En la previa de una nueva semifinal entre Argentina e Inglaterra, uno de los detalles que vuelve a llamar la atención está en la camiseta del seleccionado europeo. Aunque conquistó el Mundial de 1966, durante muchos años eligió "ocultar" la estrella que representa ese único título.
El curioso motivo por el que Inglaterra "esconde" la estrella de su único título mundial
La selección inglesa llevó durante años la estrella de campeón del mundo camuflada en su camiseta. La decisión alimentó teorías sobre una supuesta maldición y el recuerdo del polémico Mundial de 1966.

Mientras la mayoría de las selecciones campeonas exhiben con orgullo sus conquistas sobre el escudo, Inglaterra optó por bordar la estrella del mismo color que la camiseta, haciéndola casi imperceptible para los hinchas y las cámaras.

Una decisión que dio lugar a teorías
La explicación oficial de la marca que viste al seleccionado inglés siempre fue que se trató de una elección de diseño. Sin embargo, con el paso del tiempo surgieron distintas interpretaciones sobre el verdadero motivo de esa decisión.
Una de las versiones más difundidas sostiene que la estrella comenzó a camuflarse por una supuesta "maldición". Después de incorporarla de manera visible, Inglaterra acumuló varias frustraciones internacionales, como las eliminaciones en la Eurocopa 2004, el Mundial 2006 y la ausencia en la Euro 2008.

La maldición nunca se rompió
En 2009, la Federación Inglesa decidió que la estrella tuviera el mismo color que la camiseta, tanto en la versión blanca como en la roja, reduciendo al mínimo su visibilidad.
Sin embargo, los resultados deportivos no cambiaron. Inglaterra fue eliminada en octavos del Mundial de Sudáfrica 2010, quedó afuera en la fase de grupos de Brasil 2014, alcanzó las semifinales en Rusia 2018 y cayó en cuartos de final en Qatar 2022. También perdió las finales de las Eurocopas 2021 y 2024.
El recuerdo del polémico título de 1966
Otra teoría vincula la estrella camuflada con la forma en que Inglaterra obtuvo su única Copa del Mundo. En la final de 1966 frente a Alemania Occidental, Geoff Hurst marcó un gol cuya validez sigue siendo discutida hasta hoy.
La pelota rebotó en el travesaño y picó sobre la línea antes de salir. El árbitro convalidó el tanto pese a la falta de tecnología para confirmar si había ingresado completamente. Aquella acción quedó inmortalizada como el "gol fantasma", una de las mayores polémicas en la historia de los Mundiales.
En la actualidad, la estrella continúa formando parte del escudo inglés, aunque con un diseño más visible que en ediciones anteriores, sin abandonar el estilo sobrio que caracterizó a la camiseta durante los últimos años.









