En algún punto de la Argentina —o de Chile, o de cualquier otro rincón donde ruede una pelota— alguien anotó mal un número telefónico. Quizás fue un dedo distraído, quizás una característica equivocada. Lo cierto es que desde hace años un vecino de la ciudad de Santa Fe recibe mensajes destinados a uno de los nombres más conocidos del fútbol argentino: Martín Demichelis.
Llaman para entrevistar a Demichelis, pero atiende un docente de Santa Fe: la increíble historia del teléfono equivocado
Por momentos, el teléfono de Martín parece una línea directa con el mundo del fútbol. Suenan productores de radio, periodistas, dirigentes de fundaciones, hinchas e incluso familiares que buscan recomponer vínculos. El problema es que ninguno de ellos está buscando a Martín. O, mejor dicho, sí lo está buscando, pero no a este Martín.

El auténtico destinatario es el ex defensor de la Selección Argentina, campeón en Alemania con el Bayern Munich, participante de dos Copas del Mundo y ex director técnico de River Plate. El receptor accidental, en cambio, es docente, músico y santafesino.

La confusión se convirtió con el tiempo en una colección de historias dignas de una comedia de enredos. "Tengo un montón de llamadas, con diálogos desopilantes", cuenta Martín entre risas. Y aclara que los contactos llegan con una particularidad: "Casi siempre son productores de radio o periodistas los que llaman".
El problema, explica, es que nadie verifica primero la identidad. "Siempre piden hacer una entrevista. Lo que ocurre es que no te dicen: 'Hola, ¿sos Martín Demichelis?', sino que te mandan todo de una, te explican todo lo que quieren, sin posibilidad de que yo les explique que no soy quien buscan".
De una entrevista futbolera a una charla sobre rock
Entre las anécdotas favoritas aparece una llamada desde Chile. "Una vez me llamaron de una radio de Chile. Les expliqué que no era Demichelis. Al principio no me creían, hasta que se empezaron a matar de risa. Obviamente no era al aire. Entonces el productor me preguntó a qué me dedicaba yo, si jugaba al fútbol", recuerda.
La respuesta fue tan inesperada como el llamado.

"Le dije que no, que soy docente y músico. La conversación viró hacia eso, nos pusimos a hablar de bandas de rock y casi nos ligamos una invitación para ir a tocar a Chile", relata entre carcajadas.
El episodio parece resumir perfectamente la lógica absurda de esta historia: alguien llama buscando análisis tácticos y termina hablando de guitarras.
Los videos de Messi para convencerlo
Las confusiones no se limitan al periodismo deportivo.
Según cuenta Martín, también lo contactan organizaciones sociales y fundaciones que buscan sumar el respaldo de figuras reconocidas. "Se comunica gente de fundaciones de todo tipo, algunas que buscan sacar a los pibes de la droga o de la calle a través del fútbol. Me piden que grabe un videíto para apoyarlos".

Para persuadir al supuesto ex futbolista, los organizadores recurren incluso a material de alto impacto. "Me mandaban videítos inéditos de Messi o Di María apoyándolos. 'Haceme un videíto como éste', me decían", recuerda.
La situación lo coloca en una posición tan incómoda como divertida: debe explicar que no es el ex defensor de la Selección, aunque durante unos minutos todos estén convencidos de que sí.
Un mensaje familiar que terminó en el teléfono equivocado
Entre tantos llamados y mensajes, hubo uno que lo conmovió especialmente. "Una vez me escribió una chica que entiendo por sus mensajes que era su hermana", relata.
La mujer, aparentemente distanciada de Martín Demichelis, comenzó a escribir largos mensajes intentando recomponer la relación. "Sin esperar mi respuesta, empieza como a querer recomponer la relación con su hermano. Hasta que en un momento agarro el celular, veo todo eso y le respondo que no soy Martín Demichelis".

La remitente no leyó el mensaje inmediatamente y continuó escribiendo. "Ella no me leía, seguía enceguecida con su parlamento, hasta que finalmente comprendió lo que estaba ocurriendo".
Martín imagina que alguien le facilitó un número equivocado. "Yo supongo que ella no tenía el teléfono de su hermano porque estaban peleados y alguien le acercó el número, que estaba mal. Cuando entendió que me había enviado todo eso a mí le dio mucha vergüenza y no sabía cómo disculparse".
Cuando River multiplicó los mensajes
Si las confusiones eran frecuentes, hubo un momento en que se volvieron prácticamente cotidianas. Fue durante el ciclo de Demichelis como entrenador de River Plate.
El ex zaguero, surgido en las inferiores de River y formado junto a una generación dorada que incluía a Javier Saviola y Andrés D'Alessandro, regresó al club como entrenador en 2022. En su primer año conquistó la Liga Profesional y volvió a ocupar un lugar central en la agenda futbolera argentina.

Con esa exposición llegaron también los problemas para el santafesino.
"Cuando Demichelis comenzó a ser técnico de River la cosa empeoró. Después de cada partido la gente me escribía con palabras de aliento o de agradecimiento, me mandaban saludos, me decían cosas de todo tipo".
Y cuando los resultados dejaron de acompañar, la situación cambió de signo. "Cuando empezaron a haber problemas era mucha la gente queriéndose comunicar con él".

Por fortuna, aclara, la mayoría de los contactos terminaban en situaciones graciosas y no en agresiones.
El misterio del número gemelo
La explicación más probable, según Martín, es sencilla. "Pienso que Demichelis debe tener un número telefónico muy parecido al mío. Alguien metió alguna vez mal el dedo y compartió mi número. Después se fue compartiendo de teléfono en teléfono".
La hipótesis tiene variantes. "También puede ocurrir que tengamos el mismo número pero con diferente característica", especula.
Sea cual sea el origen del error, la consecuencia es una curiosa vida paralela.
Mientras el verdadero Martín Demichelis construyó una carrera que lo llevó desde River hasta el Bayern Munich, pasando por el Málaga, el Manchester City y la Selección Argentina, otro Martín, en Santa Fe, se convirtió involuntariamente en el receptor alternativo de entrevistas, campañas solidarias, mensajes familiares y saludos futboleros.

Y la cosa no termina. Porque Demichelis actualmente dirige al R. C. D. Mallorca de la Segunda División de España, ya que no logró evitar el descenso, y en los próximos días será comentarista de la Copa del Mundo para la plataforma DAZN. Así que cuanto más activo siga el ex jugador, el teléfono seguirá sonando en Santa Fe.
Dos vidas completamente distintas unidas por unos pocos dígitos. Y por una confusión telefónica que ya lleva años regalando historias imposibles.








