Guillermo Raed, el presidente honorario de Mitre de Santiago del Estero, es uno de los dirigentes famosos del fútbol de esa provincia, sin llegar al nivel alcanzado por Pablo Toviggino, tesorero de la Afa y hombre fuerte de la conducción de Tapia. Lucas Serafini, el actual presidente, no se cansa de repetir que Mitre es un club sin deudas y que si algo falta, lo pone Raed, que es el propietario de una marca muy fuerte de bebidas gaseosas. En ocasión de la visita de Colón a esa ciudad, Raed - que no tiene apariciones públicas frecuentes -, se tomó un tiempo para charlar con El Litoral.
“Se critica la estructura del fútbol argentino pero es la que permite que crezcan los clubes chicos”
Dueño de una de las empresas más importantes de Santiago del Estero, es presidente honorario de Mitre y avala la gestión de Tapia. “En Mitre, lo que el club no puede pagar, lo pagamos los dirigentes”, señala.

-¿Qué es Mitre para Raed?
-Una pasión y un gran proyecto deportivo e institucional. La verdad es que pongo parte de de mi vida y de lo que he podido construir en estos últimos años, para hacer grande a esta institución.
-¿Puede ser que haya estado 14 años al comando del club y que ahora siga siendo el hombre fuerte pero ya como presidente honorario?
-Estamos buscando una natural renovación y que se vaya incorporando gente joven para seguir adelante con este proyecto.
-¿Qué opina de de la estructura de de la Primera Nacional? El otro día lo escuchaba a Alfredo Grelak, el técnico de Estudiantes de Buenos Aires, que dice que son pocos ascensos para tamaña cantidad de equipos. ¿Opina igual?
-Siempre lo hemos buscado y estamos haciendo gestiones para que haya más ascensos, sin modificar la cantidad de 30 equipos en Primera. O sea que debiera darse también una mayor cantidad de descensos. Hay que lograrlo a través del consenso.
-¿Cuántos socios tienen en Mitre?
-Alrededor de 5.000. No está mal, pero los números se hacen complicados de afrontar. Gracias a Dios tenemos algunos sponsors que nos ayudan. Hay mucha gente que trata de sostener este proyecto. Y los dirigentes también tenemos que estar preparados para poner plata cuando es necesario.
-Recién hablamos de los 30 equipos en Primera, le agrego 36 en la Primera Nacional. ¿Es viable un fútbol argentino con tantos clubes en las dos principales categorías?
-Yo creo que sí. Siempre he usado, desde mis inicios como dirigente en el comité ejecutivo, el término “movilidad deportiva ascendente”. Esto le da la posibilidad a que haya muchas instituciones que no cuentan con presupuestos muy grandes y puedan competir en la primera categoría del fútbol argentino. Lo mismo pasa en la segunda categoría y eso le da visibilidad a nuestras instituciones. Así se pueden incrementar los ingresos, vender algún jugador importante y lograr que los clubes crezcan.
-Pero la “torta” es la misma, hay más “bocas que alimentar” y los ingresos bajan para todos…
-Yo no creo que las instituciones grandes se vean afectadas por una mayor o menor cantidad de equipos. Siempre los clubes grandes van a tener un presupuesto similar si el campeonato es de 20, de 24, de 28 o de 30 equipos.
-¿Y la estructura deportiva?, ¿cree que es competitivo un torneo en el que no todos se enfrentan entre sí?
-Entiendo la postura, pero la cantidad de equipos aumenta las posibilidades de aquellas instituciones chicas, como la nuestra, de que puedan aspirar a jugar alguna vez en la Primera Nacional o en Primera División, como ha ocurrido con algunos clubes de nuestra misma envergadura.
-Ahí volvemos al tema económico, porque los ingresos televisivos, por ejemplo, son magros y no sé si en la Primera Nacional, por ejemplo, les alcanza para pagar el sueldo del entrenador…
-Yo lo que creo, honestamente, es que más que ponderar el denominador deberíamos mejorar el numerador. O sea, en vez de bajar la cantidad de equipos, creo que tendríamos que esmerarnos en conseguir una mayor cantidad de ingresos y recursos para poderlo distribuir entre todos los equipos. Y eso se logra gestionando y trazándose objetivos. En los clubes grandes, por ejemplo, quizás la TV pueda representar el 10 por ciento del presupuesto, pero hay clubes en los que representa el 70 u 80. Como te decía, hay que vender mejor nuestro nuestro fútbol y y generar esos ingresos que luego derramen en los clubes de las distintas categorías.

-¿Usted está de acuerdo con la conducción de Chiqui Tapia?
-He formado parte de su proyecto desde el principio. Se ha hecho una buena gestión en lo que es selecciones nacionales y entiendo que hay cosas que pueden no gustar, pero el objetivo siempre ha sido el de fortalecer el fútbol en las distintas categorías.
-¿Por qué cree que es un dirigente tan resistido por las hinchadas en las diferentes canchas?
-Bueno, pasó el otro día en el partido de la selección, ni más ni menos. La verdad que no no me corresponde hacer ese juicio de valor. Cada uno tendrá derecho a expresarse como quiere y cada uno tendrá derecho a tener una opinión formada sobre la persona de Chiqui en la conducción de la Afa. El dirigente hace el esfuerzo y pone empeño, pero eso no quita de que seamos insultados.
-¿Hay temor de plantear disidencias y que no se le diga que sí a todo lo que Tapia propone?
-No, para nada. Yo tengo la suficiente confianza para plantear las disidencias que tengo y mis puntos de vista se resuelven, luego, democráticamente, en el seno de cada categoría. No me siento obligado a apoyar todas las decisiones, pero a mis disidencias las hago saber internamente y cara a cara con los dirigentes.
-Si uno tuviera que hacer un balance desde el inicio de la gestión de Chiqui, allá por el año 2017, la Afa era absolutamente deficitaria, tenía cheques rechazados y un montón de problemas. Hoy, la Afa es superavitaria, jerarquizó un predio en Ezeiza, se hicieron un montón de obras, etcétera. Siempre vamos a encontrar uno que opine sobre la mitad del vaso vacío. Pero yo creo que se han hecho muchas cosas. Se lograron dos Copas América, la finalísima, la Copa del Mundo, el subcampeonato ahora en Estados Unidos. El trabajo de Chiqui ha sido muy serio… Mirá, yo creo que el fútbol argentino puede seguir creciendo siempre que discutamos en el ámbito de la dirigencia, exclusivamente.
-¿Puede ser que Mitre tenga un un presupuesto para el fútbol de 70 millones de pesos mensuales?
-Es más y tratamos de afrontarlo con un sponsor importante que es el gobierno de la provincia de Santiago del Estero, más lo que recibimos de Afa por concepto de la televisión, la cuota social y también los aportes de empresas privadas y la recaudación de los partidos. Obvio que si comparamos con Colón, debemos ser la tercera o cuarta parte del presupuesto.
-¿Hay deseos de de grandeza de de que pueda jugar Mitre en Primera?
-Siempre sueño con eso. Hoy estamos peleando abajo y eso tiene que ver que invertimos de acuerdo a nuestros recursos. En nuestra institución rige un lema: los dirigentes avalamos con nuestro patrimonio personal, los compromisos que asume la institución. Entonces, eso nos da un nivel de razonabilidad y de racionalidad a la hora de encarar nuestros proyectos deportivos. O sea, nadie se va de Mitre con el club debiéndole un solo peso. Si traemos un jugador y la plata no alcanza, la pone el dirigente.
-¿Qué opina de Pablo Toviggino?, ¿por qué cree que se lo apunta tanto a nivel dirigencial, periodístico y hasta judicial?
-Pablo es un muy buen dirigente, hemos compartido muchos proyectos con él y como pasa con la gente que crece, hay algunos que están a favor y otros en contra. Yo creo que es un un dirigente encumbrado y que hace mucho por el fútbol del interior.








