Red Bull enfrenta dos carreras al mismo tiempo. Una se desarrolla en los circuitos, donde intenta recuperar el terreno perdido frente a Mercedes y Ferrari. La otra transcurre fuera de la pista y tiene como objetivo conservar a Max Verstappen.
Red Bull corre contra el tiempo para evitar la salida de Verstappen
El futuro del holandés mantiene en alerta al equipo cuando se aproxima el receso. La falta de victorias alimenta las versiones sobre 2027 y convierte la recuperación del auto en la principal herramienta para convencerlo de continuar.

El holandés todavía no ganó en 2026 y ocupa el séptimo lugar del campeonato, con 91 puntos y tres podios. Su contrato se extiende hasta finales de 2028, pero los resultados del equipo abrieron dudas sobre su continuidad y activaron un mercado de pilotos que comienza a mirar hacia 2027.
La inquietud no surge porque Red Bull se haya quedado sin candidatos. Es exactamente lo contrario: Laurent Mekies reconoció que varios pilotos importantes ya consultaron por la posibilidad de incorporarse.
El problema para la escudería no es encontrar un eventual reemplazante, sino evitar tener que buscarlo.
Un contrato que no garantiza la continuidad
Verstappen consiguió con Red Bull cuatro campeonatos consecutivos entre 2021 y 2024 y se convirtió en la figura central del proyecto. Aunque su vínculo tiene vigencia hasta 2028, se considera que incluiría cláusulas relacionadas con el rendimiento que podrían permitirle salir antes de esa fecha.
La posibilidad de ejecutar alguna de esas condiciones dependerá de los resultados y de la posición que ocupe en el campeonato. Por eso, las próximas carreras serán importantes no solamente para la recuperación deportiva del equipo, sino también para su futuro.

Verstappen fue relacionado recientemente con McLaren, aunque hasta el momento no existe una confirmación sobre una posible negociación. Las versiones, sin embargo, alcanzaron para poner en movimiento a otros pilotos interesados en conocer qué sucederá con uno de los asientos más deseados de la parrilla.
Mekies consideró natural que los equipos intenten acercarse al neerlandés y que, al mismo tiempo, Red Bull reciba llamados.
“Max es el mejor piloto del mundo y es lógico que todos quieran hablar con él. De la misma manera, cuando sos un equipo importante, muchos buenos pilotos se comunican con vos”, explicó.
El auto será el argumento decisivo
Red Bull sabe que no podrá retener a Verstappen únicamente mediante declaraciones o promesas. El neerlandés necesita comprobar que el equipo puede volver a entregarle un auto ganador.
El comienzo de 2026 estuvo marcado por la falta de velocidad, problemas de fiabilidad y algunos incidentes inesperados relacionados con un alerón trasero defectuoso. La pieza fue reemplazada en Bélgica y Verstappen consiguió en Spa su tercer podio del año.
Fue una señal positiva, pero todavía insuficiente. Mercedes dominó la primera parte del campeonato y Ferrari también logró colocarse por delante durante varias carreras.

La misión de Red Bull es reducir una diferencia que ya no depende de un único aspecto del monoplaza. El equipo mejoró, aunque las últimas décimas suelen ser las más difíciles y costosas de encontrar.
“El objetivo de Red Bull Racing es uno solo: ganar. Es también el objetivo de Max”, remarcó Mekies.
No hace falta convencer a Verstappen con un discurso. Hace falta darle resultados.
La recuperación de 2025 como referencia
Dentro del equipo todavía confían en la capacidad de reacción que demostraron la temporada pasada. Verstappen llegó a estar 104 puntos detrás del líder, pero protagonizó una enorme recuperación y terminó a solamente dos unidades de conseguir su quinto título.
Aquel avance confirmó que Red Bull podía transformar su rendimiento durante una misma campaña. Mekies recordó que gran parte del personal responsable de esa evolución continúa trabajando en el proyecto actual.
La situación, de todos modos, presenta una diferencia importante. En 2025 había un campeonato por recuperar. Ahora también está en juego la continuidad del piloto alrededor del cual se construyó toda la estructura deportiva.
El podio de Spa puede representar el comienzo de otra reacción, pero necesitará tener continuidad en Hungría y después del receso.
Hadjar también forma parte del plan
Mientras el futuro de Verstappen concentra la atención, Red Bull sigue de cerca el crecimiento de Isack Hadjar.
Mekies se mostró conforme con su adaptación y considera que la formación actual reúne experiencia, velocidad y proyección. La intención del equipo es conservar a los dos pilotos para 2027.
“Estamos viendo un crecimiento enorme de Isack junto a Max. Para nosotros es la pareja ideal y queremos mantenerla”, afirmó.
La continuidad de Hadjar parece ofrecer menos interrogantes. Todo dependerá, en gran medida, de la decisión que adopte Verstappen y del auto que Red Bull pueda presentarle durante las próximas fechas.
Hungría, una carrera que vale más que puntos
El Hungaroring será otra prueba para determinar si la recuperación mostrada en Bélgica tiene bases sólidas. Sus características serán muy diferentes a las de Spa y permitirán evaluar el comportamiento del monoplaza en un circuito más lento, trabado y con mayor carga aerodinámica.
Un buen resultado no terminará con las versiones sobre Verstappen, pero podría ofrecer una señal de que Red Bull encontró el camino. Otro fin de semana lejos de la victoria aumentaría las dudas antes del receso.
Los llamados de otros pilotos ya comenzaron y el mercado espera una definición. Sin embargo, Red Bull todavía no quiere hablar de alternativas.
Su prioridad no es elegir quién podría ocupar el lugar de Verstappen. Es construir el auto que impida que ese lugar quede libre.








