Franco Colapinto afrontó una clasificación exigente en el Gran Premio de Mónaco y finalizó en la 14ª posición, un resultado que refleja las dificultades que experimentó durante todo el fin de semana en uno de los trazados más complejos del calendario de la Fórmula 1.
Colapinto reconoció dificultades en Mónaco, pero se mostró optimista: "No es tan grave"
El piloto argentino cerró la clasificación del Gran Premio de Mónaco en la 14ª posición y reconoció que atraviesa uno de los fines de semana más complejos desde su llegada a Alpine. Sin embargo, destacó que el equipo quedó a apenas dos décimas de ingresar a la Q3 y aseguró que el panorama “no es tan terrible” de cara a la carrera del domingo.

El piloto argentino logró superar la primera tanda clasificatoria (Q1) con un registro de 1m14s573, suficiente para avanzar a la siguiente instancia. Sin embargo, en la Q2, pese a mejorar su tiempo hasta 1m13s995, no consiguió el salto necesario para meterse entre los diez mejores y quedó ubicado en el decimocuarto lugar de la parrilla.

Más allá del resultado, el representante de Alpine prefirió quedarse con el dato que considera más alentador: terminó a apenas dos décimas de su compañero de equipo, Pierre Gasly, quien logró avanzar a la Q3.
Un circuito que expuso las dificultades del Alpine
Desde el inicio de la actividad en el Principado, Colapinto dejó en evidencia que el A526 no le transmitió las sensaciones esperadas para atacar los estrechos sectores urbanos de Montecarlo.
Durante las prácticas libres protagonizó algunos contactos con las barreras y nunca logró encontrar el nivel de confianza necesario para acercarse al límite en un circuito donde cada centímetro cuenta.

“Los frenos no han estado funcionando muy bien este fin de semana. Tuve muchos problemas con el bloqueo tanto adelante como atrás durante todo el tiempo”, explicó el piloto argentino al analizar su rendimiento.
La situación se vuelve especialmente crítica en Mónaco, donde la precisión en las frenadas resulta determinante para construir una vuelta rápida.
Problemas de frenado y falta de confianza entre los muros
Colapinto señaló que las dificultades mecánicas terminaron afectando su confianza al volante, un aspecto clave en un escenario tan exigente.
“Cuando no tenés confianza en los frenos acá es muy complicado manejar cerca de los muros”, sostuvo.
El joven piloto de 23 años reconoció que Alpine no logró encontrar la puesta a punto adecuada para las características del circuito monegasco, marcado por curvas lentas, cambios constantes de dirección y escasas zonas de escape.

“Sabíamos que este circuito iba a ser un poco particular y diferente por todas las curvas de baja velocidad. Simplemente este fin de semana no encontramos el funcionamiento adecuado”, explicó.
A pesar de ello, el argentino destacó que la diferencia con los puestos de punta de la zona media fue menor de lo que reflejan las sensaciones dentro del auto.
“Estamos muy cerca de la Q3, a solo dos décimas, y con las sensaciones que tuve, que fueron bastante malas, la situación no es tan terrible”, analizó.
Optimismo moderado de cara a la carrera
El resultado contrasta con las sólidas actuaciones que Colapinto había mostrado en las fechas anteriores disputadas en Miami y Canadá, donde había conseguido destacarse dentro de un Alpine que mostró señales de crecimiento.

Sin embargo, el argentino evitó dramatizar el rendimiento de este fin de semana y consideró que las dificultades responden más a las características particulares del circuito que a un retroceso del equipo.
“No estoy preocupado. Es un circuito muy diferente. Simplemente este fin de semana no me sentí tan cómodo”, afirmó.
Con la clasificación ya concluida, la atención está puesta en la carrera del domingo, donde históricamente las oportunidades de adelantamiento son escasas debido a la estrechez del trazado urbano.
Por ese motivo, la estrategia, la gestión de neumáticos y cualquier eventual intervención del auto de seguridad podrían convertirse en factores determinantes para ganar posiciones.
“Tenemos que seguir empujando. Ojalá mañana podamos tener una mejor carrera. Sabemos que acá es muy difícil adelantar, pero vamos a seguir trabajando y veremos qué oportunidades aparecen”, concluyó Colapinto.

El desafío para el argentino será aprovechar cualquier alternativa que ofrezca una competencia que suele ser impredecible y donde, muchas veces, la paciencia resulta tan importante como la velocidad.








