Ferrari llega al Gran Premio de Hungría con renovadas expectativas después de los progresos mostrados durante las últimas competencias. La undécima fecha de la temporada 2026 será, además, la última antes del tradicional receso de verano de la Fórmula 1.
Ferrari llega con confianza a Hungría y cree que el circuito puede favorecer al SF-26
La Scuderia afrontará la última carrera antes del receso de verano respaldada por sus recientes resultados. En la previa del Hungaroring, Fred Vasseur reconoció que el trazado podría adaptarse mejor al monoplaza, aunque advirtió que la ejecución será determinante.

Fred Vasseur, director general de Ferrari analizó el desafío que enfrentará la Scuderia este fin de semana y se mostró prudentemente optimista sobre las posibilidades del equipo.
“Llegamos a Budapest después de dos fines de semana alentadores, en los que conseguimos maximizar nuestros resultados gracias a un gran trabajo de todo el equipo. Eso nos da confianza, pero también sabemos que cada Gran Premio presenta un desafío diferente”, expresó el director de Ferrari.

El Hungaroring recibe ininterrumpidamente a la Fórmula 1 desde 1986 y celebrará este fin de semana su 41ª edición. Su trazado tiene una extensión de 4.381 metros y presenta 14 curvas —seis hacia la izquierda y ocho hacia la derecha—, con una sucesión casi permanente de cambios de dirección.
Por esas características suele ser definido como un circuito de karting a gran escala o como “Mónaco sin muros”. La precisión, el ritmo y la constancia resultan fundamentales, mientras que las escasas posibilidades de adelantamiento aumentan considerablemente la importancia de la clasificación.
Ferrari considera que este escenario podría adaptarse mejor al comportamiento del SF-26. Sin embargo, Vasseur evitó confiarse únicamente en las condiciones teóricas del circuito.

“Sobre el papel, el Hungaroring podría ajustarse un poco mejor a las características de nuestro auto, pero eso por sí solo no ofrece ninguna garantía. Como siempre, la ejecución marcará la diferencia”, advirtió.
El calor será otro de los grandes condicionantes del fin de semana en Budapest. Las elevadas temperaturas ambientales y del asfalto suelen exigir especialmente a los autos y los neumáticos. Los equipos deberán encontrar un equilibrio entre el rendimiento a una vuelta, fundamental para conseguir una buena posición de largada, y el cuidado de los compuestos durante las tandas largas.
“Tendremos que afrontar el fin de semana con la misma concentración, disciplina y atención a los detalles que mostramos en las dos últimas carreras”, remarcó Vasseur.
El responsable de la Scuderia también destacó el clima interno con el que Ferrari afronta la última competencia antes de las vacaciones.
“Tenemos un equipo unido, dos pilotos muy motivados y sabemos que podemos contar con el apoyo de todos nuestros tifosi. Nuestro objetivo es continuar avanzando en la misma dirección y trabajar bien desde el viernes para colocarnos en la mejor posición posible para la clasificación y la carrera”, completó.
La actividad en pista comenzará el viernes con las dos primeras prácticas libres. El sábado se disputarán el último entrenamiento y la clasificación, mientras que el Gran Premio de Hungría se pondrá en marcha el domingo a las 15:00, hora local —10:00 de Argentina—, sobre 70 vueltas y una distancia total de 306,63 kilómetros.








