A pocas horas del partido que definirá un lugar en las semifinales del Mundial 2026, Granit Xhaka dejó de lado la rivalidad deportiva para destacar la magnitud de Lionel Messi.
Xhaka, rendido ante Messi antes del cruce con Argentina: "No hay palabras para describirlo"
En la antesala del duelo entre Argentina y Suiza por los cuartos de final del Mundial 2026, Granit Xhaka expresó toda su admiración por Lionel Messi. El mediocampista helvético aseguró que el capitán argentino es uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos y calificó como un privilegio la posibilidad de compartir el campo de juego con él.

En una entrevista con DSports, el experimentado mediocampista suizo habló sobre el capitán argentino y no escatimó elogios hacia el máximo referente de la Albiceleste.

"No hay palabras para describirlo. Todos lo conocen. Para mí, en mi época, es un privilegio tenerlo porque es uno de los mejores jugadores de toda la historia", expresó.

El actual referente del seleccionado dirigido por Murat Yakin también destacó lo especial que representa enfrentar a un futbolista de la talla de Messi en una instancia decisiva del Mundial. "Compartir la cancha con él nos hace sentir muy orgullosos y muy felices. Es algo muy especial", agregó.
Suiza buscará dar el golpe ante el campeón del mundo
Más allá de la admiración que despierta Messi, Suiza intentará protagonizar una de las grandes sorpresas del certamen eliminando al vigente campeón mundial.

El conjunto helvético llega con la ilusión de avanzar por primera vez a las semifinales de una Copa del Mundo, aunque enfrente tendrá a una Selección Argentina que vuelve a aparecer entre las principales candidatas al título.

El encuentro promete uno de los grandes atractivos de los cuartos de final, con Messi como principal referencia del conjunto de Lionel Scaloni y Xhaka como el líder futbolístico del mediocampo suizo.
Un historial ampliamente favorable para Argentina
Los antecedentes también respaldan al conjunto argentino. Argentina y Suiza se enfrentaron en siete oportunidades a lo largo de la historia, con un balance claramente favorable para la Albiceleste: cinco victorias y dos empates, mientras que el seleccionado europeo todavía no logró imponerse.

Tres de esos cruces correspondieron a la Copa del Mundo. El primero fue en Inglaterra 1966, con triunfo argentino por 2-0. El antecedente más recordado llegó en los octavos de final de Brasil 2014, cuando el equipo dirigido por Alejandro Sabella ganó 1-0 en tiempo suplementario gracias a un gol de Ángel Di María.
Ahora, doce años después de aquel recordado encuentro en San Pablo, ambas selecciones volverán a verse las caras en un Mundial, con un lugar entre los cuatro mejores del torneo como premio para el vencedor.








