La Federación Internacional del Automóvil modificó las medidas que había adoptado contra Rusia y Bielorrusia después del inicio de la guerra en Ucrania. La resolución permite que sus pilotos vuelvan a competir representando oficialmente a sus países, aunque conserva una restricción central: ninguno de los dos territorios podrá organizar carreras internacionales fiscalizadas por la FIA.
La FIA rehabilitó a los pilotos rusos y bielorrusos, pero mantuvo una prohibición clave
Aunque los deportistas recuperan su identidad nacional en competencias, la prohibición de eventos internacionales en Rusia y Bielorrusia continúa "hasta nuevo aviso".

La decisión fue adoptada por el Consejo Mundial del Deporte Motor el 3 de agosto y comunicada mediante una circular oficial fechada el 13 de agosto. El cambio alcanza a pilotos, competidores individuales, oficiales y selecciones nacionales de Rusia y Bielorrusia.

Hasta ahora, quienes querían participar de una competencia internacional debían hacerlo como deportistas neutrales autorizados. Tampoco podían mostrar sus banderas, colores o símbolos nacionales y estaban obligados a firmar un documento en el que se comprometían a respetar los principios de paz y neutralidad política de la Federación.
Ese régimen dejó de estar vigente.
A partir de la nueva resolución, los pilotos rusos y bielorrusos podrán presentarse nuevamente con su nacionalidad, utilizar los colores y las banderas de sus países en los uniformes, el equipamiento y los autos. También podrán escucharse sus himnos durante las ceremonias de premiación.

La rehabilitación comprende además a las selecciones nacionales, que permanecían excluidas de competencias como los FIA Motorsport Games. Todos podrán regresar sin la obligación de firmar el compromiso de neutralidad que había sido establecido en 2022.
La prohibición que continúa
La decisión no significa que la FIA haya eliminado la totalidad de las medidas adoptadas después de la invasión de Ucrania.
La Federación mantuvo la prohibición de realizar competencias internacionales o zonales dentro de Rusia y Bielorrusia. La restricción continuará vigente “hasta nuevo aviso”, según establece el documento oficial de la FIA.
Por lo tanto, la resolución no supone el regreso del Gran Premio de Rusia ni la recuperación inmediata de otras pruebas internacionales dentro de esos países. Lo que cambia es la situación de sus deportistas fuera de sus fronteras.

La participación en cada competencia, además, seguirá sujeta a las leyes y sanciones internacionales, nacionales y locales que rijan en el país anfitrión. Esto significa que la autorización deportiva de la FIA no estará por encima de las restricciones legales o migratorias que pueda imponer cada Estado.
La Federación señaló también que continuará siguiendo los acontecimientos en Ucrania y se reservó el derecho de adoptar nuevas medidas si la evolución del conflicto, los regímenes de sanciones o sus obligaciones contractuales así lo requieren.
Los pilotos que cambiaron de bandera
Las restricciones introducidas en 2022 llevaron a varios pilotos a buscar licencias de otras autoridades deportivas para continuar desarrollando sus carreras sin la condición de neutralidad.
Robert Shwartzman, expiloto de pruebas de Ferrari y competidor de IndyCar, pasó a representar a Israel. Daniil Kvyat, antiguo piloto de Fórmula 1, compitió con una licencia italiana, una alternativa que también eligió el joven Nikita Bedrin. Otros corredores de origen ruso utilizaron licencias de países como Kazajistán y Kirguistán.
Con el nuevo escenario, la FIA ya no les exigirá ocultar su nacionalidad rusa o bielorrusa. Cada uno podrá decidir si mantiene la licencia que utiliza actualmente o inicia el proceso correspondiente para volver a representar a su país de origen.
La medida marca un giro importante respecto de la posición adoptada por la Federación durante los últimos cuatro años. Sin embargo, no representa una normalización completa: los pilotos recuperaron sus banderas, pero las carreras internacionales todavía no podrán regresar a Rusia ni a Bielorrusia.








