semana fue muy positivo para medir el potencial real del auto.
El argentino destacó que ahora el equipo está más cerca de pelear adelante y que eso mejora la confianza del piloto. También señaló que Alpine todavía tiene margen de mejora, un dato que para él vuelve más alentador el presente porque combina rendimiento inmediato con la sensación de que todavía hay cosas por corregir y explotar.
Suzuka, una nueva medida para Colapinto
De cara al Gran Premio de Japón, Colapinto se mostró prudente. Explicó que Suzuka representa un desafío distinto por el tipo de curvas, la velocidad del trazado y las exigencias técnicas de un circuito histórico que suele poner a prueba a pilotos y autos. También remarcó que será una referencia importante para entender mejor las fortalezas y debilidades del Alpine 2026.
Por eso, en medio del entusiasmo por una posible exhibición en Buenos Aires, el foco principal sigue puesto en la pista. El argentino llega a Japón con mejores sensaciones, más confianza y una frase que ya empezó a correr entre sus fanáticos: ver un Fórmula 1 de Alpine en suelo porteño es hoy, al menos para él, un sueño que vale la pena imaginar.