En los últimos meses, la FIFA consiguió algo que buscaba desde hacía casi un siglo: instalar definitivamente al fútbol en el mercado deportivo de Estados Unidos. El Mundial 2026 rompió récords comerciales y cerró un ciclo en el que la entidad ingresó cerca de US$15.000 millones.
Infantino quiere vender el Mundial al mejor postor y la UEFA ya prepara el boicot
A solo 11 días de la final entre España y Argentina, la FIFA propuso transferir el 20% de sus operaciones comerciales a inversores privados. Europa cuestiona el plan y analiza cómo responder.

Pero semejante conquista no llegó sin consecuencias. Gianni Infantino se acercó cada vez más a Donald Trump, abrió las puertas a capitales privados y terminó de romper la poca relación que todavía conservaba con UEFA.
Apenas 11 días después de la final entre España y Argentina, el presidente de la FIFA avanzó con su próximo movimiento: crear una empresa que controle el negocio de los Mundiales y vender una quinta parte por US$4.200 millones.

¿La FIFA quiere vender el Mundial?
No en un sentido literal. El plan consiste en crear FIFA Forward Enterprise, una compañía que concentraría la venta de derechos audiovisuales, patrocinios, licencias y entradas de los Mundiales masculinos, femeninos, juveniles y de clubes.
La explicación de Infantino
La FIFA conservaría el 80% de la empresa y seguiría encargándose de las reglas, la disciplina y el gobierno del fútbol. El presidente de la entidad, actualmente Infantino, también encabezaría el directorio de la nueva sociedad.
El 20% restante quedaría en manos de un grupo de inversores privados encabezado por Thrive Eternal. La firma fue creada por Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner, yerno, asesor y enviado especial de Trump.

US$40 millones para conseguir los votos
El proyecto debe ser aprobado por la mayoría de las 211 asociaciones que integran la FIFA. Para convencerlas, Infantino colocó sobre la mesa una oferta especialmente tentadora para las federaciones con menos recursos.
En palabras simples, un país como República Democrática del Congo podría recibir hasta US$40 millones durante los próximos cuatro años, en lugar de los US$10 millones previstos si la operación no prospera.
La cifra se compone de un pago extraordinario de US$20 millones y otros US$20 millones mediante el programa de desarrollo. Ese dinero podría financiar centros de entrenamiento, infraestructura, selecciones juveniles y cursos para entrenadores.
Para buena parte de América Latina, África, Asia y Oceanía, básicamente no hay demasiado que discutir. Para UEFA, en cambio, entregar una porción del corazón comercial del fútbol representa una falta de respeto.

¿Qué reciben los inversores?
A cambio de US$4.200 millones, el grupo liderado por Thrive Eternal accedería al 20% de la compañía encargada de explotar comercialmente las principales competencias. Todavía no se informó durante cuánto tiempo mantendría esa participación.
Si la estructura hubiera estado vigente durante el último ciclo, esa quinta parte habría representado unos US$3.000 millones de los US$15.000 millones recaudados por la FIFA.
Para sostener semejantes ingresos podrían aparecer nuevos partidos, torneos ampliados, entradas más costosas y espacios adicionales de publicidad. La FIFA ya analiza llevar el Mundial 2030 a 64 selecciones y continúa aumentando el tamaño de sus competencias.
La pregunta que FIFA no respondió
La otra pregunta es por qué la entidad necesita vender una parte de sus ingresos futuros. La FIFA posee cerca de US$4.000 millones en reservas y podría financiar el aumento de los aportes sin incorporar inversores privados.

La explicación no apareció en los documentos presentados a las asociaciones. Tampoco se detalló cómo fue seleccionada Thrive Eternal ni mediante qué procedimiento se eligieron JP Morgan y el resto de los asesores.
Dentro del fútbol también circula otra sospecha: que la compañía pueda convertirse en una salida laboral para Infantino cuando termine su etapa al frente de la FIFA. Su eventual cuarto y último mandato finalizaría en 2031.
El vínculo con los Kushner
Joshua Kushner construyó su fortuna mediante inversiones en compañías como Instagram, OpenAI y Spotify. También tuvo participaciones en los Memphis Grizzlies y Miami Heat, mientras busca ampliar su presencia dentro del deporte estadounidense.
Aunque Joshua se identifica con el Partido Demócrata, su hermano Jared y su padre Charles mantienen vínculos directos con Trump. Thrive Eternal también pretende sumar fondos privados y capitales soberanos de diferentes regiones.
La FIFA negó que se haya discutido un futuro cargo o un paquete salarial para una persona específica. Aseguró que los puestos de conducción serán definidos únicamente si el proyecto recibe las aprobaciones necesarias.

El boicot de UEFA
La respuesta europea llegó este jueves después de una reunión virtual. Las 55 asociaciones que integran UEFA rechazaron la propuesta de manera unánime y anunciaron que sus selecciones no disputarán ninguna competencia organizada por la FIFA mientras el proyecto siga vigente.
“El Mundial no está en venta”, afirmó UEFA. Para el organismo, permitir el ingreso de inversores obligaría a que las decisiones sobre calendarios, formatos y nuevas competencias respondan a la rentabilidad de los accionistas.
El boicot solamente será levantado si la FIFA abandona por completo la iniciativa y ofrece garantías vinculantes de que nunca volverá a abrir sus competencias o su estructura de gobierno a la propiedad privada.
Un Mundial sin Europa
La decisión amenaza con dejar a la FIFA sin algunas de sus selecciones más poderosas. Seis de los ocho equipos que llegaron a los cuartos de final del Mundial 2026 pertenecían a UEFA, incluida España, campeona tras vencer a Argentina.
El alcance no se limita al Mundial masculino de 2030. La medida comprende todas las competencias de selecciones organizadas por la FIFA, entre ellas los torneos juveniles y la Copa Mundial femenina que se disputará en Brasil durante 2027.
La Federación Inglesa respaldó públicamente la decisión y aseguró que acompañará a sus pares europeos. Concacaf y la Confederación Asiática también cuestionaron el proyecto y denunciaron que no fueron consultadas, aunque todavía no anunciaron medidas similares.
Las cuentas de Infantino
El boicot no significa que UEFA pueda bloquear la propuesta mediante sus votos. África, gran parte de Asia, Oceanía y una Sudamérica que intenta reducir la distancia económica con Europa podrían garantizarle a Infantino la mayoría necesaria.
Europa conserva otra carta: buena parte de las figuras, los clubes y los mercados que sostienen económicamente las competencias se encuentra dentro de su territorio. También podría sumar a ligas, sindicatos, gobiernos nacionales y la Comisión Europea.








